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La polémica arbitral

El gol de Setién con la oratoria

La denuncia del entrenador de la UD, en El Madrigal, surte efecto

Quique Setién, durante la ruenda de prensa del pasado viernes.

Quique Setién, durante la ruenda de prensa del pasado viernes. SABRINA CEBALLOS

El gol del estratega Setién en la sala de prensa. El poder de la oratoria en el universo del balón. Dialéctica santa para marcar el territorio. La última derrota de la UD en competición liguera -23 de octubre en El Madrigal ante el Villarreal (2-1)- 'empujó' al entrenador amarillo a la primera línea de combate. Con una frase se convirtió en el fiscal y azote de los jueces de negro.

'La duda es si el árbitro habría tenido huevos de pitar el penalti al revés', denunció con valentía, en referencia a la actuación del controvertido Jaime Latre. El segundo tanto del 'Submarino' vino precedido de un clamoroso agarrón de Bakambu a Montoro. Era el minuto 92 y llegaba el 2-1. La indignación fue total. Cabe recordar, que el 1-1 se fabricó con un 'penalti light' de Roque Mesa sobre Sansone.

Tras el incendio, y la actuación del Comité de Competición de la RFEF, tras la apertura de expediente del Comité Técnico de Árbitros, Setién reculó y se disculpó por la terminología. Fue noticia a nivel nacional, llovieron entrevistas al estratega de seda. Se habló más de la 'rajada' que del Van Gogh de los goles. El 'papazo' de Prince en El Madrigal, tras una acción de cine con 46 toques, quedó eclipsada por la bomba de los 'huevos'.

En el siguiente capítulo, se activó la maquinaria. El Gran Canaria dedicó una pañolada negra al árbitro Melero López. El madrileño sacó ocho cartulinas al Celta y dos a los amarillos. Pitó una pena máxima sobre Livaja que fue determinante en la épica igualada (3-3). Esa acción supuso el 2-3. Jugadores y plantel celestes se quejaron amargamente de la acción (66'), que provocó la roja a Gómez.

En la 11ª jornada, llegó el turno de Cerro Grande. Y en el 93, cayó Roque Mesa tras un cruce con Lejeune. Penalti. Gol de Viera y adiós a la peor racha de Setién en la UD -seis jornadas sin un triunfo-. Aunque aceptada por el técnico armero Mendilibar, la pena máxima fue de nuevo objeto de controversia.

En lo referente a las amonestaciones, la UD solo vio una cartulina -David García-. Tras el seísmo de El Madrigal, la suerte ha cambiado: dos penaltis a favor y tres amarillas. Ya no hay conspiración.

Puro azar o caprichos del destino, la oratoria hizo efecto. Un giro hacia la cordura. Con cinco penaltis en contra y 34 tarjetas, la UD ha dejado de ser el blanco fácil. Garitano (técnico del Dépor) lanza su frase: "Nos toman por tontos". La dialéctica es un arma atómica.

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