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Entrevista a Manolo Márquez

"Pongo la mano en el fuego, en el filial hay jugadores para la UD"

"Cambio el ascenso del filial a Segunda B por el debut de dos de mis jugadores con la UD; esa es la prioridad", afirma el entrenador de Las Palmas Atlético

Manolo Márquez Roca, máximo responsable técnico de Las Palmas Atlético.

Manolo Márquez Roca, máximo responsable técnico de Las Palmas Atlético. QUIQUE CURBELO

Manuel Márquez Roca (Barcelona, 48 años) acumula 28 temporadas en un banquillo. De benjamines a coronarse durante dos cursos como el técnico más brillante de Segunda B -con el Badalona-. Es el estratega de los récords y ha catapultado al filial amarillo a la excelencia. Contabiliza diez victorias consecutivas -desde octubre- y repasa el estado de forma de sus 'platanitos'. "Aquí sobrevive el fútbol de calle. La Liga no se gana en diciembre; aún restan dieciocho jornadas".

Diez victorias consecutivas y un sello arrollador con el filial. ¿De qué se siente más orgulloso?

Del trabajo del equipo. El fútbol está lleno de tópicos pero que la mayoría son realidades; y evidentemente sin el trabajo, sobre todo, insisto, de los que tienen menos oportunidades, no se logra. Es lo que hace que los que estén jugando, tengan que apretar sí o sí. Así el nivel del equipo es el que ofrece. Y diez victorias consecutivas es para sentirse satisfechos.

La racha coincide con la mirada del presidente Miguel Ángel Ramírez y Setién al filial. Se tirará del vivero. ¿Quiénes están en condiciones de dar el paso?

Ojalá pudiesen subir el máximo de jugadores al primer equipo. De hecho, es nuestro trabajo. No por ir primeros vamos a cambiar el discurso, cuando tuvimos esas jornadas sin ganar [la crisis del inicio de Liga] el discurso seguía siendo el mismo. No seré ventajista y ahora lo contrario; realmente el trabajo de un filial, y más en un equipo donde se cuenta tanto con la cantera como la UD, es que los jugadores lleguen con el mayor desarrollo de capacidades: futbolísticas y conceptuales. Para que Setién pueda disponer de ellos en las mejores condiciones; eso está por encima de resultados y ascensos. Así como de clasificaciones. También pienso que si el salto fuese de Segunda B a Primera, cuando más cerca de la categoría, mejor. Cuando mayor oposición exista [a la hora de competir], pues muchísimo mejor.

¿Usted cambiaría el ascenso por dos debuts de sus pupilos?

Por supuesto. Para eso estamos los entrenadores de la cantera y los que formamos el grupo de fútbol base. Evidentemente todos queremos ganar los partidos. Una cosa no quita la otra. ¿Cuál es la prioridad? Intentar que los jugadores lleguen al fútbol profesional con las mejores prestaciones.

Sus éxitos en el filial no se han traducido en la consolidación de platanitos en el primer equipo [el último fue Jeremy, enero de 2016 en Eibar]. El tapón de las 25 fichas fue el gran lastre. Ahora se trabaja para dejarlo en 22. ¿Le ha llegado a desanimar?

Enero siempre es un mes complicado (...). Tengo una excelente relación con Setién, hablamos semanalmente, tanto con él como con Eder -segundo técnico-. Entre mayor sea el número de activos del primer equipo, mayor dificultad de debutar para los canteranos. La UD está llena de grancanarios. Y eso lo notan los del filial. El míster ha venido cuatro partidos a vernos. Está contento con el juego, se llevó gente a entrenar. Pero tener a tantos jugadores para los entrenos es incómodo. Hay una lista importante que hicieron la pretemporada con el primer equipo. La motivación en el filial viene por sí sola.

Benito, Borja Herrera, Carlos González, Peña, Erik...¿quiénes figuran en la pole?

No nos gusta individualizar, no es justo. Los jugadores que hicieron la pretemporada son más conocidos para la afición y a nivel mediático. Hasta siete, con Guanche, han trabajado con la UD. El otro día estuvo entrenando Parras. Y hace poco, ocho como Fuli, Eric Curbelo, Álex Suárez... En la primera plantilla se tiene un conocimiento exhaustivo de cómo está la situación del filial. El diálogo con Quique es constante. Antes mismo de marcharse a Madrid estuvimos analizando la situación de los canteranos.

¿Qué dificultades ha encontrado en el grancanario?

El que viene nuevo a un sitio es el que se tiene que adaptar. Al fútbol se puede jugar de muchas maneras y todas respetables. Pero no le puedo decir al jugador canario que nos dediquemos a segundas jugadas. Cada sitio tiene su idiosincracia, el canario si destaca es por su manejo de balón. Recuerdo la primera conservación de balón, dije: 'Madre mía'. No lo pierden ni a tiros. Hay una anécdota, cuando salimos al campo a entrenar en Cataluña tenía que tocar la puerta del vestuario. Era la señal para salir. Aquí, me los encuentro haciendo fútbol-tenis, peloteando... eso me parece extraordinario. Una de las diferencias favorables que veo es que todavía existe el fútbol de calle. El futbolista de calle, a la larga, tiene muchas ventajas.

