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Telde

Reencuentro fugaz en el camposanto

Las familias evitan las aglomeraciones y visitan los nichos varios días antes del 1 de noviembre

Los cementerios de Telde se preparan para el Día de Todos los Santos La Provincia

Abuelos; padres; hermanos y en casos más trágicos incluso hijos; para muchos el día de Todos los Santos es el momento del reencuentro con los familiares difuntos. Un día especial en el que recordar y rezar por las personas allegadas que ya no están, por lo menos presencialmente. Sin embargo, las circunstancias este año no son normales y una gran mayoría ha decidido que lo mejor es evitar la señalada fecha y realizar sus esperados cultos en los días anteriores a esta efeméride.

La estrategia para un gran número de familias ha sido muy clara; realizar la visita en algún hueco libre durante la semana, preferiblemente a la hora del mediodía -cuando el mayor número de personas se encuentra almorzando- y con el ramo de flores ya preparado desde casa. Es el mejor método para entrar y salir lo antes posible, siendo fugaces y evitando al máximo el contacto con la gente.

“Nosotros lo hemos hecho así, porque creemos que el domingo -día en el que cae el festivo- va a ser una locura”, asevera Manuel Alonso, a quien le acompaña su mujer, en el cementerio de San Gregorio. La pareja realiza una ruta por diferentes cementerios del municipio teldense y el Sureste para velar a sus difuntos, y aprovechan este día para evitar las posibles aglomeraciones. “Creemos que la administración lo está haciendo bien porque se han preocupado organizando el fin de semana para que no se amontone mucha gente, pero aún así no queremos arriesgarnos”, sostienen, pues ya señalan que durante las primeras horas del día -de ayer para el lector- se formó una largo cola para entrar en este camposanto.

El Ayuntamiento establece un aforo de 80 personas para garantizar la distancia

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El área de Cementerios del Ayuntamiento de Telde ha llevado a cabo una serie de acciones para controlar la asistencia a los camposantos, así como para garantizar que se cumplan la medidas de seguridad e higiene necesarias para evitar contagios de covid-19. Por este motivo ha colocado vallas separadoras a la entrada de estos espacios de culto, con el fin de diferenciar accesos de entrada y salida para controlar la afluencia de visitantes. El aforo que ha establecido es de un máximo de 80 personas; un número muy reducido teniendo en cuenta la alta asistencia que se produce en estas fechas, pero imprescindible en estos tiempos de coronavirus.

Asimismo, también ha instalado recientemente dispensadores de gel hidroalcóholico en diferentes puntos estratégicos para garantizar la higiene. El horario de apertura y cierre ha sido ampliado para atender las demandas de la ciudadanía. De este modo, desde el pasado 26 de noviembre han permanecido abiertos entre las 9.00 y las 19.00 horas. Hoy también permanecerán con ese horario, mientras que mañana, para celebrar el festivo, lo estarán de 8.00 a 20.00 horas. Por otro lado, las misas este día se celebrarán en las parroquias de San Juan a las 8.30; 10.00; 11.30; 17.00 y 19.00 horas en la de San Gregorio a las 8.30, 11.00 y 19.00 horas.

Teresa, una antigua florista del barrio de San Gregorio, relata que ha estado acercándose a las lápidas de sus familiares durante la semana para comprobar el estado e iniciar su adecentamiento. “He podido comprobar que al igual que yo mucha gente está optando por ser precavido y evitar el fin de semana”, asegura con un ramo en la mano mientras sube a la escalera que le acerca hasta los nichos de más altura. “He venido con cuatro ramos, porque preparo las lápidas de todo el mundo; mi familia me llama la 'mujer del cementerio'”, ríe por el apodo y añade que ha necesitado ayuda para llevar el arsenal de flores hasta el interior del camposanto.

La floristería Siempre viva sufre pérdidas del 50% en la venta de ramos para este día

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Isabel Florido y Leonor Cabrera -madre e hija- se acercaron al cementerio de San Juan a primera hora del mediodía para gozar de tranquilidad, al ser una hora clave en la que no hay mucha gente, y poder preparar sin prisas los ramos en los nichos de sus familiares. “No queríamos esperarnos hasta el último momento porque ahora no es conveniente; nunca se sabe lo que pueda pasar, ahora hay poquita gente”, expresa Florido, que añade que lleva asistiendo al cementerio en las fechas más señaladas desde hace 40 años. En el suelo, bajo la lápida de su marido, reposan los anturios que han comprado para esta ocasión tan especial. Son la flores más demandadas en estas fechas, pues tienen un mayor aguante que el resto y lucen con esplendor su fuerte color rojo en contraste con los tonos grisáceos de la mayoría de lápidas. También los claveles; las casablancas y los lirios son populares para estos días.

Samuel Santana y Felisa Verona, por otro lado, acercaron crisantemos blancos hasta los nichos de sus respectivos padres. “Era el único tipo de flor que quedaba disponible en la floristería”, manifiesta sorprendido Santana, mientras le acerca el tallo a su mujer, que se encarga de cortarlos uno a uno para decorar las lápidas a su gusto. “Están carísimas estos días las flores y nosotros lo notamos porque compramos cada mes para traer al cementerio; siempre nos acordados de los que no están aunque no sean fechas señaladas”, añade Verona, que destacan sobre todo los últimos meses por ser tiempos difíciles los de los últimos meses. “En el confinamiento no nos quedaba más que rezar, algo que hasta ahora siempre hemos hecho”, asegura.

Este no ha sido un buen año para la compra de ramos, según considera Manolo Amador, propietario de la floristería Siempreviva, ubicada a pocos metros del cementerio. “Hemos perdido el 50% de las ganancias con respecto a otros años”, asegura el empresario, que señala que la gente no está por gastar el dinero. En su negocio están acostumbrados a solicitar más de 2.000 ejemplares de flores de diferentes tipos para este tipo de fechas, pero en esta ocasión han tenido que solicitar un número muy reducido. “La mayoría procede de fuera, de Ecuador”, manifiesta, ya que los floricultores de la Isla han cultivado muchas menos especies este año para evitar pérdidas que ya tuvieron a raíz de la pandemia. “Por ejemplo, perdieron todo por el día del Padre porque entramos en alerta unos días antes y ahora tampoco querían arriesgarse por lo que pudiera pasar”, detalla.

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Cementerios de San Juan y San Gregorio antes del Día de Todos los Santos

Lo que ha podido salvar un poco la temporada es el afán de las familias por solicitar el ramo por adelantado. “Nos dicen las medidas para que les preparemos de antemano los ramos y lo único que tengan que hacer es colocarlo en el nicho”, sostiene el florista; una medida que facilita a los visitantes de los cementerios ser rápidos en sus reencuentros con los fallecidos, atendiendo a las complicadas circunstancias que se producen alrededor del virus.Los cementerios recibieron ayer visitas contadas de las familias que prefieren evitar el domingo -día de Todos los Santos-. En la imagen principal, una señora adecenta la lápida de un familiar en el camposanto de San Gregorio. A la derecha, Isabel Florido colocando anturios en el nicho de su marido. |

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