Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Las claves del despertar amarillo

La receta mágica de Setién

El técnico convierte el triángulo Roque-Tana-Viera en el nuevo motor de la UD -El vestuario brinda a Nauzet Alemán este resurgir en la tabla con dos victorias consecutivas

Catálogo Setién para gestionar el fin del universo. De la catarsis del 'caso Chester' al caviar. La UD, tras golear al Getafe (4-0), en la obra más perfecta de Quique Setién, ha patentado un sistema de juego poético. El triángulo mágico de Las Bermudas Roque-Viera-Tana, la solidez de David García, Aythami, Bigas y Garrido, así como el olfato de Willian José son armas de destrucción masiva. La lluvia de bajas, Hernán Santana, Vicente Gómez, Javi Castellano... no tumban al estratega con alma de bombero. Setién, el escapista. Siempre tiene un truco para liquidar al enemigo. Todo comenzó el seis de febrero, cuando la UD besaba la lona en Vallecas (2-0). Y estallaba la polémica del sofá.

La sinceridad de Aythami Artiles, uno de los generales de la UD, herido por la hecatombe ante el ejército de Jémez, planteó el primer calvario. Se cuestionaba el estilo, pero estratega se refugió en el diálogo [la siguiente sesión duró tres horas en Barranco Seco, con una charla de noventa minutos en el vestuario].

Cicatrizó la herida. Pero esperaba el Sevilla en el Pizjuán. En la previa, Setién compareció ante los medios y a la pregunta sobre las críticas de Aythami Artiles al estilo y actitud del equipo, en la puesta en escena, dio una lección de coherencia. Esquivó la balas con maestría. La UD cayó ante los de Emery con un Vitolo supersónico (2-0) pero cautivó con un primer tiempo brillante.

Messi y el terremoto

El paseo del Barça de la Pulga significó la tercera puñalada consecutiva. Y temblaron los pilares del proyecto amarillo. Los de Luis Enrique vencieron (1-2), en el mejor partido de la UD en esta temporada. "Si hay que perder, que sea así". Pero la poesía de la factoría Setién quedó en un segundo plano tras el estallido del 'caso Chester'. Sergio Araujo y Nauzet Alemán salían de fiesta la noche del sábado y fueron castigados por la entidad. El primero, por no ejercitarse el domingo tras llegar indispuesto a la sesión de trabajo en Barranco Seco. El francotirador de Las Mesas fue agredido en la sala de fiestas Chester y recibió 18 puntos de sutura en la cara. No pudo presentarse en el entrenamiento, tras comunicarle al técnico y al presidente Miguel Ángel Ramírez el suceso. Fue apartado durante quince días -el lunes se agota la sanción y volverá a entrenar-. Los dos pidieron perdón y con el argentino no hubo piedad. El preparador cántabro se lo llevó a Eibar y lo dejó en la grada de Ipurua. Bajo la lluvia, la UD tumbó al ogro armero. Comenzaba la remontada. En esa 26ª jornada, los resultados acompañaron y los isleños salían del descenso.

La gestión del 'caso Chester' fue gasolina súper. Aroma bendito para sentar cátedra en el Olimpo del balón. La fotografía en el vestuario visitante de Ipurua del plantel isleño festejando la primera victoria foránea en Liga -15 años después de tomar el Heliodoro- marcó el camino. Unidad y poderío. La UD ganó sin Araujo. Y goleó al Getafe. Dos triunfos consecutivos, cinco goles a favor, cero en contra. Setién encontró la medicina mágica. El antídoto a la parálisis [una pírrica victoria en ochos jornadas, de la 18ª a la 25ª]. El Titanic amarillo reflotó de forma épica, con el Chino, la gran estrella, en el banquillo. Una idea, un estilo, el triángulo mágico, una estrella y un devorador en el jardín enemigo.

En la zona de creación, el preparador entonó el ¡eureka¡ El Pizjuán -14 de febrero- marca la frontera del renacimiento del escuadrón de gofio. Setién ubicó a Viera por el centro, con Tana y Roque como escuderos. El ADN de la UD más barroca tomaba el mando. Con el genio de La Feria con libertad de movimientos [y no ubicado en el costado zurdo], Romario ya computa seis tantos. Los mismos que Willian José, una bestia desatada al servicio del universo amarillo. Toque, velocidad, precisión y pólvora. El sello lapidario, que se arrastró por Vallecas, se transformó en un Ferrari.

El rigor defensivo es otra de las bazas mágicas del ejército de Setién. David García, con la mejor versión de su carrera, Aythami, Bigas y Garrido destilan suficiencia. Simón -ya recuperado- y Dani Castellano -en la fase final de su lesión- pasan de actores estelares a secundarios. En este superproducción no hay indispensables, solo el entrenador.

Con 27 puntos, la nueva UD pinta bien. Momo, Wakaso y El Zhar se suman al festival. Pero es Tana el nuevo príncipe de acero. Un pistolero despiadado con cinco tantos.

Todo encaja en la galaxia amarilla. El orador Setién es insobornable. Cada rueda de prensa es una brújula para escapar del abismo. Y un registro de su autoridad. El estilo barroco, con matices, resistiría en la Antártida a -93 grados bajo cero. Falta un mundo -11 jornadas-, pero la UD ha encontrado la fórmula.

Compartir el artículo

stats