José Vélez desata el fenómeno fan en su ciudad natal

Más de 10.000 seguidores del cantante llenaron el Auditorio de San Juan la noche del sábado al ritmo de los temas de su "canarito"

Concierto de José Vélez en Telde

Benyara Machinea

Benyara Machinea

La ciudad de Telde se volcó el pasado sábado para acoger el regreso de uno de sus hijos más queridos a los escenarios del municipio. José Vélez despertó pasiones una vez más entre los 10.000 asistentes que cantaron y bailaron al ritmo de temas como Bailemos un vals, Vino Griego o Romántica. Tal fue el fervor del público por la actuación que el cantante no pudo contener las lágrimas en varios momentos de la noche. El evento, que se extendió durante dos horas y media, supuso el primer concierto del teldense en su ciudad natal en 11 años, pues el último que ofreció fue precisamente para inaugurar el auditorio del parque de San Juan al que da nombre.

El éxito en la venta de entradas, que en pocas horas se agotaron en la página web y que acumularon a cientos de personas para las ventas físicas, fue un vaticinio de cómo iba a terminar desarrollándose el evento. El acto arrancó a las 21.00 horas, aunque desde que se abrieron las puertas dos horas antes el público ya se empezó a congregar en el espacio. Las largas colas llenaron el entorno hasta alcanzar el parque infantil y los fanáticos continuaron entrando con los primeros temas ya empezados. 

Seguidores de todo el Archipiélago y de la Península Ibérica no quisieron perderse la cita, en la que el cantante interpretó dos de sus temas más conocidos, A mi manera y Bailemos un Vals, acompañado por la Banda Municipal de Música de Telde. Media hora después de arrancar la actuación, Vélez pidió que le apagaran la luz principal, que le estaba cegando, para encender las del escenario. Fue ahí cuando se emocionó al darse cuenta de que el auditorio donde estaba actuando no podía estar más lleno.

Vélez invita a cantar al público en una de sus canciones.

Vélez invita a cantar al público en una de sus canciones. / LP/DLP

Entre sus fanáticos más lejanos se encontraba un matrimonio de Vigo formado por Alfonso Puga y Fili Rodríguez, que desde hace 12 años siguen al cantante en todas las giras que realiza a nivel nacional. De hecho, han cogido reserva hasta el domingo para no perderse tampoco la próxima cita de Vélez este sábado en Teror. "Las personas que no fueron a Telde no saben lo que se han perdido porque fue algo fuera de lo normal. Donde va José Vélez siempre llena", señaló Puga.

Rodríguez, por su parte, es seguidora del teldense desde que tenía 14 años y, al hablar de él, no puede evitar emocionarse. "Para mí es un hijo", apuntó la gallega. El hogar de la pareja acoge una extensa colección de recortes, canciones y discos del cantante. "Vélez estaba muy emocionado porque estaba en su tierra, con su público, y eso se traspasa y llena a uno de orgullo al ver a toda esa gente de pie cantando su música", enfatizó la visitante.

El público acudió desde las siete de la tarde al encuentro y llenó el parque de San Juan.

El público acudió desde las siete de la tarde al encuentro y llenó el parque de San Juan. / LP/DLP

Un poco más cerca, del municipio de Santa Lucía de Tirajana, acudió Carmela García, que hacía 11 años que no le veía cantar en directo. "Para mí fue muy especial porque tengo prácticamente todas sus canciones y siempre me ha acompañado en mis momentos tristes y alegres", aseguró. En una ocasión, cuando subía conduciendo por la carretera del Burrero a la una de la mañana, decidió parar el coche y empezar a cantar sus temas a voz de grito. El volumen alertó a un policía, que paró a preguntarle, y la vecina de Vecindario, avergonzada, se inventó que era cantante y que estaba ensayando para una actuación.

"Fue un conciertazo y él, sin duda, estuvo a la altura de la ocasión", comentó por su parte Carmen Caballero, otra de las asistentes al evento. De todos los momentos, destaca cuando Vélez pidió que alumbraran al público para "sentir su calor". "No debe esperar tanto para volver a su tierra natal, pero muchas veces en la Isla no valoramos lo que tenemos", concluyó.

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