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Las tertulias que crearon arte

Telde aún recuerda a su escuela lírica, compuesta por siete poetas intimistas en los años 20

Saulo Torón en los años 70, en su vivienda de Las Palmas de Gran Canaria. LP

Nadie duda que el municipio ha estado siempre ligado con el desarrollo de la poesía en la Isla, precisamente porque una buena cantidad de los literatos más famosos de principios del siglo pasado pertenecen a esta localidad. La poesía intimista propia de los años 20 fue bien acogida por una serie de artistas residentes de la zona fundacional de la ciudad (compuesta por los barrios de San Juan y San Francisco) y como consecuencia el municipio adquirió lo que fue denominado más tarde como la escuela lírica teldense.

Los autores que forman parte de este círculo se caracterizaban por vanagloriar en sus obras artísticas la realidad humilde en la que vivían y su mundo interior. El cronista oficial, Antonio González Padrón, defiende este colectivo cultural y explica su historia desde hace más de 30 años a través de un recorrido literario que realiza durante las fiestas patronales del barrio de San Juan (y en fechas determinadas) por las viviendas de todos los poetas que marcaron un antes y un después en el historial poético del municipio. Un total de siete autores de la misma época y corte literario destacaron no solo a nivel local, sino a nivel regional e incluso en algunos casos fueron reconocimos de forma estatal. Se trataba de Montiano Placeres; Saulo Torón; Julián Torón; Luis Baez Mayor; Fernando González; Patricio Pérez y la única mujer del grupo, Hilda Zudán.

Encuentros literarios

Todo este hervidero de talento se canalizó en esos años a diario mediante tertulias culturales organizadas en la casa de Placeres, principal impulsor durante décadas de estos encuentros tan fructuosos. Los reuniones que se organizaban en la vivienda de este poeta (actual casa museo León y Castillo) daban comienzo a primera hora de la tarde y no concluían hasta bien entrada la noche, según relata el cronista. "Una quincena de personas se reunía en la casa de Placeres y celebraban una tertulia literaria; leían sus propios escritos y poemas, también los de escritores de otras localidades de Canarias, entre otras tareas", añade González, que también cuenta que la velada no quedaba solo bajo techo. "Después iban a pasear por el barrio de San Francisco, donde continuaban charlando y debatiendo e incluso llegaban hasta la alameda de San Juan por la calle Inés Chimida: intercambiaban ideas hasta que se hacía de noche y se iban todos a su casa", explica.

"Mi primo Montiano Placeres sentó mucha base creativa en Telde, siendo antes inusual la actividad cultural", expresa Isabel Torón, hija del poeta Saulo Torón, sobrina de Julián Torón y prima hermana de Placeres. "Creo que no se ha reconocido mucho la importancia de esta familia de artistas; Telde ha sido un poco injusta", considera con humildad.

"Montiano escribió teatro, poesía y promovió las artes en el municipio; de hecho enseñó a leer a Fernando González, otro de los poetas de esta escuela", asegura emocionada.

Su enseña poética ha quedado marcada a lo largo de los años y, de hecho, muchos centros escolares del municipio han sido bautizados con sus nombres.

Así mismo, las instituciones colaboraron hace muchos años para marcar con grabados en piedra las viviendas de estos siete literatos para que los visitantes y los propios ciudadanos teldenses puedan reconocer para siempre los lugares en los cuales germinó y se desarrolló la estampa literaria de la ciu-dad, que no quedó estancada en los límites geográficos del municipio, sino que además pudo expandirse e influir por muchos más rincones.

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