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Telde.

La caída de un muro de un estanque provoca temor en La Higuera Canaria

Una parte de una pared, donde está un pasillo para acceder a tres casas, se viene abajo | Urbanismo tratará con los regantes el estado del embalse

Derrumbes en el barrio teldense de La Higuera Canaria Juan Carlos Castro

La caída durante la tarde del pasado lunes de parte de uno de los muros de un estanque de agua en el centro de la población de La Higuera Canaria, en el municipio grancanario de Telde, ha provocado temor entre los vecinos. Además, al producirse un hueco en esa pared, se ha impedido el acceso a tres viviendas al estar precintado por parte de la Policía Local un estrecho pasillo que está sobre ese muro, que se construyó con piedras y tierra. Los inquilinos tienen miedo de que se derrumben otras partes de ese muro que tiene unos cinco metros de largo.

El mencionado embalse, que no se usa desde hace más de un año y que tiene unos ocho metros de profundidad, con el vallado, y algo más de unos quince de largo, se encuentra entre las calles Afrodita y Minerva, próximo a la iglesia de la parroquia Sagrado Corazón de Jesús, en La Higuera Canaria.

Más de una decena de casas rodean dos de sus paredes, mientras que otra da a la calzada de la calle Minerva, y el cuarto muro está pegado a unos terrenos dedicados a frutales y a la explotación de ganado caprino, entre otros.

Otro estanque, que tiene más del doble de capacidad que el antes mencionado y que también se halla vacío, se encuentra muy cerca del anterior, justo detrás de la iglesia, estando uno de sus lados pegado también a la calle Minerva. Un inquilino de una casa en la que vive de alquiler con su esposa y dos hijas, que está pegada a una de la paredes del primer embalse, aseguró que «sentí miedo cuando el lunes por la tarde oí dos estruendos, más pequeño el primero y fuerte el segundo. Hace un mes aproximadamente escuché otro, pero más flojo».

Una tapia del colegio se vino abajo hace un año y los restos están esparcidos en una parcela agrícola

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A esta familia no le afecta el precintado del estrecho camino porque la entrada a la vivienda se encuentra en la carretera general, en la carretera Valle San Roque. «No nos perjudica en relación al acceso a la casa que se cayera parte de ese muro. Igual ha pasado por filtraciones de agua. No lo sé con seguridad. Llevamos cinco años viviendo en esta casa, con un pequeño patio y con la azotea adaptada. Es un barrio muy tranquilo y estamos a gusto. Sin embargo, tenemos miedo porque no sabemos qué puede pasar más delante», explicó este vecino, trabajador del sector de la construcción. «No podemos vivir bien con esa intriga y preocupación», indicó su esposa, momentos antes de marcharse.

Otra vecina, de origen sudamericano, que prefirió conservar el anonimato y que reside en la calle Afrodita, en una casa también de alquiler, afirmó que «lo ocurrido tampoco me afecta a la entrada, ya que está en la calle. Eso sí, la parte de atrás de la vivienda está pegada a otra que sí está pegada al estanque. Aparte de los vecinos de las tres viviendas que no pueden entrar por ahí a sus casas, el problema es que son muchas las que están agrupadas entorno al estanque y que no sabemos qué puede pasar en el futuro».

Varios vecinos de este barrio, que siempre ha sido de dedicación agrícola, aunque en la actualidad desciende la ocupación en el sector primario, habían alertado y denunciado respecto al estado de ese muro, que ha perdido una parte de sus piedras y tierra, al Ayuntamiento, y mostraron su preocupación por la no utilización del estanque.

En relación a esta situación en La Higuera Canaria, fuentes municipales consultadas aseguraron que técnicos y responsables del área de Urbanismo de la Corporación local tienen previsto reunirse la próxima semana con miembros de la comunidad de regantes para «estudiar los problemas y buscar soluciones».

Otra queja que se planteó, cuando había agua en ese estanque y hace cinco meses que se secó, fue respecto a la gran cantidad de mosquitos y moscas que había en las viviendas de la zona.

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Muro caído en el barrio teldense de La Higuera Canaria Juan Carlos Castro

Otro muro se vino abajo hace un año: fue el del colegio de La Higuera Canaria, y que se encuentra en la parte ajardinada y con vegetación. A pesar de pasar unos doce meses, los restos de esa pared se encuentran aún esparcidos en una parcela agrícola abandonada. Según fuentes municipales, el centro educativo es un colectivo de Escuelas Rurales (CER). «Por eso depende de la Consejería de Educación del Gobierno de Canarias, y no del Ayuntamiento». Otra queja es que «el acceso al colegio es pequeño y se llena de coches y de personas cuando es la salida».

La preocupación ha crecido entre los residentes en el pueblo La Higuera Canaria por la caída de al menos dos muros en el barrio, al tiempo que ha aumentado la demanda de «más atención» al barrio por parte del Ayuntamiento. En las imágenes, arriba, el estanque en el que cayó parte de la pared de piedras y tierra que está de frente, dejando un hueco en la misma, con un estrecho pasillo arriba, que está precintado; y en la foto de la izquierda, restos del muro que se vino abajo en el colegio hace en torno a un año. |

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