El grupo Seaside Hotels está preocupado por el proyecto de la cadena Riu de derribar el hotel Oasis de Maspalomas para levantar otro nuevo, lo que supone una inversión de 46 millones de euros. La empresa ha solicitado la licencia de construcción en el departamento de Planeamiento del Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana. Por ello, responsables de este grupo hotelero, que preside Teo Gerlach, y que cuenta con dos establecimientos de cinco estrellas en esta zona de Maspalomas, el Palm Beach y el Gran Hotel Residencia, señalaron ayer que el entorno en el que está ubicado hotel Oasis es "el mejor del Sur de Gran Canaria" y, por ello, entienden que hay que exigir a Riu que si va a construir un nuevo establecimiento cuide al máximo los niveles de calidad.

"No estamos en contra de que Riu renueve el hotel Oasis, pero ya sea un derribo como parece que pretenden hacer o una rehabilitación completa del edificio, lo que sí que consideramos es que la actuación debe esta orientada única y exclusivamente a dar más calidad al establecimiento", destacaron desde el grupo Seaside Hotels. Al mismo tiempo, insistieron en la importancia que tiene en el entorno del palmeral que el edificio "no sea un mamotreto", puesto que precisamente el inmueble actual se integra en el espacio de un lado porque la estructura del hotel es ligera en alturas y, además, los materiales utilizados en la fachada de entrada contribuyen a que no llame la atención dentro del paisaje de Maspalomas en el que se ubica.

El grupo Seaside Hotels quiso dejar claro que está a favor de que la cadena Riu haya decidido apostar por renovar este hotel de cinco estrellas de Maspalomas, ya que cuanta más calidad ofrecen los hoteles de esta zona mejor, puesto que se genera más competencia y los clientes salen ganando porque se hospedan en un entorno en el que se concentran los establecimientos de más lujo.

Sin embargo, a este grupo, que dirige Teo Gerlach, sí que le llama la atención el cambio de estrategia por parte de Riu a la hora de tramitar el proyecto ya que primero lo incluyeron en el Plan de Modernización Turística de San Bartolomé de Tirajana y después han optado por tramitar el derribo y la licencia de construcción a través del Plan General. A este respecto, apuntaron que quizás la cadena mallorquina recurrió finalmente a sacar adelante el proyecto del Oasis ateniéndose a lo que permite el planeamiento urbanístico municipal para ganar tiempo, pero aún con este argumento, consideraron que resulta llamativo que del diseño del nuevo Oasis sólo se sepa que tendrá seis plantas ya que la empresa ha evitado dar detalles de las características arquitectónicas del inmueble.

Ante la petición del grupo Lopesan al Cabildo de Gran Canaria para que proteja el emblemático edificio de 1968, una comisión formada por técnicos de la corporación y del Ayuntamiento tirajanero deberán decidir si el establecimiento se puede declarar Bien de Interés Cultural. Los posicionamientos de los dirigentes empresariales sobre el derribo del Oasis han provocado incluso una crisis interna dentro de la Federación de Hostelería puesto que Fernando Fraile apuntó que el hotel de Riu no era el Santa Catalina. También Lopesan reprochó a José María Mañaricúa que defendiera el derribo de este establecimiento.