Suscríbete

La Provincia - Diario de Las Palmas

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Muelle con turbinas para salvar el planeta

Jorge Santana desarrolla proyectos creativos orientados al uso de la energía limpia l La zona costera de Telde, su principal fuente de inspiración

Muelle con turbinas para salvar el planeta

La crisis climática es un concepto que está en boca de todos últimamente. Las futuras consecuencias que tendrá que sufrir el planeta en los próximos años es el tema que se debate y analiza con mayor frecuencia en las últimas semanas. El anuncio de que el 2020 se convierte en el punto de no retorno si no se toman medidas severas para paliar esta terrible situación ha alarmado a una mayor parte de la población en el mundo.

Desde hace décadas los expertos alertan del daño que la humanidad está causando al planeta, y es en ese contexto en el que personas como Jorge Santana, un arquitecto técnico del municipio de Telde, se ponen las pilas para mejorar este escenario. Un hombre con mil ideas, que todavía cree que un cambio es posible y aboga por un mundo en donde las energías limpias sean la base del desarrollo humano.

Santana ha desarrollado multitud de proyectos a lo largo de su vida, casi siempre relacionados con el cuidado del medio ambiente y la lucha contra el cambio climático. "No quiero ver cómo las futuras generaciones conviven en un planeta que se está muriendo", explica, pues en esta sentencia basa el motor de su motivación. El arquitecto, originario del barrio costero de Melenara, considera que una de las claves del éxito de esta batalla contra los vertiginosos cambios que se están produciendo en el medio tiene que ver con la restitución sistemática de las energías no renovables por las energías limpias y en ese sentido centra su vasta creatividad en el sector de la costa.

"Estoy muy vinculado a la zona costera porque me he criado ahí y porque tengo relación con personas que trabajan en este ámbito: como marineros o pescadores", asevera. En este sentido, defiende un mejor uso de los muelles y diques. "La construcción de estos elementos en el mar han servido desde siempre para evitar las corrientes y crear un espacio liso en donde los barcos puedan operar; sin embargo, la fuerza de la marea siempre ha estado desaprovechada y eso es algo que podemos evitar fácilmente", expresa. Santana invita a pensar en el muelle de Taliarte: "Imagínate la instalación de unos conductos de titanio u otro material inoxidable en donde se hallen una turbinas que girasen con el impacto de las olas; sería una buena fórmula para generar energía mareomotriz que utilizar para el propio muelle o la zona más cercana", asegura.

No es su única idea. "También es posible aprovechar la fuerza de las olas, las corrientes y las mareas para producir este tipo de energía; pensando un poco se hallan múltiples soluciones y es posible elaborar mecanismos muy variopintos", sostiene convencido. Otro ejemplo es la construcción de piscinas naturales en los muelles, con compuertas para la entrada y salida del agua en donde estén situados pequeños molinos o turbinas. La fricción entre ambos elementos también produciría energía, según explica el arquitecto.

Santana manifiesta la necesidad de ejecutar un cambio en la conciencia de las personas. "Hay que impulsar las energías limpias en todos los ámbitos", adelanta el técnico, que propone la construcción de un nuevo tipo de edificio compuesto por fachadas con tapices vegetales "como el que tiene el caixaforum de Madrid", combinado con ventanas de placas fotovoltaicas y pequeños molinos. "De este modo conseguimos inmuebles totalmente autosuficientes", asevera convencido y recalcando que "ese el futuro que necesitamos".

Por otro lado, también resalta la importancia de potenciar los ecosistemas marinos perdidos por la instalación de las piscifactorías y la pesca masiva en las playas. Santana propone cambiar de ubicación las jaulas que se encuentran cerca de la costa de Salinetas. "Evitaríamos la continua atracción de los tiburones martillo a la zona y conseguiríamos recuperar el ecosistema en la orilla; meros, centollos, lubinas y otro tipo de especies volverían a la zona", explica. En ese sentido no está solo, también algunos colectivos y formaciones políticas han solicitado el traslado de las jaulas a otro lugar más alejado de la costa. El Grupo Centrista Canario solicitó el pasado viernes esta medida, pues "la actividad no genera beneficio alguno al municipio y perjudica el entorno", sostuvo su líder político, Francisco Valido.

El ejemplo de El Hierro

Y aunque la conciencia es la clave de todo, no habla sólo sobre la ciudadanía, sino también de las propias instituciones. "Hacen campañas de limpieza, para que la gente evite tirar basura en el campo y utilice los puntos limpios; sin embargo, en Telde los depósitos sólo aceptan cinco sacos de escombros y además te cobran por ello", explica indignado. "Eso está muy mal enfocado, porque es más fácil tirarlo por ahí que hacer lo correcto", asevera. Por otro lado, pone El Hierro como ejemplo a seguir. "Hay servicios de recogidas de basura a domicilio, te benefician si reciclas y hay muchísimos más contenedores: aquí no incitan a la gente a cuidar el medio ambiente porque todo son más trabas que facilidades", asegura.

En ese sentido, Santana sostiene que se encuentra muy descontento con el modo en que las instituciones han tratado sus proyectos para fomentar las energías limpias. "En muchas ocasiones he acudido al Ayuntamiento simplemente para ofrecer ayuda y enseñar mi trabajo, pero casi nunca me han atendido", explica y cuenta que hace más de diez años propuso la realización de un carril bici por el casco de San Gregorio. "Me atropellaron cuando me movía en bici y me di cuenta de que era necesario fomentar este tipo de transporte sostenible; nunca me hicieron caso", observa, aunque espera esperanzado un cambio de parecer tras la declaración de la emergencia climática en el municipio.

Compartir el artículo

stats