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La sanación de cuatro grandes iconos de Telde

El Ayuntamiento rehabilita piezas artísticas muy conocidas de Jinámar, La Garita y San Juan | La actuación forma parte de un plan para restaurar esculturas

‘La mirada’ de Sergil Gil, junto al centro comercial de Las Terrazas. | | JOSE CARLOS GUERRA

‘La mirada’ de Sergil Gil, junto al centro comercial de Las Terrazas. | | JOSE CARLOS GUERRA

El arte repartido en una ciudad se convierte en muchas ocasiones en su principal insignia, en una atracción para los foráneos y en una estampa del estado de la localidad, además de ofrecer mayor valor en un plano cultural e histórico. Mantener en buen estado las piezas escultóricas distribuidas por el municipio cobra, por tanto, una gran importancia. Durante muchas décadas la localidad teldense ha suspendido en esa tarea, dejando que las obras ubicadas en espacios públicos acabasen víctimas del vandalismo, de las inclemencias del tiempo o, simplemente, del paso de los años.

Torre del reloj de San Juan, en el parque de San Juan. | | JOSE CARLOS GUERRA Judith Pulido

Sin embargo, esta situación va a cambiar. El Ayuntamiento de Telde restaurará en los próximos años tres grandes esculturas del municipio e instalará una obra perdida del recién fallecido escultor Luis Arencibia. Estas actuaciones forman parte del proyecto Petra (Plan de Esculturas de Telde: restauración y adecuación) que desarrolla el área de Parques y Jardines desde finales del ejercicio 2019. El presupuesto para llevar a cabo los trabajos de rehabilitación ascienden a un total de 335.000 euros, aunque puede variar.

Riachuelo tras el cementerio de San Juan, donde se construirá una fuente con una escultura de Luis Arencibia. | | JOSE CARLOS GUERRA

El Drago

La escultura de El Drago, ubicada en la rotonda de La Garita, será la pieza en donde más dinero se invierta debido a las complicaciones que presenta. La falta de mantenimiento durante años ha supuesto su completa oxidación, lo que a su vez ha provocado incluso desprendimientos de algunos pedazos de su parte superior. Su restauración tendrá un coste de 106.000 euros. Los operarios deberán someterla a un complejo tratamiento para sanarla.

‘El drago’ de Sergil Gil, en la rotonda de La Garita. | | JOSE CARLOS GUERRA

Esta obra, ejecutada por Sergio Gil, está compuesta por 450.000 kilos de acero corten y tiene una altura de 12 metros. En su base se sitúa una fuente de gran tamaño. Los alrededores fueron acondicionados en el mandato anterior, sustituyéndose el césped por un campo de piedra y picón rojo sobre una malla antihierba. Abraham Santana, el concejal que dirigía el área en ese momento, declaró que estos elementos eran más característico del paisaje canario y mucho más sostenibles. Por otra parte, en el proyecto se encuentra también recogida otra de las obras de este artista.

La Mirada

La Mirada, ubicada cerca del centro comercial Las Terrazas es otra de las obras más icónicas del municipio, puesto que al situarse a escasos metros de la autopista es observada por miles de conductores de manera diaria. Se trata de un enorme ojo esculpido con acero corten, cuya peculiaridad reside en que se pupila siempre observa al que la mira, independientemente del punto en el que se encuentre. La obra está esculpida también en acero corten y presenta muy malas condiciones por su falta de mantenimiento, por lo que se tendrá que realizar un tratamiento similar al de La Garita aunque con menor presupuesto (unos 79.000 euros).

En el parque de San Juan se efectuarán trabajos con una partida que asciende a los 136.000 euros, de los cuales 80.000 serán destinados a la reforma de la torre del reloj.

La torre del reloj

Esta es uno de los trabajos que más interés suscita a los ciudadanos del municipio, pues desde la apertura del recinto se ha convertido en un icono para el propio barrio. Su altura no sólo permite que los vecinos puedan comprobar la hora incluso desde algunas zonas fuera del complejo, sino que además la infraestructura cuenta con un pequeño mirador, por el que se sube a través de unas escaleras de caracol interios, desde donde se puede ver todo el parque de San Juan.

