El paseo marítimo de Salinetas retrasa su apertura a la espera del botaolas

El Ayuntamiento de Telde modifica el proyecto para lograr un informe favorable de la demarcación de Costas

Los acabados y el mobiliario urbano serán similares a los de Melenara

Benyara Machinea

Benyara Machinea

La esperada apertura del paseo marítimo de Salinetas se aplaza una vez más ante el informe desfavorable de la demarcación de Costas. El Gobierno de Canarias tumbó el proyecto para la construcción de un botaolas planteado por la concejalía de Playas en el anterior mandato de Telde, que preveía concluir con las actuaciones de embellecimiento y reabrir el camino a mediados de este verano. El Ayuntamiento busca ahora desatascar la situación con una solución para frenar el impacto del mar en la superficie del paseo, por lo que modificó el plan y solicitó la semana pasada un nuevo informe a la institución competente.

La vía lleva cerrada desde 2019, cuando se iniciaron unas obras de emergencia para solventar el hundimiento de un tramo a raíz del fuerte oleaje. La primera fase, dirigida a evitar el riesgo de que se produjera un derrumbe mayor que podía repercutir en las viviendas de los alrededores, ya ha concluido. En ella se acometieron la limpieza y el dragado de la zona afectada y se rellenó el tramo dañado para dar estabilidad al suelo e impedir que el agua se filtrara a los cimientos de las casas cercanas. 

Las actuaciones que se han retrasado son las de la segunda fase, que comprenden el embellecimiento del paseo y la construcción de un botaolas, dirigido a impedir que ocurra otro incidente similar en el futuro. El concejal de Vías y Obras del Ayuntamiento de Telde, Iván Sánchez, señala que la demarcación de Costas "en principio ve viable la solución que hemos planteado al proyecto porque incorpora un rompeolas delante para que no vuelva a pasar lo mismo". 

La calle lleva cerrada desde 2019, cuando arrancaron las obras para solventar la caída de un tramo

El proyecto rechazado por Costas contemplaba un muro de contención con un botaolas de menor tamaño que el que se planteó inicialmente, que tenía unas dimensiones de 120 metros y se adentraba al mar para evitar la embestida de la marea sobre los cimientos de las viviendas. Del plan inicial para el espacio también se modificaron los materiales de construcción y se rectificaron los costes, que se vieron incrementados con la subida de precios del material de construcción.

Al plan licitado se incorporarán modificaciones en los acabados, el pavimento, el mobiliario urbano y el alumbrado con el fin de asemejar su imagen a la de otros barrios del litoral teldense. "Lo que hemos hecho es que los materiales sean similares, que no haya tramos con distintos acabados, y la iluminación y el mobiliario serán exactamente los mismos que hay en el paseo de Melenara", explica Sánchez. 

El Ayuntamiento de Telde proyecta lograr una imagen similar a la del paseo de Melenara.

El Ayuntamiento de Telde proyecta lograr una imagen similar a la del paseo de Melenara. / ANDRES CRUZ

María Calderín, edil de Playas de Telde, cuenta que su antecesor en la concejalía "pidió una subvención y empezaron a hacer la obra, pero cuando solicitaron el permiso a la demarcación de Costas, había que hacer un botaolas que no estaba autorizado y ahí lo dejaron". En las últimas semanas han llevado a cabo los cambios mencionados con el arquitecto responsable de la infraestructura. 

La ejecución del nuevo plan "tiene un menor impacto visual y lleva menos horas de trabajo"

La concejala estima que contarán con una respuesta de Costas en los próximos días. En caso de alcanzar el visto bueno, el siguiente paso será trasladar el asunto para su aprobación en la Junta de Gobierno Local y, si sale adelante, podrán arrancar con las obras de inmediato, pues la ejecución ya está adjudicada a la empresa Capross 2004. "Los plazos los marcará la empresa con el nuevo proyecto del botaolas porque no es lo mismo la ejecución que había anteriormente a esta, que tiene un menor impacto visual y lleva menos horas de trabajo", sostuvo Calderín.

Uno de los motivos que han retrasado la finalización de las obras es el traspaso de competencias de Costas estatal al Gobierno de Canarias, que se hizo efectivo a comienzos de este año y retrasó la solicitud de permisos. La intención del Consistorio es iniciar las obras antes de que finalice el verano, aunque para ver el paseo abierto habrá que esperar unos meses más. "Se hubiese terminado a tiempo si les hubiesen aprobado el proyecto, por eso están ahora las modificaciones, que hemos abierto nosotros el cajón y lo hemos mandado en tiempo récord. Esto es como la rampa de Melenara, que tenía un informe desfavorable, lo hicieron y después tuvieron que tirarlo y se retrasó la obra", concluyó Calderín.

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