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El lateral es Benito Ramírez

Mel ensaya con el aldeano, que vuelve a estar disponible tras su sanción, como carrilero izquierdo | La defensa de tres centrales regresa a escena

La reinvención continua a la que se está teniendo que acostumbrar Pepe Mel en esta temporada, entre tanta lesión, sanción y puestos vacíos que tiene en su plantilla, tendrá ante el Cádiz (17.15 horas, Movistar LaLiga) una vuelta de tuerca más. Sin laterales puros en la plantilla para la visita del líder, el técnico madrileño ha llamado a filas a uno de sus hombres predilectos con el objetivo de reforzar la zaga: Benito Ramírez.

El aldeano regresa a la convocatoria después de perderse la visita del equipo amarillo a La Coruña (2-1) por sanción -cumplía ciclo tras cinco amarillas-. Y lo hará desde el puesto de lateral izquierdo, como carrilero profundo. La baja de De la Bella -vio su décima amonestación en Riazor- y la lesión de larga duración de Dani Castellano deja a Mel sin uno de los puestos más específicos en el fútbol: el de lateral zurdo.

Una tesitura que se agrava con los problemas que azotan a Mel en el lateral derecho. Con Álvaro Lemos como único carrilero diestro en su plantilla desde el verano, la reconversión de centrales para cubrir ese hueco se ha convertido en una constante durante todo el año. Un problema menor si no fuera porque el lateral gallego lleva fuera de concurso desde octubre. En total, Lemos acumula 13 partidos fuera por sus problemas musculares y no hay fecha clara aún para su regreso.

La petición de Mel para reforzar este puesto no fue atendida por la dirección deportiva liderada por el italiano Rocco Maiorino. Sin Lemos, el puesto de lateral diestro está abierto: Eric Curbelo, Álex Suárez y Slavoljub Srnic opositan a este puesto. Aunque si se atiende a la última alineación de Mel no resulta descartable que vuelva a optar por el sistema de tres centrales y dos carrileros, con Benito y el serbio como puñales.

Una opción que le fue bien a Las Palmas en Riazor, con más presencia en el campo que con el sistema habitual de cuatro defensas puros. En ese sentido, la incorporación de Benito desde la izquierda da el equilibrio que requiere ese puesto. Para el banda zurdo no la posición de carrilero no es algo nuevo. Durante la temporada pasada con el Rayo Majadahonda, en su año de 'mili' lejos de Gran Canaria, Benito actuó casi siempre desde ese lugar.

Esta temporada, en su regreso al equipo tras la primera jornada -donde cayó lesionado frente al Huesca-, Benito lo hizo como lateral ante el Real Oviedo para sustituir precisamente a Alberto de la Bella. Lo que sí parece más que claro es que Eric Curbelo, el 'chico para todo' de Pepe Mel, no entra en la ecuación para rellenar el hueco que deja el exjugador de la Real Sociedad.

De fondo, en todo este enjambre de posiciones, entran más variables. Benito Ramírez es uno de los activos ofensivos más importantes para Pepe Mel, uno de los pocos jugadores verticales y veloces que tiene la UD. Obligarle a dar un paso atrás abre huecos por delante. Jugar con dos delanteros como Juanjo Narváez para acompañar al inamovible Rubén Castro es una opción que maneja Mel. El futbolista colombiano regresó el pasado sábado al césped tras pasar por el quirófano para subsanar las fracturas en la cara de una patada brutal de Chico Flores, central del Fuenlabrada. La UD necesita de sus goles y su titularidad está al caer.

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