Sin embargo, ambas funciones quedaron en desuso desde hace muchos años. El Ayuntamiento tuvo que cerrar directamente el acceso a la parte superior poco después de su inauguración por el riesgo de derrumbe, mientras que el reloj simplemente dejó de funcionar por una avería y jamás se efectuó su reparación. Ahora la intención, además de poner a punto el reloj, será cerrar parte del cascarón de la infraestructura para garantizar la seguridad de las personas que quieran acceder al balcón.

Por otra parte, también entra en el proyecto de Petra la recuperación del riachuelo ubicado en la zona trasera del cementerio. Aunque este arroyo artificial se diseñó con la intención de acabar en un gran lago que rodeaba el exterior del camposanto, finalmente tuvo que ser drenado por la incapacidad para mantenerlo y el altísimo gasto de agua. La zona del lago -en la que antes incluso nadaban cisnes- es ahora un extenso jardín canario. La mitad del riachuelo también fue rellenado con tierra y plantas, pero la otra mitad volverá a albergar agua, acabando en otro pequeño estanque en donde se ubicará una escultura de Luis Arencibia; la cabeza del caballo.

Cabeza de caballo

Esta obra se ha encontrado ubicada durante numerosos años en la biblioteca de San Juan, en uno de sus patios interiores. «En realidad fue concebida como boca para el agua de alguna fuente y ese es el uso que le queremos volver a dar», expresa Monzón, que recuerda que desde que se iniciaron las reformas en la biblioteca hace unos meses, la pieza permanece custodiada en La Casa Verde, inmueble donde se ubican las dependencias de su área. Su instalación y la recuperación del falso río tendrá un coste aproximado de 56.000 euros.

El concejal del área recuerda que a través del proyecto Petra ya han sido restauradas otras tres obras escultóricas de relevancia para el municipio. «La primera fue la de El juego del palo, que se encontraba en la rotonda de El Calero y fue derrumbada por el temporal del 2018», recuerda Monzón, que confiesa que esta operación fue el punto de partida para crear un plan específico de restauración. «Somos conscientes del mal estado en que se encuentran las esculturas debido a la falta de mantenimiento y el vandalismo de los últimos años», manifiesta.

Otras obras

Tras esta primera intervención, desde el área realizaron proyectos para recuperar también La Herradura, obra que se situaba a la entrada del barrio denominado con el mismo nombre. Esta pieza también fue tumbada por las inclemencias del tiempo. «La escultura de Los Pajaritos -ubicada en la circunvalación de Telde-, también fue restaurada; llevaba mucho tiempo oxidada y no se movía, cuando es una obra que debe fluir con el viento», explica el concejal, que finalmente recuerda que estos días se está efectuando la limpieza integral de las cuatro esculturas situadas en el parque urbano de Franchy Roca.

Monzón además señala que este plan de restauración no está siendo desarrollado únicamente por el departamento de Parques y Jardines, aunque esta sea su principal impulsor. «Es un trabajo transversal en el que colaboran multitud de concejalías; por ejemplo, la restauración del Neptuno de Melenara, que también se incluye en este plan, se llevó a cabo a través del área de Playas del Ayuntamiento», asegura el edil.

Según un estudio efectuado por Selena Betancor y Sheila Rita Pérez, dos trabajadoras de prácticas de la administración en el año 2019, el municipio de Telde cuenta con un total de 155 esculturas repartidas entre sus seis distritos. Sin embargo, solo en el casco -que comprende los barrios de San Gregorio, San Juan y sus inmediaciones- se ubican un total de 115. El siguiente distrito con un mayor número de piezas es la costa, únicamente con una docena y Jinámar, el barrio más grande del municipio, apenas cuenta con tres.

«Nuestra idea es intentar colmar a los barrios de distritos más alejados de más esculturas, para que quede más equitativo», expresa el concejal, incidiendo en que es un objetivo a largo plazo y que además primero deberán resolver la adjudicación de un servicio de mantenimiento anual. «El municipio precisa un servicio así; es algo que ya cuenta, por ejemplo, la capital de la Isla», añade. Asimismo, entre otras de las actuaciones colaterales planteadas en el proyecto está la instalación de placas informativas en todas las obras artísticas del municipio, que no solo incluye las esculturas, sino también los monumentos y los murales.

«Más adelante, si nos lo podemos permitir también queremos añadir códigos QR para que los visitantes o los propios vecinos interesados puedan tener acceso a más información sobre la obra», adelante, aunque su proyección va incluso más allá con la instalación de un sistema de información geógrafica (SIG).

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