Celeste Aguilar: «Veíamos cómo el agua cubría el barranco de lado a lado»

La pregonera de las fiestas de San Juan recuerda su infancia en las calles empedradas y con personajes como la capira, el albardero o el afilador 

Celeste Aguilar, junto al alcalde y el edil de Festejos, durante el pregón

Celeste Aguilar, junto al alcalde y el edil de Festejos, durante el pregón / LP / DLP

«Los inviernos eran lluviosos y fríos» y muchas veces «el agua discurría por el Barranco Real», rememoró anoche Celeste Aguilar durante la lectura del pregón que dio comienzo a la celebración de las fiestas patronales de San Juan, en Telde. En ese momento, los niños gritaban «el barranco está corriendo» y se situaban «en la bajada de San Sebastián, en San Francisco, y desde allí, veíamos cómo el agua cubría el barranco de lado a lado». 

Aguilar, que nació en la misma calle en la que vive ahora, León y Castillo, compartió que en esos momentos «se oía el rodar de las piedras, por la fuerza del agua, arrastrando todo lo que encontraba a su paso, animales, ramas de árboles, maderas» y otros elementos. «Muchos inviernos llegamos a ver como el agua cubría los siete ojos del Puente», apostilló. 

El pregón de esta docente llevó a la plaza de San Juan los ecos de los niños jugando en las calles empedradas, entre fincas y personajes que formaron parte de una época no tan lejana. 

Imagen de la plaza de San Juan durante la lectura del pregón de Celeste Aguilar

Imagen de la plaza de San Juan durante la lectura del pregón de Celeste Aguilar / LP / DLP

Juegos en la calle

Celeste López recordó su infancia, cuando después de la escuela y de la merienda salía a la calle Real (ahora León y Castillo) por «donde pasaban muy pocos coches» o en la calle Ciega, por donde «solo pasaban personas, burros —ya que Panchito el albardero tenía en esa calle una habitación para hacer las albardas— y algún que otro caballo con su jinete». 

También mencionó a personajes como Candidito, que en un carro tirado por un burro «transportaba todo tipo de enseres», o el afilador que avisaba a los vecinos haciendo sonar su zampoña, el carro del helado, uno de ellos del «padre de nuestro querido cantante, José Vélez», que servía el manjar entre dos galletas. «A veces estábamos jugando en la calle y alguien gritaba ¡viene La Capira! y corríamos a cobijarnos en alguna casa. La Capira era una señora que vivía en El Baladero y que, un poco despeinada y haciendo muecas, a veces chillando, corría tras nosotros y nos asustaba», relató. 

Banderines, tómbolas y cochitos

Cuando llegaban las fiestas patronales, «las calles se decoraban con banderines de papel de colores, se instalaban tómbolas, tiovivos, carritos con chucherías, barquitos que balanceaban, cochitos, carros con manzanas rojas caramelizadas, roscas y algodones de azúcar» y en la víspera «Pepe ‘Caña Dulce’, con la bocina y el tambor anunciaba la fiesta y los niños corríamos detrás de él». 

También tuvo tiempo para recordar a su familia, a sus abuelos, a su madre Leonor, que también fue maestra en Telde, a Álvaro Álvarez, que era el encargado del reparto del agua de la Heredad del Chorrillo y que bromeaba con los niños diciendo que el naife que llevaba era para «cortar el agua» y cómo toda la zona estaba llena de fincas de plataneras, palmeras, limoneros, naranjeros cafetales y aguacateros. «Eran verdaderos vergeles». 

Narró cómo se formó y las vicisitudes que pasaba ir a estudiar a Las Palmas de Gran Canaria. «Los coches de hora eran lentos y algunos, recuerdo el de las siete y media de la mañana, iba por San José, las ventanas no tenían cristales, solo cortinas, y pasábamos mucho frío». 

Su paso por las aulas

En su pregón rememoró su boda en la basílica de San Juan, el nacimiento de sus tres hijos, y sus cuarenta años de docencia en Telde. El primer lugar donde dio clases fue en El Ejido. «Primero di clases en un garaje, con el piso empedrado, a 38 alumnos. Al lado estaba una carpintería y cuando el carpintero serraba la madera no se podía explicar, solo escribir». Luego se trasladó a los bajos de la iglesia, «que era a la vez que escuela, un teleclub» y los fines de semana solía albergar alguna celebración. Ese fue el germen de lo que luego se llamó «Colegio Nacional Amelia Vega de Monzón». 

Allí estuvo cinco años y luego impartió clases durante un curso en San José de Las Longueras y otro en el colegio León y Castillo, para luego, definitivamente, entrar a formar parte de la plantilla docente del Poeta Fernando González, donde se jubiló en 2011 tras «Han sido muchos años inolvidables». Recuerda con mucho cariño tanto a sus alumnos como a sus padres.

Tras la lectura del pregón, el grupo musical Araguaney ofreció un concierto para presentar su último trabajo, Serendipia, y conmemorar su 30 aniversario.

Actividades del fin de semana

La fiesta continuará hoy con el VI Encuentro de Escuelas de Lucha Canaria en la playa de Melenara desde las 9.00 horas, mientras que a las 10.00 horas, el auditorio José Vélez del parque de San Juan acoge un evento de kickboxing, donde se disputarán dos peleas por el título nacional y el grancanario Aixay ‘El Puma’ Hernández se jugará el cinturón de campeón del mundo de Wako K1 profesional. Este acontecimiento también tendrá una sesión de tarde que se iniciará a las 20.00 horas. 

A las 22.00 horas, Charcojondo y Enkassette ofrecerán un concierto en la plaza de San Juan, mientras que el domingo, desde las 11.00 horas, habrá espectáculos y actividades circenses.