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"No tiramos el dinero a la basura para fichar por fichar"

"El error del año pasado no se debe repetir y no vamos a tener que sufrir el próximo verano", comenta el director deportivo de la UD Las Palmas

Entrevista a Rocco Maiorino, director deportivo de la UD Las Palmas

Lleva casi un año en el club. ¿Por qué ha tardado tanto en hablar y es ahora cuando rompe su silencio?

Desde que empecé a hacer este trabajo y lo hice durante muchos años en el Milan y ahora aquí, nunca me ha gustado hablar mucho, la verdad. Me gusta más trabajar que hablar. Pero también soy consciente que se necesita hablar, se tiene que explicar cosas. Es mi costumbre, prefiero trabajar sin mostrarme mucho.

¿Cómo se produce su llegada a la Isla en marzo del año pasado?

Tenía relación con el presidente desde hace más tiempo. La primera vez que lo vi fue aquí en la Isla, que vine a visitar a Alberto Aquilani [exjugador de la UD en el último año de Primera División]. Empezamos a hablar de fútbol, no creo que ninguno tuviéramos la intención de llegar a esto, de empezar una colaboración. Simplemente, hablamos. Después nos vimos dos o tres veces más. Yo tenía unas cosas pendientes en Italia, y también de fuera, un par de equipos interesados. En ese momento, renuncié a un equipo de Segunda en Italia. Nos vimos en enero y en marzo me preguntó si tenía ganas de venir aquí y empezar una colaboración y acepté sin dudarlo.

Habla de Alberto Aquilani como su llave hasta el club. ¿Edoardo Crnjar, agente de Prince Boateng y del propio Aquilani, también lo fue?

Sí, bueno, porque era su representante. Pero fue una casualidad. Lo conocí aquí cuando vine con Alberto.

¿Qué hacía y cómo entró usted en el Milan?

En 2005 para el filial hasta 2012. Después de 2012 empecé a trabajar con Ariedo Braida, director deportivo del Milan, como su asistente: mercado, entrada y salida de jugadores, jefe de ojeadores, un 'scout' libre que iba donde quería y traía y proponía cosas... En 2014 se fue él y me quedé como director deportivo del primer equipo con la continuidad de su trabajo. Fue una gran experiencia y tampoco hablaba mucho, no es algo que solo haya hecho aquí. Aunque aquí es más difícil porque no es el idioma mío [Ríe].

¿Entiende que la gente se tomara con recelo su llegada? Un director deportivo italiano sin experiencia en España para dirigir un club de Segunda...

Siempre la gente tiene dudas de lo que puedes hacer. Todo el mundo opina de fútbol y a todo el mundo le gusta. Vine con humildad a trabajar y a mejorar la situación que encontré en abril. Era una situación realmente complicada, con un plantilla de un valor grande, con una gran inversión y un presupuesto que iba a cambiar mucho por parte de LaLiga. Tanto que lo superaba en mucho. El objetivo era poner el presupuesto en positivo y mejorar al equipo. Y hasta ahora, ese objetivo lo estamos respetando. Después, si me dices que hasta el final se luche por pelear el ascenso, perfecto. Yo vine aquí para estar en Primera División, no en Segunda, está claro. Pero uno tiene que trabajar con las condiciones que encuentra y estamos en eso. La gente puede tener dudas porque no salgo mucho a hablar y si no salgo piensan que trabajo más o menos que otros. Lo entiendo. La gente podrá decir al final del año si lo hice bien o lo hice mal. Teniendo presente cuál es el objetivo del club y lo que hice.

¿Conoce más el mercado español ahora?

No hace falta mucho para conocer a los jugadores, ver partidos de Segunda y hacerse una idea de qué nivel tienen y pueden tener los jugadores buenos. Por el mercado de Segunda B y filiales está Toni Otero, que conoce mejor eso. Pero Primera, Segunda e internacional...

¿Entonces Aridai y Fede Varela han sido cosa de Toni Otero?

