Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Pugna entre la piscifactoría y el Ayuntamiento de Telde tras hallar nuevos peces muertos

La empresa denuncia al Ayuntamiento por volar un dron sobre sus jaulas sin permiso y el alcalde acusa a la compañía de vetarlo en plena crisis en el litoral

Jaulas marinas en la costa de Melenara.

Jaulas marinas en la costa de Melenara. / ANDRES CRUZ

José A. Neketan

José A. Neketan

Pugna entre la empresa propietaria de las piscifactorías ubicadas en la costa de Telde y el Ayuntamiento. Aquanaria informó ayer que presentará una denuncia por la presencia del dron de la Policía Local de Telde en sus instalaciones, una decisión ordenada directamente por el alcalde de Telde, Juan Antonio Peña, para tratar de demostrar que todavía siguen muriendo peces - según aseguró el Ayuntamiento el miércoles en un comunicado- como consecuencia de un vertido cuyo origen todavía se desconoce y que mantiene cinco playas de Telde cerradas desde hace 37 días.

Un anuncio que provocó la rápida reacción del regidor, quien en un comunicado criticó que, tras su anuncio, ayer se procediera «a realizar labores intensivas de retirada y limpieza en la zona, una actuación que confirma la veracidad de los hallazgos municipales». Peña denuncia además que Aquanaria lo ha vetado a él y su equipo técnico en una visita prevista a las instalaciones para hoy por parte de la Dirección General de Pesca del Gobierno canario.

Después de que el miércoles el alcalde hiciera públicas imágenes de peces muertos -realizadas con el dron de su Policía Local- y afirmase que se habían tomado ese mismo día en las jaulas marinas, además de otras nuevas ayer jueves, la compañía subrayó ayer que «nosotros, a raíz de esa incursión vamos a presentar una demanda ante la Guardia Civil porque no se ajusta a la legislación, lo que nos obliga a emprender acciones legales contra el Ayuntamiento».

Nuevos restos de peces muertos

En aquel comunicado, el Consistorio presidido por Peña denunció la aparición de «nuevos restos de peces muertos» en el litoral, «dentro de las jaulas marinas ubicadas frente a la costa del municipio», una información con la que el Ayuntamiento criticó al Plateca, que tras la reunión celebrada este martes comunicó que no quedaban restos en los módulos de la piscifactoría. El hallazgo de peces muertos y manchas aceitosas fueron detectados mediante una inspección aérea realizada por la Unidad de Drones de la Policía Local de Telde.

Ya ayer, Peña señaló en la nota que la unidad de drones constató «un aumento significativo» del número de embarcaciones y de personal «extrayendo restos orgánicos y peces muertos, intervención que se habría activado tras evidenciarse públicamente la situación real de las instalaciones». «Las imágenes captadas por la Policía Local el miércoles —y nuevamente este jueves— muestran a las técnicas de Salud Pública del Gobierno de Canarias presentes durante estas actuaciones, testificando de primera mano la extracción de restos, tal y como viene ocurriendo desde el inicio de esta crisis», explica el Ayuntamiento. Con todo, el Consistorio entiende que «este incremento de actividad en la limpieza del litoral responde al descubrimiento evidente de que aún quedaban restos en las jaulas».

Tras la comunicación municipal la empresa de acuicultura puso ayer en duda las fotografías que acompañaban la nota del Ayuntamiento -en la que se observan peces muertos dentro de una jaula y todavía sin descomponer-, asegurando que «no corresponde a la situación actual de la granja, y estamos seguros que no son de este miércoles».

La compañía argumenta que la denuncia presentada obedece primero a una entrada no autorizada a las instalaciones, y segundo a que las instalaciones están en dominio público marítimo-terrestre, fuera del municipio de Telde, «por lo que se excede de las competencias del Ayuntamiento». Además, considera que el hacer el vuelo de drones sobre las instalaciones con personal trabajando, sin notificación y sin autorización, «en una zona de mar, que puede ser ventosa, pone en riesgo la integridad de los trabajadores de las instalaciones».

Emisario municipal

Las mismas fuentes explican que a raíz de la presencia del dron en sus instalaciones, «tomamos inmediatamente imágenes de toda la instalación y se las remitimos a Dirección General de Pesca y al Seprona, para que vieran cuál es la situación real de la instalación, porque las publicadas son, probablemente, de días anteriores a los que se produjo el episodio».

Aquanaria sigue manteniendo que el origen de la muerte de miles de toneladas de peces en sus jaulas de Melenara está en el emisario submarino nº 222, de titularidad municipal. Hace unas semanas, el Consistorio informó que unos análisis municipales descartaron que ese fuese el origen.

La empresa afirma que las administraciones –incluido el Seprona– han encargado informes técnicos que, según su versión, confirmarían la existencia del vertido y su impacto en más de 500 hectáreas de la bahía de Melenara. Asimismo, detalla que los análisis de toxicología apuntan a la presencia de una sustancia «cáustica y corrosiva» que habría provocado abrasiones en las branquias de los peces y su muerte por asfixia.

Inspección ambiental

Desde el Ayuntamiento de Telde, sin embargo, se ha defendido la hipótesis de que el origen del problema pueda deberse a la propia actividad acuícola, postura que la empresa rechaza «de forma categórica». Aquanaria asegura que una inspección ambiental realizada a mediados de octubre detectó «gravísimas irregularidades» en la depuradora y el emisario, entre ellas daños estructurales, defectos de diseño y la presencia de «vertidos industriales no autorizados». Según la compañía, el Ayuntamiento no habría contestado dentro del plazo legal al requerimiento derivado de esta inspección, algo que –afirmó– está ya en manos del organismo sancionador. La compañía, que explicó que las pérdidas hasta el momento son de 30 millones de euros y se han perdido casi 2.500 toneladas de pescado, aseguró que no ha vuelto a pescar en la instalación afectada desde que se detectó el vertido y que no retomará la actividad hasta que todas las administraciones lo consideren seguro.

Sobre las protestas vecinales contra las jaulas marinas, la empresa informó que su retirada ya estaba planificada antes del incidente. «Nos iremos, porque así está establecido, pero el vertido seguirá si no se corrigen las irregularidades del emisario», señaló la empresa.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents