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Entrevista | José Óscar 'Turu' Flores

"Maradona me quería en Boca, pero me convenció Tadeo"

"Íbamos a La Garriga tras los 'partidillos' en el Insular. Se hizo un hábito, pero no me comía 200 bocadillos", rememora el asistente técnico de Pepe Mel y exjugador de la UD

Turu Flores, el pasado jueves, durante la entrevista con este medio, en El Hornillo. YAIZA SOCORRO

El consejero de Mel tumbó al Milán de Baresi y Maldini en Tokio para alcanzar la cima mundial con Vélez (1994), levantó la única Liga del Dépor de Makaay (2000) y fue campeón de Copa con el Mallorca de Eto'o (2003). 'Maradoniano' declarado, el Turu evoca a Bianchi, al esmero del dirigente que recorrió 8.250 kilómetros para ficharle y su cruce con el Oviedo.

¿Qué le pasa a la UD? Tres victorias en 2019, inversión récord (19,2 'kilos'), tres entrenadores y la viva expresión del caos en la última jornada ante el Elche.

No creo que sea únicamente en esta fase final, sino que esto arrancó así. Todo comenzó con mucha ilusión porque se habían incorporado buenos jugadores, se gastó mucho dinero, y quizás pecamos, un poco de la algarabía que teníamos. Creíamos que esto no sería fácil y que caminaría desde el primer momento. Hoy es abril y la cosa se complica cada vez más. No se encontró una regularidad, no se encontró una identidad para la UD. Tres entrenadores y vos sabes bien que es mucho. Esto es demasiado para un equipo con aspiraciones. Son detalles, así como la falta de suerte que sí tienen los que pelean por el ascenso.

¿Es un problema futbolístico o de elección de las piezas?

Es un conjunto de todo, por eso le digo, cuando empezó la temporada se empezaron a fichar jugadores. Hay que tener en cuenta que las negociaciones son difíciles, a base de bolsillo, se consiguió traer nombre. Éramos optimistas. No se empezó bien, se continuó igual y luego los detalles. Tres entrenadores... Son muchos factores que a la larga te complican todo.

Vuelve a Oviedo. ¿Qué recuerdos tiene de aquel 3-0 y la eliminatoria ante los ovetenses que terminó en catástrofe en 1998?

El recuerdo es catastrófico. La verdad, no lo esperábamos. El equipo estaba muy bien, iniciamos el partido con algunos inconvenientes. Llegamos un poco tarde al estadio, el tema de la ropa...Nos la prestaron. Usamos unas medias verdes y blancas, parecíamos unos payasos.

No se olvide del arbitraje.

¿Cómo me voy a olvidar? A los 40 minutos nos expulsan a Paqui, yo salgo del equipo [fue retirado en el minuto 40 por García Remón para dar entrada a Martín Hidalgo].Fue catastrófico. El recuerdo muy malo. La vuelta en casa fue bonita. Lástima que no se puedo terminar como queríamos, estuvimos muy cerca. El equipo dio la cara, recuerdo la frustración por no conseguir el objetivo. Pero en el Estadio Insular, eso sí era un estadio, la gente no se fue. Terminó el partido y nos reclamaron. Aplaudieron al equipo. Se dieron cuenta y vieron que nos lo habíamos dejado todo. Vivimos de resultados y no se dio. Quedó un recuerdo agridulce.

Firmó 81 duelos con la UD y 44 tantos. El 25 de mayo de 1998 ante el Oviedo en el Insular jugó su último partido de amarillo. Regresó 20 años después a la Isla „el pasado octubre„. Lleva 162 días, primero de adjunto a la secretaría técnica y desde el 19 de noviembre como asistente técnico de Herrera y ahora de Mel. ¿Qué hace realmente?

Estoy en el plantel, junto con el cuerpo técnico y jugadores. Es un nexo con la figura del entrenador. Tratando de sumar y apoyar. Sobre todo, ayudar a los jugadores que no tengan la oportunidad de sumar minutos. Es una situación difícil, porque todos queremos jugar y entrenamos para ello. Llevo muchos años en un vestuario y sé como funciona. Hablo y escucho.

Ejerce de psicólogo.

Sí. En realidad un poco de todo. En septiembre, entro en la secretaría técnica y viajaba pero no estaba en el campo. Tenía una responsabilidad. Con la llegada de Herrera, pues empecé a viajar todos los días y tengo otras obligaciones. Me siento muy cómodo.

¿Y en lo táctico?

No opino de la táctica.Eso le corresponde al míster. Jamás cruzo esa línea. No me corresponde. Estoy en mi lugar, si me preguntan, pues para lo que precisen. Llegué antes que ellos, puedo dar mi opinión y ayuda. Luego las decisiones, las toma el míster.

Junto a su leyenda de goleador en la UD, está su famoso vínculo con los bocadillos de La Garriga. ¿Cuántos se tomó?

Eso fue un poco de broma. Íbamos después de los partidos, cuatro o cinco jugadores de aquella época, a veces más. Fueron pasando las semanas y se hizo hábito. Tras los 'partidillos' de los jueves en el Estadio Insular, que los hacíamos por la tarde, pues celebrábamos la merienda allí en La Garriga [Néstor de la Torre]. Eso fue tomando cada vez más fuerza. Todo el mundo me lo recuerda, siempre bromeo y digo que La Garriga se hizo famosa gracias a mi paso. Es gracioso. No pasó de ahí más. Tampoco me comía 200 bocadillos como decían algunos. Pero dos o tres sí, ni uno más.

El 1 de diciembre de 1994 liquidó al Milán de Capello en la final de la Intercontinental con Vélez Sarsfield. ¿Qué huella le dejó batir a los Maldini, Baressi, Costacurta, Albertini, Desailly, Donadoni, Simone o Panucci para coronarse campeón del mundo?

Era muy joven [23 años], y la verdad que no me daba cuenta de la dimensión que tenía. Lo único que quería era jugar al fútbol. Que era lo que siempre soñé. Lo que me inculcaron en casa, tanto mi padre como mi madre. Después de tantos años [tiene 47], uno piensa y repite '¡qué bárbaro!'. Menuda situación, la disfruté y fui feliz. Se dio bien. Se logró un título importante para un equipo argentino. A medida que pasa el tiempo, uno lo va disfrutando más. El hincha de Vélez te recuerda para siempre. Fue maravilloso.

Ese Milán fue la lápida del Barça de Cruyff. Le hizo un 4-0 en la final de la Champions de Atenas.

No me di cuenta de la dimensión de ese Milán. Ni de lo que hicimos. No tienes tiempo. Fue increíble. No lo esperaba nadie.

En mayo del 2000, se coronó campeón de Liga con el Dépor. De Tokio a Riazor. Fran, Djalminha, Makaay...Era la venganza de la corona perdida por el Súper Dépor en 1994 por el penalti de Djukic. ¿A qué le supo?

Participar en la única Liga que consigue el Dépor, fue un privilegio. Me tocó vivir con el RCD Mallorca la conquista de una Copa del Rey [2003]. Son capítulos que en ese momento disfrutas y ves la excitación de la afición. Pero con el paso del tiempo, lo saboreas más. Eso va agarrando con fuerza. Fui a ver un partido de Vélez y la gente te recuerda. Te queda eso. No pasan los años. En Coruña igual. En Mallorca estuve un año, pero no lo puedo olvidar. Son experiencias. Tus recuerdos.

Trabajó a las órdenes de Carlos Bianchi en Vélez. En la UD, Pacuco, Cappa, Castellano y García Remón. Irureta, Moré, Manzano o Lillo le guiaron en el resto de su paso por España „en Dépor, Valladolid, Mallorca y Ciudad de Murcia„. Desvele alguna anécdota. ¿Quién le hizo ver la luz?

Pasé por muchísimos entrenadores. El que más me marcó fue Carlos Bianchi. No solo por la época futbolística de la gloria y los títulos. Más allá de las ligas [dos Clausura y una Apertura], la Libertadores,Interamericana e Intercontinental, me inculcó la faceta de entrenador. No es fácil encontrar un profesor, y que no solo te enseñe, o decirte cómo debes moverte, sino que te inculque poco a poco el oficio y la profesión de entrenador. Eso es lo maravilloso.

Bianchi por encima de Bielsa.

