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Entrevista

Carlos González: "Mi ídolo era Messi pero ahora es Viera, viene de otro planeta"

"Afronto mi situación con humildad. Mi equipo es el filial. Ojalá hagamos un buen año en Tercera", señala el delantero de la UD Las Palmas

El delantero Carlos González, el pasado viernes, en Barranco Seco.

El delantero Carlos González, el pasado viernes, en Barranco Seco. JUAN C. CASTRO

Es el rostro de la pretemporada. Participó en nueve de los doce duelos de la fase preparatoria, que acabó el sábado en Alemania. ¿Qué ha supuesto esta notable participación con la UD?

Fue muy importante, digamos que es un sueño hecho realidad. Estar en el conjunto de mi tierra, trabajando día a día con el primer equipo...Disfrutando con los minutos que me ha dado el míster; solo puedo decir que es un sueño.

Ya fue citado por Setién ante el Villarreal en El Madrigal -5 de marzo- en la pasada campaña pero se quedó sin debut. ¿Dónde están las claves de su rapidísima adaptación [Carlitos viene del juvenil de División de Honor, sin recorrido firme por el filial]?

Ha sido gracias a los compañeros. Los grandes pilares del vestuario me recibieron muy bien. He logrado acortar los plazos, todo fue muy rápido. Y luego esfuerzo y sacrificio. Me lo han inculcado; siempre me lo repiten. Trato de quedarme con sus enseñanzas. Apropiarme de la sabiduría de los compañeros. Gracias a Dios, todos me han llevado por el buen camino. La mejor dirección para mi futuro.

¿Esperaba ser titular ante el Tenerife en el Heliodoro?

No, la verdad que no me lo esperaba. Cuando el míster dio la charla, me quedé impactado.

¿Quién ha ejercido de guía, en su camino del vestuario del División de Honor al de un equipo profesional de Primera?

Mis dos padres futbolísticos en la UD fueron Roque Mesa y Jonathan Viera. Siempre me guían, me aconsejan...Nunca para destruir y siempre con talante constructivo y positivo. Estoy muy agradecido. Les debo muchísimo.

¿Qué le dicen? ¿Cómo son esas indicaciones para no perder la brújula y caer en las tentaciones de esta profesión?

Me repiten que siempre coja lo bueno de todos los jugadores. Que no intente adquirir lo malo, me corrigen muchos fallos que he tenido.

La confianza de Setién en su juego vertical y toque fue determinante para brillar en estas cuatro primeras semanas de trabajo. ¿Qué le ha transmitido?

Siempre me dice que esté y juegue tranquilo, que lo haga como sé. Por eso estoy aquí, y la verdad que muy agradecido por sus consejos.

¿Sueña con el debut? El lunes 22 de agosto arranca la competición liguera del caviar y las estrellas en Mestalla ante el Valencia. ¿Ya tiene el billete de avión?

Mi equipo es el filial. Esto es un premio para mí, siempre que me llamen a entrenar será un premio a mi trabajo. Estaré muy contento por venir y poder ayudar.

Tiene regate y descaro. Pero le falta cuerpo. ¿No se ha planteado cumplimentar un plan de fortalecimiento de su musculatura? Precisa de más potaje...

Siempre me han dicho que intente adquirir un poco más de fuerza. Pero como me dice 'Jony' [Viera], el fútbol se juega con los pies. Hay que ganar corpulencia para ponerse un poquito más duro cuando llegue la hora del choque en el cuerpo a cuerpo. Me siento bien, todo lo que sea para sumar, será bienvenido para mi carrera.

Viene de un División de Honor de éxito, dirigido por Pachi Castellano y José Ojeda [sus mentores] como la gran estrella emergente de la cantera. Completó una sublime Copa de Campeones sub 19. ¿Pero cómo es un vestuario de Primera? ¿Se sintió como un extraterrestre cuando cruzó Barranco Seco?

Fue increíble, pasas de un mundo a otro. Penetras a un mundo surrealista. Y cuando abandono Barranco Seco, vuelvo al mundo real. Para mí estar aquí es increíble, y la temporada en el División de Honor Juvenil fue para enmarcar. Tanto en lo personal como en lo colectivo. Jamás la olvidaré.

Usted tiene la compleja misión, junto con los Benito, Borja Herrera o Álvaro Arencibia, de liderar la nueva hornada de 'platanitos'. Objetivo: plantar esa línea de sucesión con los Viera (26 años), Roque (27) o Vicente (27). ¿Están preparados?

Todos los canteranos tenemos ese sueño de estar en la dinámica del primer equipo. Y si se puede, pues debutar.Como siempre digo con mucha humildad, y si se baja [al filial de Tercera] no es un paso atrás. Es tu equipo y a seguir trabajando, para seguir disfrutando de estas oportunidades que te dan.

En el Rosendo Hernández de Miraflores (La Palma), dejó su firma de estilete elegante con un gran gol al Mensajero -a pase de Araujo-. ¿Qué significó?

Para mí, mucho. Me aportó tranquilidad ese tanto ante el Mensajero porque había tenido muchas ocasiones y no las había podido enchufar. En la pretemporada lo importante era sumar. Seguimos en esta línea pero aún falta mucho. Yo sigo con los pies en el suelo.

¿Quién fue su ídolo?

Leo Messi. Ahora, en el mundo real, ya que puedo entrenar cada día con él, pues Jonathan Viera. Ese jugador es de otro planeta.

Parte de la prensa especializada considera que usted debe ser el relevo natural del '21' de la UD. ¿Conforma una presión extra?

Para mí no, es un placer jugar a su lado y nunca una presión. Siempre aprendo algo. Incluso en los ejercicios menos significativos. Y estoy muy contento de poder entrenar a su lado. Un lujo.

¿Qué opina su familia de su entrada en la galaxia amarilla?

Están muy contentos, siempre están apoyándome. Digamos que me ponen los pies en el suelo, y siempre me dan todo su apoyo. Así como ánimos cuando más lo necesito. Son fundamentales.

En relación a su esperado debut, ¿cómo se lo imagina?

Mi sueño siempre ha sido debutar en el estadio de Gran Canaria con el equipo de mi tierra. Eso se lo dedicaré a mis abuelos, ya fallecidos. Paco falleció hace dos semanas. Recuerdo que ese día vine a entrenar con el primer equipo porque Setién me lo pidió [cuando se disputó el 'partidillo' ante el filial en Barranco Seco, y el isleño jugó con los de Márquez]. Estaba de luto. Mi abuela [Rafaela] falleció hace ya bastantes años. Son unos pilares fundamentales en mi vida. Así como mis padres Francisco y Josefa.

Cursa segundo de Derecho en la universidad. En el vestuario amarillo [Vicente Gómez cursa Educación Física] no se prodigan en este tipo de materias. Parece que hay urticaria a los libros. Usted rompe con la tónica.

Siempre ha sido algo muy importante para mi familia. Por eso no vine antes a la UD. Estuve en un colegio privado y salía a las 16.20 horas. Mi padre hizo un enorme esfuerzo, tres veces a la semana me iba a buscar a los entrenamientos en la cadena del Vecindario. Mis padres siempre han insistido que estudie, que lo puedo llevar a la par. Y ahí estoy con el Derecho.

Durante esta pretemporada y en la pasada campaña en el División de Honor Juvenil, usted ha jugado en todas las posiciones de ataque -delantero, mediapunta y en las dos bandas-. ¿Es de enganche, dónde se siente más cómodo de amarillo?

Ahí es cuando juega el jugador se encuentra más libre. Y así puede descolgarse. Al final, puedo jugar en todas las posiciones y eso me gusta. Me da más libertad.

En el Heliodoro se vivió la Copa del escándalo. Cuatro expulsiones y el show de los 'bad boys' del Tenerife (Suso y Vitolo). Usted recibió una 'caricia' de un jugador del Tenerife. ¿Cómo vivió la gran tangana?

Ahí, en ese tipo de partidos, no te puedes echar atrás, porque si lo haces es cuando los veteranos van a por ti. Me ausenté, ya estaba en el banquillo [en ese minuto 57 cuando Arencibia entró al delantero del Tenerife Nano y se armó la tangana]. Estos problemas son secundarios; ni me van, ni me viene.

El fichaje del siglo, Kevin Prince Boateng, ha sido analizado desde todos los ángulos. Potencia, gran toque de balón, rostro mediático. ¿Cómo se comporta con usted? ¿Qué le ha dicho?

Es un placer jugar al su lado. Es un jugador de otro nivel, y una gran persona fuera del terreno de juego. Siempre que va a comer, se sienta con los canteranos.

Este miércoles suben a Teror, para la tradicional ofrenda a la Virgen del Pino. Debut y gol, sus peticiones para 'Pinito'...

Lo principal es que el equipo se mantenga en Primera. Las oportunidades llegarán. Un sueño sería debutar y marcar, pero soy realista con mi situación. Mi equipo es el filial, ojalá ascendamos y hagamos un año bonito en Tercera. Lo demás, se verá. Trabajaré con humildad y sacrificio por mis sueños.

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