Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Un estudio cifra en 171 millones las obras en la GC-1 para el cuarto carril y accesos

El proyecto prevé un túnel en el cruce de Melenara y dos viales elevados reversibles para vehículos de alta ocupación l El Gobierno lo descarta por su enorme cuantía

Simulación del carril Bus-VAO en la zona de El Goro.

Simulación del carril Bus-VAO en la zona de El Goro. la provincia/dlp

Demasiado bonito, pero también excesivamente caro. La cuantía de las soluciones propuestas por los redactores de un estudio para la implantación del carril Bus-VAO en la autovía GC-1 para resolver sus atascos constantes ha sido el motivo insalvable por el que lo ha descartado el Gobierno de Canarias. Nada menos que más de 171 millones de euros en las actuaciones en las vías laterales de la más importante arteria de comunicación de Gran Canaria y para la construcción del propio carril.

Un túnel para superar el acceso a la autovía GC-1 desde Melenara y de La Montañeta, un quebradero de cabeza para los miles de conductores que transitan por la autovía GC-1 en este tramo y el carril Bus-VAO que se elevará por la mediana en el tramo entre los enlaces de Melenara y el de Lomos de Silva, similar al que funciona en la autopista que conduce desde Barcelona a la comarca del Vallés, con un coste de 80 millones de euros, son dos de las propuestas presentadas en ese estudio para liberar a los grancanarios del sufrimiento que padecen a diario en esa carretera.

Desde el Gobierno de Canarias se describe este informe técnico como una propuesta alternativa más, pero de difícil viabilidad porque, además de su incierto futuro si se activan el vial costero teldense o la vía Tangencial, podría encontrarse con una infraestructura innecesaria en plena autovía.

Los redactores del estudio para la implantación del carril Bus -VAO -destinado a las guaguas y vehículos de alta ocupación- proponen en su análisis de la situación que se debe construir un túnel de un kilómetro de longitud para permitir que los vehículos que se incorporan desde el barrio costero de Melenara, ahora con un ceda el paso, puedan hacerlo sin peligro, al tiempo que desde La Montañeta, con una vía estrecha, se incorporen también con más facilidad.

Son dos importantes puntos conflictivos en una autovía que sufre a diario retenciones por la alta densidad del tráfico, accidentes o los diversos enlaces con la GC-1 desde los que desembocan los conductores de los barrios colindantes del municipio. Una zona que se quiere mimar en la ampliación de la carretera que une la capital con el aeropuerto y el sur de la Isla, donde precisamente en el tramo desde Cruce de Melenara a Carrizal, el corredor que conduce hasta el aeródromo insular, se ha detectado un aumento considerable del número de vehículos que circulan por esta franja.

Un tráfico en crecimiento

Así, según los datos manejados por los redactores del estudio extraídos de los controles del Cabildo de Gran Canaria, existe un "importante aumento de tráfico en la zona del aeropuerto se aumenta en 33.266 vehículos al día entre Carrizal y Melenara". De ese tráfico, desde el enclave teldense se desplaza en dirección sur el 60,86 por ciento y el 39,14, hacia el norte, mientras que desde el barrio de Ingenio, el 44,53 por ciento van al Sur y el 55,47 al Norte. O lo que es lo mismo, el tráfico rodado hacia el aeropuerto de Gando y hacia la zona turística es el más abundante en la GC-1.

Aunque no hay datos exactos del número de pasajeros que son transportados por las guaguas privadas o los vehículos particulares, sí hay registros del número de viajeros que utilizan las guaguas de Global, incluida en la Unidad Única del Transporte de Cabildo de Gran Canaria. Son 23 líneas de guaguas las que operan por la autovía desde Las Palmas de Gran Canaria hasta Mogán, con 6,5 millones de usuarios al año y 500 servicios de guaguas diarios en cada dirección.

El túnel se contempla en la creación de los carriles Bus- VAO -donde podrán circular transportes públicos, motocicletas, vehículos ecológicos, para personas con movilidad reducida y vehículos de alta ocupación (VAO), es decir, con un mínimo de ocupantes.-, ya que en la distribución de paradas y puntos de incorporación, los redactores del estudio para su implantación lo incluyen en esa operación. Una obra que, según fuentes consultadas, supondría una inversión enorme, además de un plazo de ejecución muy largo y la falta de opciones para desviar el tráfico mientras se ejecuta.

Así, "en el carril Bus- VAO se han considerado dos puntos de incorporación al mismo, en los puntos kilométricos 7,750 (La Mareta) y el punto kilométrico 11,00 (Las Huesas) y dos paradas, una a la altura de la pasarela peatonal en la zona comercial de La Mareta y Melenara y la otra, en el túnel de Melenara para recoger al público de esa zona".

Elevación en la mediana

El Bus VAO que se plantea en el enlace de Lomos de Silva, cerca de la urbanización industrial de El Goro. Se pretende la creación de dos carriles reversibles, un por cada sentido de dirección y que se asemejaría al construido en la autopista C-58 entre Barcelona y la comarca del Vallés, a la ciudad de Ripollet.

Según expresan los autores del estudio, este tramo de El Goro, al ser solo de dos carriles de ampliación es mucho más sencillo. Si se sigue el modelo implantado en Cataluña, esta infraestructura sería una calzada de dos carriles que se ubicaría en la mediana de la autovía GC-1 y que a lo largo de todo su recorrido está segregada respecto a ambos sentidos de dirección, de manera que la entrada y la salida a la vía bus-VAO se hace por sus extremos.

Es decir, los conductores se encontrarían con una suerte de paso elevado para los carriles reversibles propuestos, pero que podrían quedar obsoletos.

Compartir el artículo

stats