A Bielsa no lo tuve. Con Bianchi no fui yo solo, si agarras el plantel de Vélez, el 80% son entrenadores. Y del equipo campeón de Boca Juniors, con el sello Bianchi, durante tres años consecutivos, tienes a los Guillermo Barros Schelotto, Martín Palermo,Roberto Abbondanzieri...Son todos entrenadores. Por eso recalco que Bianchi es un señor del fútbol, hacía docencia.

Ha dirigido a dos equipos en el fútbol argentino (Defensa y Justicia y Vélez). ¿Aspira a dirigir a la UD? ¿Ya tiene la titulación en regla para ejercer en Europa?

Sí claro, por supuesto que sueño con eso. Pero esa meta no se consigue de un día para otro. Estoy revalidando el título, pero terminaré en este año, y hasta que me certifiquen todo para poder entrenar pasa un tiempo. De aquí a un año. Hay algunas alternativas de CONMEBOL para revalidar el título o el UEFA Pro,que empieza ahora. Ojalá sea lo antes posible. Me lo he trazado como uno de mis objetivos para el futuro. Estoy muy a gusto en la UD y en la Isla. Me tratan muy bien. Sigo aprendiendo y lo hago desde varias facetas.

Maradona o Messi.

Soy 'Maradoniano'. Pero me encanta y fascina ver a Messi, para mí es el mejor. Lo es actualmente.

Messi no conecta con el pueblo y carece del carisma de Diego.

Sí que lo hace. Lo que pasa que es muy difícil comparar. Messi batió todos los récords y si porque no ganó un Mundial, no vale, pues es desmerecer su potencial.El hincha argentino comienza a reconocer la magnitud de su obra. Messi es el mejor de todos. Pero esto es fútbol. Otras selecciones quieren ganar y compiten.Ojalá se le pueda dar [la Copa del Mundo]. Si el Mundial lo gana Leo, decimos que sí es mejor...No me vale la justificación.No hay dudas. Es el mejor.

Celebró el título de Liga con el Dépor (2000) con una camisa de Maradona. Scaloni „actual seleccionador albiceleste„ también. En el libro Diego dijo , el ahora entrenador del Dorados de México, le lanzó un guiño: 'Tengo sueños imposibles, jugar en el Madrid, en el Valencia con Romario, en Las Palmas con el Turu, en el Barça con Ronaldo, o en el Atlético con Simeone y Esnáider'.

Soy 'Maradoniano' porque jugué con él, lo enfrenté, soy amigo, nos ha dado muchísimo. El pasado 2 de abril fue el aniversario de Las Malvinas. Es una cuestión muy fuerte, todo lo que hizo Diego por Argentina.No creo que haya que compararlo con Messi.

Maradona siempre dijo que quería jugar al lado del Turu....

En el momento en el que yo llego a la UD [1996], yo estaba por ir al Boca de Maradona. Y fue hasta el último día, negociando con la gente de Vélez, y con Boca, cuando me decidí. O Boca o ir para acá. Para un jugador es bonito que Diego Armando Maradona me pidiese para su equipo...Pero no pudo ser.

Le dijo no a Maradona para jugar en la UD y en Segunda. El club amarillo pagó tres millones.

No es que dijese que no, Vélez en ese momento no vendía jugadores a los equipos argentinos. La balanza se fue para el lado de la UD Las Palmas. Pero no solo por eso, lo fue por la insistencia de Ángel Luis Tadeo [expresidente del club amarillo, miembro de Gerencia Deportiva y fallecido en 2011]. Con Tadeo, hice una amistad muy grande. Se portó muy bien conmigo, hizo mucho para que viniese y lo consiguió. Siempre le estuve agradecido. Aún lo recuerdo.

¿Con qué frase le convenció?

Logró convencerme porque fue a Buenos Aires en persona. Estuvo cuatro o cinco días conmigo. Hablando de fútbol y de la Isla. No conocía nada de Las Palmas y me habló de todo. En los últimos dos días, me terminó de convencer. Y esta historia, veinte años después, aún sigue latiendo. Le debo mucho a esta afición. La UD es muy especial, representa muchísimo.

El pasado jueves falleció Ernesto Aparicio. Coincidió con usted en la caseta „de 1996 a 1998„.

También tenía una linda relación. Mandarle un saludo a la familia, era muy querido.

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