Suscríbete

La Provincia - Diario de Las Palmas

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Una pareja atómica

El acelerón de Tana y Viera

Los dos goleadores jugaron juntos por dentro en el tramo final de partido y lideraron la reacción

Tana y Viera. LOF

Los mejores minutos de la UD Las Palmas en esta última era en Primera División han tenido un denominador común: Jonathan Viera. El de La Feria ha sido el líder indiscutible en estas más de dos temporadas, en las que ha tenido grandes socios. Con uno de ellos, Tana, ha tenido siempre una afinidad especial. Están fabricados bajo el mismo patrón, se conocen y se entienden. Esa sociedad ha dejado acciones inolvidables, detalles para el recuerdo como su conexión en el gol de Prince Boateng en El Madrigal. En la etapa de Quique Setién el centro del campo que formaban con Roque Mesa dio las mejores tardes al Estadio de Gran Canaria.

Esa dinámica y técnica pareja se había descompuesto en este inicio de curso por el bajo rendimiento de uno de ellos. Tana, entre varias pequeñas lesiones y que en la banda le cuesta destacar tanto como por dentro, ha sido uno de los muchos jugadores que ha dejado huérfano en este inicio de temporada a Jonathan Viera. Tanto fue así que llegó a ser silbado después de que el club le expedientara por una salida nocturna y frente al Villarreal se quedó fuera de la convocatoria por decisión del entrenador.

Ahora, en pleno noviembre y consumido ya un cuarto de competición, Tana empieza a sacar la cabeza. Pako Ayestarán ya confía en él y le ha dado los noventa minutos en los dos últimos encuentros, dejando en el banquillo primero a Rémy y luego a Calleri, que llevaban una temporada mucho mejor que la del grancanario.

A pesar de que ante el Levante le costó sobresalir, ayer en Anoeta dio un paso adelante. Anotó el primer gol con un cabezazo tras seguir una gran acción de Rémy. No marcaba el '24' desde que bailó a Sergio Ramos y fusiló a Keylor Navas en el Santiago Bernabéu, allá por el 1 de marzo. Más de ocho meses de sequía.

Su presencia en el marcador del partido junto a Jonathan Viera no es todo. Es casi una anécdota. La versión más ambiciosa de Pako Ayestarán -capaz de salir con cinco defensas al Bernabéu o sentar a Calleri con el equipo perdiendo frente al Levante- permitió que la UD juntara en el tramo final de Anoeta, con 2-2 en el marcador, a su ataque de gala con Tana y Viera en la sala de máquinas. El cambio de Calleri por Aquilani, que ante el Levante se produjo a la inversa, fue una declaración de intenciones y mejoró el rostro de la UD.

Con ese sabor añejo en el centro del campo, con Javi Castellano como protector y Calleri, Rémy y Vitolo arriba, la UD tuvo sus mejores minutos de la temporada. Dominó la posesión de balón y alejó a la Real Sociedad del área. Apenas pasó apuros en los últimos 20 minutos y le dio la vuelta por completo a un partido que por entonces podía ir perdiendo por 3-1 de no haber sido por la mala puntería de los donostiarras.

La sociedad Tana-Viera organizó y Rémy mereció el gol en dos ocasiones. En la primera todo surgió en sus botas y en una pared con Calleri, pero la segunda nació en Tana, que abrió para Vitolo y éste centró al francés.

El cóctel autodestructivo en el que se ha situado la UD Las Palmas y los problemas para sustituir a Roque se llevaron por delante la sociedad Tana-Viera. Primero Manolo Márquez probó con el doble pivote en busca del equilibrio y en las últimas semanas Ayestarán, aunque recuperó el 4-3-3, se resistió a juntarles por dentro y ha intentado fortalecer el centro del campo con todas las piezas que tiene en el plantel. En Anoeta exploró por primera vez la vía Tana-Viera, y la mezcla, como siempre, funcionó.

Compartir el artículo

stats