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La revelación del arte tapado

José Husseim visibiliza las obras creativas de ciudadanos con profesiones ajenas al arte

Espectáculo en la exposición ‘Hpyfart’, en San Gregorio | | JOSÉ BRINGAS

Todo el mundo tiene un arte tapado, solo es necesario observar. José Husseim, un teldense con inquietudes creativas, se ha propuesto revelar las creaciones ocultas de sus vecinos, familiares y amigos para demostrar el enorme talento que existe en la ciudad. «Me levanté un día pensando que esto tenía que cambiar», expresa el joven, pues considera que el municipio de Telde es uno de los más infravalorados de la comunidad autónoma. «Todo el mundo critica la ciudad, pero tiene un potencial enorme que hay que destapar», expresa convencido. Él ve mucho más allá del mal estado que puedan tener sus infraestructuras, de sus servicios o la escasez de recursos y quiere demostrar que es posible hacer cambiar de opinión a su ciudadanía.

Como primer paso ha decidido visibilizar la obra de numerosos artistas que se dedican, como él mismo, a profesiones completamente ajenas al sector cultural. Desde un basurero hasta un agente inmobiliario, pasando por vendedores y profesores, entre otro tipo de empleos. Gente que de primeras uno no se imagina que cuenta con inquietudes artísticas, pero que sin embargo tiene mucho que mostrar. El mismo ejemplo es Husseim, que se ha dedicado desde que tuvo edad para trabajar a limpiar cristales. Sin embargo, desde siempre sus intereses han estado enfocados en la cultura. Además de participar en cortometrajes, videoclips de música o modelar en diferentes eventos, tiene su propio proyecto artístico conocido como H-pyfart, en el que se dedica exclusivamente a elaborar piezas artísticas como escultor conceptual. «Recojo objetos que ya no sirven, que se han tirado a la basura, para darles una segunda vida y darles un mensaje reivindicativo», explica.

Él sabe quién es y trabaja mes a mes para alimentar su hambre por crear, pero su aspiración no permanece en sí mismo: se siente en la obligación de sacar a la luz a todos los artistas de su entorno que sabe que tienen aptitudes e ilusión, pero que quizá carecen de herramientas para visibilizar sus creaciones. Por este motivo inició hace apenas unas semanas una campaña de concienciación en el municipio, con la que pretende mostrar a su gente más cercana y también a sus vecinos que todo es posible si uno se lo propone y, sobre todo, invitar a la ciudadanía a informarse y mostrar interés y apoyo en el trabajo cultural que pueden realizar sus propios conocidos.

La primera actuación que ha efectuado para sacar de las sombras a esta retahíla de artistas teldenses ha sido una exposición artística titulada como su pseudónimo en un pequeño local del casco, que apenas estuvo disponible durante una semana en el pasado mes de julio. «Estuve ahorrando unos meses para poder alquilar el espacio, en el que al final pudieron exponer una quincena de compañeros», sostiene el promotor, que también quiere dejar constancia de que recibió la ayuda de su pareja, Ilenia del Pino Arévalo, para poder montar la muestra, en la que estuvieron representados los ámbitos artísticos.

Jaime Peláez, Gustavo Quintana, Susy Galván y Cosetta Falasco expusieron durante esos días sus obras pictóricas y sus dibujos, cada uno reflejando en sus cuadros sus propio carácter y originalidad. José Bringas presentó una serie de fotografías tituladas Coviland, en las que narra una historia de un futuo postapocalíptico. También estuvo presente la artesanía con la presencia de Benayga Silva, así como la literatura con Javier Martí y Fabio Suárez, que dio a conocer su último trabajo El antifaz negro. El artista conceptual VenBenitez también formó parte de la muestra. Por otro lado, también efectuaron espectáculos durante la semana otros artistas del ámbito de la música, como Patricia Legardon, Germán Betancor y Carla Betancor; e incluso Martina Torres, una pequeña de solo siete años que ha conseguido triunfar en el mundo del ballet, y Pablo Suárez, un pequeño bailarín teldense.

La mayoría de estos artistas han tenido que aprender de forma autodidacta, compaginando su pasión con sus profesiones. Desde profesores, comerciantes y agentes inmobiliarios hasta basureros, seguritas o vendedores de productos de limpieza, entre otros trabajos. «Lo que quiero conseguir con este proyecto es que la ciudadanía teldense se muestre cercana a la cultura, que se interese y que muestre apoyo a la gente que quiere dedicarse a este sector», expresa Husseim, que también expuso sus piezas.

Asimismo, recalca que una decena de negocios locales que impulsaron el evento, colaborando en lo que podían. «Los restaurantes y cafeterías de la calle Betancor Fabelo -en donde se sitúa el local de la exposición- nos ofrecieron comidas y bebidas; la copistería Impritel nos realizó los carteles de las obras, donde se señalan el nombre, el autor; la farmacia La Botica de Maru también nos proporcionó material y así muchos otros», añade.

En la inauguración, que se llevó a cabo el 21 de junio, estuvo presente el concejal de Cultura, Juan Martel, la concejala de Desarrollo Local, Lidia Mejías, y la dinamizadora de la asociación de empresarios de San Gregorio, Toñi Méndez. Asimismo, se presentaron algunos artistas profesionales para mostrar apoyo, como Ana Luisa Benítez, conocida por la escultura del Limpiabotas de la plaza de San Gregorio y del John Lennon de las ramblas de Arnao.

«La verdad es que nos sentimos muy apoyados, durante el tiempo que la muestra estuvo disponible pasaron unas doscientas personas a verla; sin embargo, para mi es muy importante señalar que esto no puede quedarse en una muestra», expresa Husseim, adelantando su intención de continuar visibilizando y promocionando cultura en Telde. «No puede ser que los propios ciudadanos estemos siempre quejándonos de las condiciones de nuestra ciudad, reclamando que todo está hecho un asco y después no hagamos nada por cambiar las cosas», expresa con contundencia.

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