¿Dónde están los nuevos Jonathan Viera o Vitolo?

Los veo en el primer equipo, de mucha calidad y canarios como Tana, Roque Mesa...

Digo en la factoría...

En el filial hay jugadores que están preparados para dar el salto. No ser piezas importantes todavía pero sí para esa responsabilidad.

¿Sueña con el banquillo del Gran Canaria?

Si quiere que le diga la verdad: no. Y no se trata de una falta de ambición, es saber de dónde viene uno y hasta dónde ha llegado. Por desgracia no fui un jugador destacado, lo máximo fueron ocho temporadas en Tercera. Y empecé entrenando a niños, y siempre presumo, entre comillas, de entrenar en todas las categorías. Benjamines, alevines, infantiles, cadetes, juveniles... en Barcelona fundamos un equipo amateur y desde la última categoría, Tercera Regional, fuimos subiendo. Segunda Regional, Primera Regional, Regional Preferente, Primera Catalana, Tercera y Segunda B. He logrado entrenar en todas las categorías. Solo me faltan Segunda y Primera. Es para estar bastante satisfecho. Dos playoff a Segunda A con el Badalona. He tenido la suerte de entrenar al Espanyol B. ¿A quién le amarga un dulce? Hay que tener los pies en el suelo, y desear que el primer equipo vaya bien. Si el primer equipo va bien, más tranquilidad dentro.

¿Qué peculiaridad presenta la Tercera División?

Las dificultades en el tema arbitral, es muy difícil de solucionar. No digo que beneficien o perjudiquen a posta. A nivel económico no puedes traer árbitros de la Península. Siempre puede dar a suspicacias, los jugadores tinerfeños cuando vienen aquí tienen a árbitros grancanarios. Es un tema complicado, lo que me fastidia es que cuando lo dije fue la única derrota. Parecía como una excusa, y no lo es. Mis jugadores saben que alguna vez nos han favorecido aquí (...) Hablo, pero no aporto la solución.

El rol de Peña. ¿Es la estrella?

Está llamado a ser importante. Es internacional sub 20 con Venezuela, ahora empieza el Sudamericano. Llevamos un mes y nos queda otro mes. Sin él hemos logrado seis o siete victorias. Los equipos son estados de ánimo. Pero en diciembre no se ganan las ligas.

¿Es positivo subir a un jugador y luego bajarlo, como los casos de Jeremy o José Artiles?

Es muy difícil, esa historia me la encontré en el Espanyol B. Un caso curioso es el de Carlos Clerc. Conmigo hizo una temporada espectacular, Javier Aguirre, del que guardo un excelente recuerdo, lo sube y no cuaja. Baja al filial y su rendimiento desciende una barbaridad. Se va al Sabadell, Girona y acaba en Primera. Acaba en Osasuna y el lunes metió un golazo. Hizo un partidazo tremendo, el mejor en Primera. Cada caso es un mundo, hay chicos que llevan mejor el subir y el bajar; y a los que se les sube la fama. Tiene que estar un técnico que apueste de forma decidida y ese es Setién.

¿Cómo justifica el estallido tardío de los Vicente, David Simón, Roque o Tana?

La norma de los sub 23, ¿por qué no sub 22 o sub 24? Los jugadores maduran a la edad que maduran. Jugué contra Roque Mesa cuando pertenecía al Atlético Baleares y ante el Mallorca B, me medí a los Castellano. La clave es el grado de maduración de los jugadores y la determinación de apostar por ellos. La UD es un equipo envidiado en la Península. Es la envidia de muchos, apuestan por lo suyo. Tampoco caben todos. Un porcentaje importante no llegan. El mundo no se acaba en la UD, ojalá lleguen a otro equipo de Primera o Segunda, lo importante es que acabes disfrutando del fútbol.

¿Qué representa contar con Juan Carlos Valerón?

Es como si estuviese entrenando en el Barça con Messi. Le oí una frase a Aythami: 'Una vez que entra Valerón en tu vida, ya no quieres que salga más de ella'. Valerón significa mucho para los chicos. Los consejos (...) Es un apasionado extremo del fútbol; ponerlo en las conservaciones, para que los chicos vean cómo se desmarcan, cómo se da luz al pase, cuándo tienes que correr, cuándo no. El papel de Valerón es fundamental, también la motivación del jugador aquí.

¿Qué malabarismos hace para sortear las dificultades en las instalaciones?

Malabarimos, los que hace el club, eso sí es un milagro. Que vayan saliendo jugadores es un milagro. Aquí se vive el fútbol con una pasión tremenda. Todos los equipos de Tercera sacan el balón jugado. Hay donde escoger. Ahí está el trabajo del departamento que dirige Tonono. Somos unos afortunados, tenemos este campo.

¿Hay relevo generacional en el filial para los Viera (27 años)? El más joven era Asdrúbal (25)...

Estoy convencido de que hay chicos más jóvenes de la edad que cita que están preparados para dar el salto. Estoy convencidísimo, así lo harán. Hablar de años, es difícil. Hay chicos que jugarán en Primera, pongo la mano en el fuego.

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