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Una plaza como palomar

Los excrementos de tórtola cubren desde hace meses la plaza del barrio La Higuera Canaria | Los vecinos alertan que estos animales caen muertos de los árboles cada día

Carmen Santana, vecina de La Higuera Canaria, incrédula por el estado de la plaza. | | JOSE CARLOS GUERRA

Carmen Santana, vecina de La Higuera Canaria, incrédula por el estado de la plaza. | | JOSE CARLOS GUERRA

La suciedad que presentan muchos barrios del municipio dejó de ser noticia hace mucho tiempo. Sin embargo, las condiciones en las que se encuentra la plaza de La Higuera Canaria, en donde residen unos 300 teldenses, llegan a otro nivel. Una gruesa capa de excrementos de tórtola cubren buena parte de la explanada, principalmente en las zonas que cubren las enormes ramas de los dos árboles plantados en este espacio.

Uno de los bancos de la plaza cubierto de excrementos de tórtola. | | JOSE CARLOS GUERRA

Desde hace muchos meses que ningún operario del servicio de Limpieza del Ayuntamiento de Telde pasa a limpiar por la zona, lo que redunda en la acumulación diaria de suciedad tanto en el suelo, como en los bancos; en la superficie de las papeleras e incluso en las paredes de la asociación de vecinos, ubicada en la misma plazoleta. La situación impide que los vecinos puedan pasar las tardes en este espacio, sentándose bajo la sombra para charlar o pasear, y tampoco es posible que los pequeños puedan ir hasta el parque infantil, situado justo detrás de este espacio. Sin embargo, esta no es la única preocupación que mantiene la comunidad.

Desde hace varias semanas, las palomas que se esconden entre las hojas caen completamente muertas. Algunos residentes señalan que las envenenan y otros optan por creer que se alimentan de sus propios desechos y enferman. «La semana pasada habían una decena de pájaros tiesos en el suelo, muchos padres vinieron a hablar conmigo indignados porque al final no pueden traer a sus hijos a jugar por las tardes porque es un foco de infección y muy desagradable», explica José González, presidente de la asociación de vecinos, que tuvo que ser él mismo quien se encargase de retirar los animales. «Nadie pasa por aquí a limpiar desde hace tiempo, aunque ya hemos avisado al Ayuntamiento sobre el problema», asegura. De hecho, fue el mismo dirigente vecinal quien tuvo que recoger el pasado jueves por la tarde los cuerpos inertes de estas aves.

Parece que si no se mueven los propios residentes, nadie lo hace. Carmen Santana, anterior presidenta del colectivo, asegura por su parte que durante años estuvo limpiando por sí misma la plaza. «Con una manguera a presión echaba agua por toda la plaza y quedaba perfecta», añade, pero resalta que «yo no puedo hacer más, esto lleva así mucho tiempo y me duele porque llevo viviendo 50 años aquí y es un buen barrio».

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