A Fede Varela ya lo quería fichar en verano. Todas las cosas que se hacen en este equipo no son de una persona u otra. Se habla y si la dirección deportiva, con mi palabra final, y el entrenador también está de acuerdo, pues se ficha al jugador.

Mel pidió un mediocentro defensivo y un lateral derecho. ¿Por qué no llegaron?

¿Por qué lo ha pedido? Cualquier entrenador de los que he tenido siempre piden jugadores. Pero los entrenadores tampoco conocen el mercado tan bien. Ellos o entrenan o conocen el mercado. Y no lo conocen bien. Tenemos un lateral lesionado que va a volver, un chico como Eric que lo está haciendo bien y un jugador que se ha adaptado a esa posición como Srnic con características para hacerlo. No hacía falta intervenir en esa posición. En cuanto al mediocentro, él habló sobre el jugador del Zaragoza que era Dani Torres, que es colombiano... Pues no se podía fichar.

Pero si se iba Araujo.

Eso fue antes. Araujo se fue en el último día de mercado. No podía fichar un extracomunitario. Sobre Dani Torres hablé con Sergio Fernández del Alavés el año pasado. Son cosas de las que el entrenador no tiene conocimiento, no podíamos ficharlo. Después había otros jugadores sobre la mesa, pero no de tan buen nivel. No quiero repetir lo del año pasado: fichar por fichar y encontrar una situación donde no juegan y tampoco tienen nivel. El entrenador también dijo que no contaba con Javi Castellano y ahora es uno de los que tiene mejor nivel. Los entrenadores después del partido siempre están calientes, no están lúcidos y se le cruzan los cables cuando hablan. Pero hay máxima sintonía con el entrenador. Creo que está satisfecho con lo que hicimos: está Varela, está Aridai... Se necesitaban. Aridai porque tuvimos las bajas largas de Cedrés y Drolé y Varela porque se iba Jonathan Viera. Se sabía que Viera se iba, y Varela, más o menos, tenía sus características y posición, sin la presión de ser él, claro.

¿Pero tenía la UD margen, dinero y liquidez para fichar?

Claro que sí, pero esta dirección deportiva no tira dinero a la basura para fichar por fichar, para contentar a la afición o demostrar que se trabaja. La dirección deportiva tiene que evaluar todo y más en un mercado difícil como el de enero donde te ponen a los jugadores que no juegan. Y los que juegan, si los quieres, tienes que pagar muchas veces un precio más elevado a lo que valen. Hay que mirar esas cosas. El error del año pasado no se puede repetir. Al inicio de la próxima temporada no vamos a tener que sufrir por el presupuesto ni hacer milagros para encajar las cosas y salir a competir.

¿Era necesario que salieran Araujo, Maikel y Deivid para cuadrar las cuentas?

No, no era para aligerar la masa salarial porque estaba y está en positivo. Araujo pidió salir. No tiene la cabeza para estar con nosotros. En su primera rueda de prensa con el AEK dijo que se sentía muy feliz ahora. Y Maikel pues no estaba jugando y el entrenador dio el 'ok' para que saliera. Él es un valor del club que aumenta o se mantiene si juega.

Dijo que necesitaría un tiempo para evaluar y cambiar cosas y de momento el entrenador, secretario técnico, jefe de cantera y entrenador del filial siguen siendo los mismos... ¿Prevé cambiar algo próximamente?

Si las cosas salen bien, ¿por qué hacerlo? Nos hemos apoyado mucho en la cantera este año: Josep, Valles, Eric, Álex, Benito, Fabio, Kirian, Cedrés, Pedri... Más todos los que han ido subiendo. Cuando se forma una plantilla hay que saber lo que son. Ellos tienen rendimiento y sienten la camiseta. Cuando llegué había un grupo que no era un grupo, eso lo noté desde abril. Entre la cantera y Barranco Seco se ha hecho un grupo sólido para ir adelante. El año pasado se invirtió mucho y daba igual que se ganara, se perdiera o se empatara: la cara era la misma. No sé qué pasó, sinceramente.

