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La Provincia - Diario de Las Palmas

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El rival

El Málaga añora a Sandro

Los de Míchel no han marcado ningún gol en dos jornadas ni sumado puntos

El Málaga añora a Sandro

El gol es lo que más se valora en el fútbol. Por eso el Málaga, ahora que parece haberlo perdido, lo echa de menos. En dos partidos de Liga, frente al Éibar (0-1) y el Girona (1-0), no sólo no ha conseguido sumar ni un punto, sino que se ha quedado a cero en ambos choques. La marcha del grancanario Sandro Ramírez, el máximo artillero de los blanquiazules la temporada pasada con 18 tantos -dos de ellos en Copa del Rey-, no por esperada es menos dolorosa.

Pero no todos los problemas del Málaga radican en la falta de gol -en pretemporada sólo consiguió tres en nueve partidos-, sino sobre todo en cómo crear el entorno propicio para que se produzcan. El equipo de Míchel, por lo visto hasta ahora, ha perdido el juego y no llegan balones arriba. Y no sólo eso, sino que el técnico parece dudar de su propio sistema. Del 5-2-2-1, con carrileros, del partido inaugural contra el equipo armero, pasó al 4-2-3-1, el habitual, en el encuentro frente al Girona. Un desconcierto con resultados fatales.

El Málaga parece no encontrarse a sí mismo, duda de su identidad. No es que Borja Bastón, el hombre llamado a sustituir a Sandro, y que consiguió 19 tantos con el Éibar, de repente no marque goles, que los marcará, sino que el equipo no genera el fútbol necesario para llevar el balón a la zona de ataque. Por eso, los boquerones también echan en falta a dos piezas clave la campaña pasada y que ya no siguen: Ignacio Camacho, vendido al Wolfsburgo alemán por 15 millones, y Pablo Fornals, que pagó su cláusula de rescisión de 11 'kilos' para marcharse al Villarreal.

Dudas en los fichajes

Sandro, Camacho y Fornals han dejado 32 millones en las arcas del jeque Abdullah Al-Thani, sin embargo, los más de 11 que se ha gastado -4 en Cecchini, 3,2 en Rolón, 2 en Diego González, 3 por la compra definitiva de Luis Hernández y 200.000 euros en Gonen- no parecen haber servido para, como mínimo, intentar olvidarles. También se ha esfumado el liderazgo del vestuario, con la marcha de los veteranos Kameni, Demichelis, Welligton y Duda, los cabecillas durante las últimas temporadas.

Así que el Málaga es un equipo en construcción, como también lo es la nueva UD Las Palmas de Manolo Márquez, con la que guarda un cierto paralelismo en sus dinámicas. Ambos han llevado a cabo un cambio drástico de sus plantillas -13 caras nuevas el Málaga y 10 la UD-, ambos han perdido a sus máximos goleadores -Sandro y Prince-, ambos han vendido a sus referentes en la creación del juego -Camacho y Roque- y ambos han cambiado de guardián en la portería -Kameni y Javi Varas-. Y, por si fuera poco, los dos, junto a Celta, Alavés y Villarreal, todavía no han sumado ni un punto.

Y también tanto Málaga como UD se han movido tras las dos primeras derrotas en el campeonato y han realizado sendos fichajes. Los andaluces han incorporado al argentino Esteban Rolón, mediocentro defensivo, y al uruguayo Diego Rolán, delantero centro, mientras que los amarillos han sumado a sus filas a Oussama Tannane y a Loïc Rémy. Todos confían en que las nuevas incorporaciones hagan revertir el mal inicio de ambos equipos.

El verano de Míchel no ha sido fácil. El madrileño ha visto cómo se han ido sus jugadores más importantes y cómo no llegaba alguno de los que quería. El caso más significativo fue el fichaje frustrado de Javi García, pretendido abiertamente por el técnico pero que acabó firmando por el Betis, al mismo tiempo que el club fichaba a Rolón, futbolista que aseguraba desconocer. Sin embargo, el argentino tiene opciones de debutar el lunes.

Contra la UD es previsible que el Málaga juegue un 4-2-3-1. Roberto Jiménez, la pasada campaña suplente de Kameni, es el portero titular pese a la llegada de Gonen, internacional por Turquía, y de Andrés Prieto, tercer guardameta. En la defensa Míchel recupera a Federico Ricca, ausente las dos primeras jornadas, en el lateral izquierdo, mientras que Rosales ocupará el derecho y Luis Hernández y el francés Paul Baysse, otro fichaje, los puestos de central.

El problema principal de Míchel llega en el centro del campo. Hasta ahora ha alineado a dos incorporaciones, el serbio Kuzmanovic y su hijo, Adrián González, junto a Recio. En las bandas se prevé que jueguen Juanpi y Juankar, otra cara nueva, mientras que en la punta del ataque jugará Borja Bastón, toda vez que Rolán, cedido por el Girondins, ha llegado lesionado y no parece que juegue el lunes.

Cabe recordar que la UD y el Málaga ya se enfrentaron durante la pretemporada, cuando los amarillos vencieron en la final del Trofeo Ramón de Carranza (2-0) con goles de Prince Boateng, de penalti, y de Pedro Bigas. El lunes será diferente. Ahora hay dos equipos necesitados con tres puntos en juego. Será un partido de urgencias.

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