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Visita al gigante culé en la 18ª jornada

Prince Boateng paga la conjura

El jugador, que le ha marcado dos goles al Barça, invita al equipo a comer pensando en la sorpresa

Boateng celebra su gol al Celta seguido de Livaja.

Boateng celebra su gol al Celta seguido de Livaja. J. C. GUERRA / LP

Prince Boateng la quiere liar en el Camp Nou. Es un día reservado para las estrellas. La UD Las Palmas tiene muchas, pero la más mediática es el alemán de pasaporte ghanés. El atacante, máximo artillero con cinco dianas, ejerció ayer su rol de líder invitando a la expedición a comer en un conocido y caro restaurante de Madrid. Otro gesto que demuestra su gran integración. No duda en rascarse el bolsillo por el equipo.

Aterrizó en la Isla para volver a disfrutar del fútbol. Lo está haciendo, y jugadores de su nivel disfrutan sobre todo en estadios como el Camp Nou. Será su cita más ruidosa como amarillo. Se perdió la visita del Real Madrid por la roja que vio en Anoeta y en el triple enfrentamiento ante el Atlético solo sumó 17 minutos por lesión o descanso. Ahora se encuentra en plenitud. Después de un mes en la enfermería exhibió su recuperación con su espectacular partido ante el Sporting como punta. Así, la única duda es el lugar en el que le alineará Setién debido a que Marko Livaja cuajó el martes otro excelente partido en el Calderón. Sea como fuere, Boateng ya sabe el camino para dar la sorpresa ante un todopoderoso como el Barcelona. Su experiencia encabeza la conjura amarilla para asaltar el Camp Nou.

No se le da mal el Barcelona, con quien se ha enfrentado en seis ocasiones, ha caído en tres, empatado en dos y ganado en una. Y le ha marcado dos goles a un conjunto que se encontraba en el mejor momento de su historia. Uno de esos tantos es su gol más recordado antes de la obra de arte de El Madrigal. Era la fase de grupos de la Liga de Campeones 2011-12. Ganaban los culés por 1-2 cuando Prince recogió un balón suelto en la frontal, con un taconazo le hizo un autopase a Abidal y fusiló a Víctor Valdés.

Estaba Prince en la cresta de la ola, era una de las referencias de un Milán con Ibrahimovic, Thiago Silva o Seedorf. Se reencontraron los dos conjuntos meses después en los cuartos de final y el ejército de Pep Guardiola resistió el 0-0 en San Siro en la ida. En la vuelta se impuso el Camp Nou por 2-1 con un doblete de Messi.

En la temporada siguiente se volvieron a cruzar en los octavos de final de la Liga de Campeones y superó de nuevo a Valdés con un potente disparo con la izquierda desde la frontal del área. El Milán dio un gran susto al Barça en la ida con un 2-0, pero los culés se pasearon en la vuelta (4-0). Cuatro años después, el renacido Boateng pide la revancha de amarillo. Él invita.

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