Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Telde

Osvaldo A. Concepción, jesuita en República Dominicana y colaborador con Manos Unidas que visitará Telde: "Declaro la guerra al que no ve en un migrante un ser humano"

"El ciudadano haitiano es un lobo para el prójimo", explica el misionero que acompaña también a las comunidades fronterizas de Haití en los procesos migratorios

Osvaldo A. Concepción, misionero en República Dominicana.

Osvaldo A. Concepción, misionero en República Dominicana. / Andrés Cruz

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Elena Montesdeoca

Elena Montesdeoca

Las Palmas de Gran Canaria

El misionero Osvaldo A. Concepción, que acompaña a comunidades fronterizas haitianas, participa en la campaña 'Declara la guerra al hambre', que mañana llegará a la eucaristía de San Juan de Telde.

Trabaja en comunidades fronterizas con Haití, ¿qué ve en el día a día que los medios de comunicación no muestran?

En una misma franja geográfica conviven múltiples fronteras por lo que el habitante fronterizo es diverso y plural. Desde una perspectiva intercultural la frontera no es solo un espacio de rivalidad, sino una zona de interdependencia entre dominicanos y haitianos. En la vida cotidiana existen vínculos ligados al trabajo y a redes de apoyo mutuo que hacen necesaria la interrelación constante. No obstante, esta realidad suele invisibilizarse porque los medios promueven una narrativa de frontera en conflicto. Aunque existen tensiones, estas responden principalmente a intereses políticos y económicos de determinados grupos y no reflejan la cotidianidad de cooperación y convivencia de quienes habitan la frontera.

¿Cree que la pobreza en la frontera entre Haití y República Dominicana es culpa de los gobiernos o del abandono internacional?

Cuando se habla de pobreza en la frontera se alude a un territorio que concentra cerca del 40 % del agua de la isla y posee tierras productivas, además de contar con amplias posibilidades para el comercio. La pobreza en la frontera dominicana no responde a la falta de recursos, sino al abandono institucional del Estado evidenciado en la carencia de infraestructuras y de políticas públicas que atiendan de manera efectiva las necesidades de la población mediante programas con impacto social. Esta situación se refleja también en la gestión del agua: aunque la frontera produce gran parte del recurso hídrico del país, la región norte presenta un déficit del 170 %. No se trata de escasez de riqueza, sino de una grave falta de gestión.

"La región norte de Haití tiene un déficit hídrico del 170%"

Osvaldo A. Concepción

— Misionero en República Dominicana

¿Los países europeos promueven el turismo en estas zonas?

Que yo conozca en Haití no existe el turismo como industria promovida desde Europa; lo que llega desde ese continente son programas de ayuda. El problema de la relación entre Haití y Europa es que Haití ha tenido un destino similar al de África, pero en América Latina: Europa no se ha relacionado con Haití en los mismos términos históricos y políticos. Hablar de Haití es hablar de procesos coloniales y culturales marcados por la exclusión. Fue un espacio de explotación y riqueza sin un legado institucional para su población, lo que ha generado una relación conflictiva con Europa, al simbolizar Haití una deuda histórica aún pendiente.

¿Qué estrategias o iniciativas buscan los jóvenes de estas comunidades para mejorar su futuro en el territorio?

En la frontera pueden identificarse cuatro tipos de jóvenes. Del lado dominicano,está el joven que aun teniendo sueños y algunos medios, se ve obligado a migrar hacia el interior del país; y otro que, con menos recursos, permanece en el territorio con mayores limitaciones. Del lado haitiano, existen jóvenes vinculados a las dinámicas productivas dominicanas, que viven una realidad transfronteriza, y otros que buscan salir del país como migrantes. En todos los casos las oportunidades son escasas y predomina la percepción de que no hay futuro en la franja fronteriza, donde los trabajos suelen ser mal remunerados, lo que alimenta la idea de migrar.

¿Cómo está afectando la política de Donald Trump a la población de la zona?

"La falta de poderes legítimos ha convertido al haitiano en un lobo para su prójimo"

Osvaldo A. Concepción

— Misionero en República Dominicana

Las políticas de Trump afectan a los haitianos que lograron llegar a EE.UU. como refugiados, lo que ha generado un flujo de migración de retorno hacia Haití tanto de Estados Unidos como de República Dominicana. Aunque República Dominicana también se ve afectada por las deportaciones el impacto no es comparable al haitiano. Ambos países dependen en gran medida de las remesas, por lo que las migraciones dominicanas y haitianas no solo representan una vía de escape para la población, sino también un aporte clave al PIB. Los migrantes no son ciudadanos ausentes; son actores activos que envían recursos a sus familiares y contribuyen económicamente a sus países de origen.

¿Cree que la población de ambas zonas tiene voz para defender sus derechos y mejorar sus condiciones?

Haití y República Dominicana están en posiciones muy distintas. Haití muestra una regresión hacia el estado de naturaleza que describe Hobbes: la falta de poderes legítimos ha convertido al haitiano en un lobo para su prójimo y ha generado alta criminalidad, haciendo imposible garantizar derechos. En República Dominicana aunque la democracia no es perfecta, se ha respetado la voluntad del pueblo en los últimos 50 años; el problema no es la falta de mecanismos de participación, sino la falta de preparación de la población para utilizarlos. Los derechos humanos vinculados a la migración a menudo sirven de pretexto para ocultar la incapacidad de liderazgo de quienes están en el poder.

¿Cómo se ha vivido la elección del papa León XIV?

No es una novedad. Lo que deceía el papa Francisco coincide con lo que desde hace décadas sostiene la teología de la liberación. Francisco muestra la identidad de la iglesia latinoamericana, donde el sacerdote es un pastor que construye con el pueblo el Reino de Dios. Con León XIV se abre un itinerario propio para este año, aunque cercano a la línea de Francisco, que continuará con el sínodo, un proceso muy importante para la Iglesia.

Si pudiera declarar la guerra a un problema concreto, ¿cuál sería y por qué?

Declararía la guerra a la reducción del otro como problema. Las visiones más conservadoras sobre la migración y los sentimientos de xenofobia nos llevan a negar la humanidad de quien es distinto por su cultura o color de piel. Por ello, declaro la guerra a no ver en el migrante a un ser humano con dignidad. Debemos acercarnos al otro y reconocer en él un alma; si no somos capaces de hacerlo, entonces hemos fracasado en aquello que llamamos humanidad.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents