Los futbolistas de la UD Las Palmas, a través su capitán, asumen su culpa. Nada que rechistar a las palabras del presidente Miguel Ángel Ramírez en las que responsabilizaba de los males del equipo única y exclusivamente a los jugadores. David García, preguntado por las declaraciones del máximo mandatario, respondió. "Este año no nos ha salido nada. Hemos tenido la posibilidad de engancharnos en los puestos altos y hemos fallado nosotros", sentenció.

"Está claro que se hizo un equipo para ascender. Estamos en una situación difícil. Quedan diez partidos y tenemos que sacar todos los puntos posibles. Mientras hay vida, hay esperanza. No vamos a tirar la liga por la borda. Hemos tenidos dos finales en casa, Mallorca y Elche, y ni hemos puntuado. Ganando se ve todo de otra manera, aunque la situación es difícil", reconoció el capitán de la UD, que termina contrato el próximo 30 de junio.

En ese sentido, David García, cuestionado por si siente que vive sus últimos momentos en el club, prefirió no hablar de su futuro. "Cuando acabe la Liga se hablará de mi situación, pero no es momento de hablar de mí, sino del grupo, porque tenemos que mejorar la imagen y ser más competitivos. Cuando acabe la temporada se verá todo", comentó. Por tanto, se mostró en la misma línea que el nuevo director deportivo, Rocco Maiorino, quien dijo que no hablaría sobre la continuidad de los jugadores ni del entrenador hasta final de curso.

El italiano presenció in situ el primer entrenamiento de la semana antes de visitar al Real Oviedo (sábado, 19.30 horas, LaLiga 1|2|3 TV/TVC). Antes, en la sala de prensa de El Hornillo, se presentó a los futbolistas. "Nos dijo que estaría ahí para lo que necesitáramos. Dejó la puerta abierta para hablar con él lo que hiciera falta", reveló el capitán.

Titular durante los dos primeros partidos con Pepe Mel al mando, David García es uno de los candidatos para suplir a Cala, que no podrá jugar por acumulación de amonestaciones. "Con la sanción de Cala, todos los centrales tenemos posibilidad de jugar: Deivid, Erik o yo mismo. El que juegue lo hará muy bien", aseguró.

Ahora el capitán exige a sus compañeros, al igual que as sí mismo, que lo den todo hasta final de campaña. "Tuvimos la oportunidad de engancharnos y está claro que es un palo duro para nosotros, porque además nos acompañaban los resultados. Pero hay que seguir creyendo. A Oviedo vamos con la mentalidad de ganar, no queda otra que pensar que solo vale ganar", aseveró.

"Sabemos que compiten muy bien, en casa nos lo pusieron difícil. Es un campo que aprieta. Hay que ser conscientes del rival que tenemos en frente. Es un equipo al que es difícil marcar. Tienen dos carrileros muy verticales e intensos. Tenemos que ser capaces de igualar esa intensidad", dijo sobre el próximo rival.