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El casco histórico de Telde se transforma para celebrar el Día de Canarias por todo lo alto

Miles de personas se acercaron este jueves a la plaza de San Juan para disfrutar de la música, la artesanía, la gastronomía y los juegos, y de una travesía en un barquillo de vela latina

Celebración del Día de Canarias en Telde

Esther Medina Álvarez

Telde

Música, artesanía, gastronomía, juegos y hasta un barquillo de vela latina. La plaza de San Juan de Telde y su entorno volvieron a llenarse de manifestaciones de la cultura tradicional y las costumbres de las Islas para celebrar el día grande de la patria, el Día de Canarias.

Miles de personas se acercaron al casco histórico de San Juan para disfrutar de esta fiesta, algunos por primera vez y otros, como Pachi Herrera y Dunia Henríquez, continuando con lo que ya es una tradición. Esta pareja que reside en La Garita llegó temprano para aprovechar bien el día y después de recorrer los puestos se sentaron a la sombra, cerca de la Puerta del Viento de la basílica de San Juan, para disfrutar de la música y de un bocadillo de chorizo de Teror, aunque él no quedó muy satisfecho con el ansiado bocado. "Ya no tienen el sabor de antes". Su mujer, en voz baja, apostillaba que "posiblemente no pusieron suficiente chorizo" y eso que lo que le desilusionó.

Cada año acuden a la celebración de la fiesta con su hijo, pero en esta ocasión ya no lo pudieron arrastrar. Con 16 años, "ahora prefiere estar con sus cosas, como las maquinitas", explica Dunia. Precisamente ese es el reto que, a su juicio, debe abordar el Ayuntamiento de Telde a la hora de diseñar programas de celebraciones como estas. "Hay muchas cosas para los niños y muchas para los adultos, pero nada que resulte atractivo para los adolescentes".

Multitud de actividades y propuestas

Ellos, por su parte, tenían previsto exprimir al máximo la oportunidad de escuchar música, encontrarse con personas que, a lo mejor no veían desde hacía mucho tiempo, tomar algo y pasear, algo que propiciaba la distribución de las actividades y los puestos. En la plaza de abajo, se situaba el escenario con un centenar de sillas para que el público disfrutara cómodamente de las actuaciones y varios de los puestos de artesanía y gastronomía, donde se podían degustar bocadillos y hasta un buen zumo de guarapo recién extraído de la caña de azúcar.

Celebración del Día de Canarias en la plaza de San Juan

Celebración del Día de Canarias en la plaza de San Juan / Andrés Cruz

En la plaza alta, delante de la iglesia de San Juan, las componentes del grupo de teatro de la asociación vecinal Roque Azucarero volvían un día más a representar escenas costumbristas, invitando a quienes se animaban a sumarse. Allí estaba Nayet Reina, de siete años, descamisando millo junto a su hermano Hugo, de nueve. "Esto es lo que más me gusta de la fiesta", aseveraba la pequeña de San José de las Longueras mientras pelaba las piñas con gran destreza. Explicaba que aprendió a hacerlo en casa de su abuela, a la que ayuda "a hacer potajes". Ella, que intentaba sacarlos de ese rincón para seguir recorriendo el entorno, añadía que también habían estado haciendo queso poco antes.

En medio de una travesía

En el mismo espacio, la Federación Insular de Barquillos de Vela Latina de Gran Canaria izaba la vela mientas se formaba una larga cola junto a la embarcación para subirse y fotografiarse a bordo, y ponerse unas gafas de realidad virtual con las que podían sentirse parte de la tripulación.

"Está muy guay", exclamó Giovanni Reina cuando se quitó las gafas. "Es como si estuvieras dentro del barco y cuando mueves la cabeza lo ves todo". Tanto le gustó que va a "ver se vende como videojuego para comprarlo".

Dos chicas prueban las gafas de realidad virtual para experimentar una travesía en un barquillo de vela latina

Dos chicas prueban las gafas de realidad virtual para experimentar una travesía en un barquillo de vela latina / Andrés Cruz

El presidente de la federación, Simón Farías, no podía disimular su alegría por el éxito que el barquillo estaba teniendo. Este es el primer año que participa en esta fiesta, aunque lleva dos acudiendo a Telde con esta embarcación y dos meses recorriendo los centros educativos, donde los pequeños, además de ponerse las gafas de realidad virtual, "aprenden a hacer nudos y maniobras" y ven un vídeo didáctico sobre este deporte canario.

Arrepentida

"Todos los años me arrepiento de no ponerme la vestimenta canaria y eso que tengo un traje de mi madre todo calado", aseveraba Noelia González, una vecina de San Juan que estaba encantada con todo. "Este año parece que hay más afluencia o será por la forma en la que se han distribuido los puestos. Además, hay más juegos canarios que otras veces y no solo juegan niños, sino adultos". Ella misma se animó a probar algunos y confesaba que le gustó el de lanzar la piedra para intentar colarla por la boca de la rana.

Otra de las actividades que le cautivó fue el levantamiento de arado. "El chico lo dejó casi en 180º y él estaba de cuclillas; me encantó".

Mientras paseaba por la fiesta, se sorprendió por la cantidad de personas que acudieron ataviadas con vestimenta tradicional y juró que próximo año no fallará y hará lo mismo.

El cestero Carmelo Texeira Vélez muestra cómo elabora sus productos

El cestero Carmelo Texeira Vélez muestra cómo elabora sus productos / Andrés Cruz

Primeras veces

La que sí iba vestida con ropa canaria era Candela, que con siete meses de vida dormía plácidamente mientras su madre, Cristina Pérez, la paseaba por San Juan feliz de coincidir "con tantas familias". Para ella, la alta participación y la música fueron claves para el éxito de la jornada. Igual que para la bebé, esta fue la primera vez que José Luis Peñate disfrutaba del Día de Canarias en Telde, la ciudad a la que se ha mudado desde Tenteniguada. "Ver tantos puestos en un entorno tan especial" como es el casco histórico, "es de valorar".

Quien no dejó impasible a ninguna de las personas que estaban en San Juan fue la Banda de Agaete, acompañada por los papahuevos, que con su tradicional ritmo hizo bailar a los miles de personas que celebraban hoy la canariedad en este rincón de Gran Canaria.

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