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Lemos y Otero regresan a casa

El lateral de la UD, indiscutible, se reencuentra con el CD Lugo, que le catapultó a la fama tras una grave lesión Z El ejecutivo pasó de puntillas y se marchó al Barça

El lateral de la UD, Álvaro Lemos, durante su periplo en las filas del Lugo, protege el esférico en el Ángel Carro.

El lateral de la UD, Álvaro Lemos, durante su periplo en las filas del Lugo, protege el esférico en el Ángel Carro. PROGRESO DE LUGO

Álvaro Lemos Collazo (Santiago de Compostela, 25 años) regresa al jardín de los sueños. Fichado por Toni Otero -primero para el Lugo y luego para la UD-, escenifica con el ejecutivo una vuelta romántica en toda regla. En un club gallego indomable, se vistieron de matagigantes en la campaña 2015-16. El ahora responsable de las 17 adquisiciones de la UD del Ferrari de los 19,2 millones afinó su puntería en el Anxo Carro. Prácticas de alto voltaje.

Sus caminos profesionales se cruzan en la capital lucense. Ahora llegan de amarillo. Lemos, extremo reconvertido a lateral y forjado en el Dépor, trata de dinamitar la sombra de Simón. El ejecutivo, por su parte, llega con el semblante serio, en su intento de aplacar las sombras macabras de la 'era Emenike'. Trata de mejorar el legado de Toni Cruz.

Lemos, 31 partidos con el Lugo, viste de verde legionario en un reencuentro altamente emotivo. Indiscutible en la UD, se perdió la última jornada por sanción federativa ante el Oviedo en el Gran Canaria. No ha tenido competencia, ha ganado de forma eficiente la batalla con Diego Parras. El canterano, ninguneado por Jiménez, ha carecido de la confianza de Paco Herrera. Normal que prepare las maletas.

Lemos ha hecho kilómetros en el Ángel Carro. Con el modesto Lugo en Segunda y a las órdenes de Luis Milla, alcanzó la matrícula de honor y cautivó al Celta de Vigo -que abonó cuatro millones de euros por su adquisición-. Marcado por la tragedia en su despertar en el Deportivo, una grave lesión de rodilla truncó su explosión en el club deportivista (2013). Peregrinaje por el Compostela y presentación en sociedad en el Lugo. Otero lo recuperó para la causa. En ese escenario peculiar, un terreno pantanoso para la UD, dibujó sus cabalgadas imposibles durante la campaña 2015-16.

El cohete del Anxo Carro. De extremo a lateral. De Riazor a Balaídos. Deportivo, Compostela, Lugo y Celta. La puerta de la esperanza (2015) le hizo sonar para conjuntos de Primera. Lemos superaba la la marca de la lesión. Escenificó un segundo periplo en el Lugo, tras paso por el Lens francés, y recaló en la UD. "Vuelvo a mi casa y lo hago con un gran equipo". Suma 1.293', un gol y tres asistencias. Se ha ganado el sueldo. Otero, por su parte, siembra dudas. Su cascada de fichajes no se traduce en puntos. De la mano, regresan a la casilla del renacer.

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