Ramírez ha dicho que Pepe Mel es un entrenador ideal para un proyecto a largo plazo. ¿Es su entrenador para el próximo año?

A Pepe Mel le acaba el contrato el próximo año y a mí también. Así que son cosas que uno tiene que evaluar. En Milán yo tenía contrato de año a año. Yo no le voy a suplicar a nadie un contrato, no voy a llorarle a nadie. Si el presidente está satisfecho conmigo, pues seguiré, y así será con Pepe Mel. Tengo muy buena relación con él, estoy todo el día con él, antes y después del entrenamiento. Él ha trabajado cosas que le hemos pedido: trabajar y mejorar con la cantera, intentar subir jugadores que puedan tener nivel para el primer equipo. Siempre tiene un ojo en la cantera. Eso no significa que cada año tengamos que subir jugadores: si nos pueden echar una mano, estarán; si no, pues no.

Dice que las decisiones se consensúan en la UD, pero a usted se le atribuyen tres grandes operaciones desde que llegó: fichaje de Drolé y las ventas de Pedri y Josep. ¿Cuánto peso tuvo en esos tres movimientos?

Repito, soy la cabeza de la dirección deportiva. Puedo apoyar algo que viene desde más abajo o hacerla yo directamente, pero la responsabilidad cae sobre mí para bien y para mal. Si uno quiere decir que fue así porque tenía desde hace tiempo una relación de amistad con Ramón [Planes, adjunto a la secretaría técnica del Barça] o porque conocía al director deportivo del Red Bull Leipzig, pues, bueno sí, puede ser. Pero uno no empieza a hacer cosas si la dirección deportiva y presidente no están de acuerdo.

Ha trabajado con personajes como Adriano Galliani o Silvio Berlusconi, mandatarios muy presidentalistas, y ahora con Miguel Ángel Ramírez. ¿La UD es muy presidencialista?

No, no. Estoy acostumbrado a trabajar con gente con personalidad y carisma y Ramírez también la tiene. Para mí es algo positivo si en el día a día está con nosotros. Tengo una relación excepcional con él y hablamos sobre lo que creo que se debería de hacer y lo que no. Dirigir un club al 100% determina muchas cosas y tiene que estar pendiente de todas ellas, pero no puede llegar a todas. Yo intento aconsejarle y todas las decisiones que toma son en favor de Las Palmas.

Mantuvo que Viera se podía quedar hasta el final, que podía incluso jugar el derbi. ¿Era cierto?

Hasta ese momento, el Beijing no había pedido el tránsfer internacional. No se sabía bien qué iba a pasar con el coronavirus... Igual había una apertura del mercado. Cuando pides el tránsfer internacional y pasas de un club a otro, ya no puedes hacer nada: la Federación te da de baja. En una misma ventana de mercado, no puedes regresar con una cesión al club que ha sido dado de baja. Había una posibilidad muy lejana, pero todos éramos conscientes de lo difícil que era.

¿Era por dinero o por Bruno Genesio, entrenador del Beijing?

¿Crees que un entrenador no quiere a un jugador como Viera? Yo creo que no... Es un jugador que gana más que toda la plantilla de Las Palmas, ¿cómo lo iban a hacer? Cederlo gratis, encima...

Desde que se fue, no se gana. ¿Le preocupa?

No solo es por eso. Viera es un jugador fuera de lo normal. Tiene una calidad de una categoría superior, nos ha ayudado mucho porque mejora al resto del equipo. Pero también lo dice el presidente: ninguno de los que está por encima de nosotros tiene a Viera. Tenemos una buena plantilla para lograr la permanencia y si después podimos ir más adelante, pues lo vamos a intentar. En los últimos partidos hemos tenido mala suerte: ocasiones claras, lesiones... Contra el Tenerife sí se pudo hacer algo más, pero lo que se necesita ahora es encontrar la cohesión y maldad deportiva. Confío en nuestro grupo. Él ya no está y no debemos hablar más de él y no ganaba los partidos solo. Parece que el equipo que tenemos es así, así [hace el gesto de regular con las manos]. Es que parece que si Viera jugara con cualquiera ganaba igual y no es así. El equipo también tiene mucho mérito con todos los problemas que tuvimos al principio de la temporada. Han dado un paso adelante por la afición para conseguir un objetivo.

