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Simionato abría el camino a las 'semis'

El argentino, en la tanda de penaltis, selló el pase a cuartos en Mestalla

Simionato abría el camino a las 'semis'

Simionato abría el camino a las 'semis'

La eliminatoria de octavos de final que la UD y el Valencia protagonizaban a comienzos de 1997 ha pasado a la historia por todo lo que ocurría en los dos encuentros y por lo que significaba el pase del cuadro amarillo, que militaba en Segunda División, a cuartos. Luego agrandó la sorpresa metiéndose en semifinales tras apear al Espanyol, para caer posteriormente a las puertas de la gran final frente al todopoderoso Barcelona, a la postre campeón.

La campaña 2016-17 suponía el regreso del equipo grancanario al fútbol profesional después de lograr un histórico ascenso con Pacuco Rosales en el banquillo, tras un agónico peregrinaje por la categoría de bronce. Poco duró el técnico de La Isleta en el banquillo. Cesado en la sexta jornada de liga, le sustituía el argentino Ángel Cappa.

La UD ahogaba las penas de su irregular marcha en el torneo de la regularidad con su actuación en la Copa del Rey. En octavos, cuando tocó el Valencia comandado por Jorge Valdano, parecía que la aventura tocaba a su fin. Y más cuando en el choque de ida los amarillos perdían en el Insular por 0-2 y a su entrenador lo destituían.

Ángel Cappa concluía su primera experiencia como máximo responsable técnico de un equipo profesional a manos de su amigo, con el que había compartido tándem exitoso en el CD Tenerife y en el Real Madrid.

Pero las vueltas que da la vida. Su exjefe correría la misma suerte a la semana siguiente. Con Paco Castellano en el banquillo, y con mucho que ganar y poco que perder, la UD acudía a Mestalla. Se pensaba más en abandonar la Copa y centrarse en salvar la categoría en Segunda.

Ante un Valencia que tampoco andaba muy boyante, Las Palmas enmudecía el templo valencianista con los goles de Orlando y Paquito Ortiz, el ahora técnico circunstancial del cuadro grancanario. Sin movimiento de marcador en la prórroga, llegaban los penaltis. El argentino Alejandro Omar Simionato, con uno de sus particulares obuses, ponía a la UD en cuartos y se desataba la locura. Ese éxito trajo un daño colateral en el rival, pues el consejo de administración fulminaba al técnico Jorge Valdano.

No acaba ahí el sueño copero de Las Palmas. A continuación le tocaba en suerte el Espanyol. En la ida, 0-0 en el Insular. Todo podía pasar en la vuelta en el histórico Sarriá, que a la postre iba a vivir su último duelo de Copa antes de su demolición porque un tanto del Turu Flores, que vuelve ahora a la UD como segundo de Almirón, tras jugadón de Socorro metió a los amarillos en semifinales.

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