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Metamorfosis en los despachos

El último día de Otero en la UD

El contrato del secretario técnico durante las últimas dos temporadas en la entidad amarilla expira hoy - Tino Luis Cabrera asume su rol

El último día de Otero en la UD

Se acabó. Último día en la oficina de Toni Otero, secretario técnico de la UD Las Palmas hasta hoy, 30 de junio de 2020, la fecha en la que expira su contrato con la entidad amarilla. Toni Otero (Vigo, 1974) aterrizó en el Estadio de Gran Canaria en mayo de 2018 con el objetivo de construir una plantilla fiable y potente que devolviera a la entidad a Primera División. Sin embargo, no logró ese objetivo hace un par de veranos, cuando intentó crear un bloque que fracasó en su meta del ascenso con tres entrenadores: Manolo Jiménez, Paco Herrera y, a la desesperada, con Pepe Mel. Ahora, a falta de seis partidos para que acabe la temporada, Toni Otero deja su despacho vacío.

Contra pronóstico, el camino de Toni Otero y la UD Las Palmas continuó el verano pasado, después de una temporada caótica. Todo con Rocco Maiorino a los mandos de la dirección deportiva desde marzo de 2019. Ahora, con Luis Helguera de nuevo al volante de la dirección deportiva y la llegada de Tino Luis Cabrera -atrasada por su 'ascenso' al banquillo del Real Betis junto a Alexis Trujillo hasta el final de la temporada-, Otero se ha quedado sin sitio en el organigrama de la UD Las Palmas.

En su primer verano de trabajo, con 19,5 millones de euros de margen salarial - segundo en el ranking, al calor de las ayudas al descenso a LaLiga SmartBank- Otero confeccionó una plantilla que sonaba mejor a lo que después mostró. Ese verano llegaron a la UD 17 fichajes (Raúl Fernández, Nauzet Pérez, Juan Cala, Deivid, Mantovani, De la Bella, Álvaro Lemos, Timor, Cristian Rivera, Ruiz de Galarreta, Maikel Mesa, Danny Blum, Sacko, Fidel Chaves, Rafa Mir, Pekhart y Rubén Castro), de los cuales solo seis siguen en la actual plantilla. Por el camino, un desembolso casi total, en un proyecto que se torció muy pronto con Manolo Jiménez.

Otero llegó a la UD avalado por su trabajo en la dirección técnica del FC Barcelona, con seguimiento fijo en varios puntos de Europa. Antes había trabajado como director deportivo del CD Lugo y fue director de cantera del RC Celta de Vigo.

En la UD su plan no cuajó. En su contrato tenía garantizado un año más si la UD ascendía a Primera División. Siguió un año más y tuvo que reajustar mucho de los contratos jugosos que firmó un verano atrás para que el equipo cumpliera con las reglas financieras impuestas por LaLiga en sus dos categorías. En parte, desenredar su propio enredo. Algo que cumplió con creces dado su conocimiento de los contratos de los futbolistas y agentes, además del trabajo administrativo con LaLiga

Y eso que su relación con Rocco Maiorino nunca terminó con consolidarse. "Era una relación profesional", admitió Otero pocos días después de la salida del club del italiano el pasado mes de febrero. Si desde la llegada de Maiorino había perdido peso a la hora de decidir y proponer, en cuanto volvió Luis Helguera su papel fue aún más secundario. La figura de Otero se apagó poco a poco.

En la nueva estructura de la UD Las Palmas, Otero no tenía espacio. Sin hueco, la secretaría técnica lleva el nombre de Tino Luis Cabrera, que desde hace años trabaja como analista del Real Betis Balompié. Tras la destitución de Rubi en el Villamarín y como hombre de confianza de Alexis Trujillo en el banquillo, el técnico grancanario encontró un hueco en el banquillo de Heliópolis hasta final de temporada. Un premio a su trabajo estos años en la entidad verdiblanca.

Tino Luis asumió el banquillo de la UD en las últimas semanas previas al descenso del equipo en 2004. Salió del club grancanario entonces y se labró un futuro en el fútbol desde el barro -Universidad, Águilas o Conquense- antes de que Alexis Trujillo le diera la oportunidad de volver al fútbol profesional con el Real Betis.

Grancanario, respetado en el balompié isleño y nacional y con el visto bueno de Luis Helguera, su llegada se espera para final de curso. Otero ya es historia de la UD Las Palmas, que desde la salida de Toni Cruz hace dos temporadas ha tenido un vacío que ahora quiere tomar forma de nuevo.

Un organigrama donde Helguera, pareja de Cruz desde la secretaría técnica, encara la renovación de una UD a la que le tocará reinventarse este verano. De la abundancia en la caja de hace dos campañas al ingenio para cumplir con un equipo competitivo.

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