En el organigrama de la UD está usted, Toni Otero, Branko Milovanovic, Juanito, Tonono...

Branko y Juanito son asesores del presidente y ya está. Otero es el secretario técnico y casi todos los clubes en España tienen director deportivo y otra figura. Y Tonono es jefe de filiales.

Pero son asesores que proponen y fichan jugadores. Sin ir más lejos, Srnic.

No lo sé. Desde que yo estoy aquí... Yo me llevo muy bien con ellos, con Branko todos los días aquí y con Juanito igual en los viajes. Más personas y más pensamientos con más ideas te permiten crecer. Lo importante es que no hay conflictos y todos sabemos cual es nuestro papel.

¿Quiere seguir con este organigrama técnico?

¡Si yo acabo contrato en junio! No sé ni qué me va a pasar a mí... Queda mucho. No se lo voy a pedir al presidente. Para mí las valoraciones son al final y el presidente será libre de hacer lo que quiera sobre mi posición y la del resto. No iré a suplicar a nadie.

Sería extraño que un director deportivo durara un año y tres meses...

Yo acepté el puesto y cuando me han pedido mejorar la plantilla, apoyar la cantera y tener un presupuesto positivo en LaLiga, lo he hecho. Las tres cosas las he cumplido. Si tengo una oportunidad para ir a la liguilla lo voy a hacer, teniendo presente que el objetivo siempre ha sido mantener la categoría. Eso podía pasar este mercado de invierno: si invertimos más, pues alcanzaremos la liguilla, pero eso no es siempre así.

¿Le han parado los pies?

Algunos me han dicho que no hago nada... Y yo digo que las revoluciones no paran, hay que evaular continuamente. Lo que yo hago es eso. Se lo dije al presidente cuando llegué. Yo no tenía ningún problema por trabajar con la gente que había aquí, siempre y cuando estuvieran en disposición de hacer las cosas como creo. El año pasado, el vestuario era tremendo; este año son una familia, un grupo. Ayuda muchísimo eso y la Ciudad Deportiva.

¿En el Milan iba a todos los entrenamientos y viajes?

Sí.

¿Y se ponía en las fotos cuando ganaba en el vestuario?

Sí, también. Se ponía hasta el presidente. ¿Le ibas a decir a Berlusconi que no se pusiera? Somos un grupo. Si las cosas van mal, también pongo la cara. Estoy aquí también cuando las cosas van mal. Estoy un paso detrás, pero siempre estoy presente. Mi manera de trabajar es ganándome la confianza de todos, también de los jugadores. Me afecta una derrota como le afecta a ellos y una victoria la saboreo como ellos. Lo que faltaba el año pasado está este año.

Es un grupo el vestuario, pero ¿lo es la dirección deportiva? ¿Cuál es la función de cada uno?

Una relación de trabajo normal. Los papeleos de cualquier operación, presentar la documentación en LaLiga, proponer jugadores... Todo eso es función suya. Después se propone y se toma una decisión.

Ha repetido que no la UD no tendrá problemas económicos el próximo verano. ¿Tan seguro está?

Las cuentas están perfectas. Vendimos a Josep, a Pedri... Es una base para empezar a construir. Con la venta de Josep tenemos unos dos millones de activo en LaLiga.

¿Fue Pedri una buena venta?

Sí. Y pongo un ejemplo Nicolò Zaniolo estaba en el Inter y ha jugado en todas las inferiores de Italia. Lo vendieron por 4,5 millones y el 20% era de un club de Segunda. Ahora está en la selección italiana. Esa es la comparación que hago yo.

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