La resolución del conflicto que mantienen la UD Las Palmas y Tana está prevista para esta semana una vez que el jugador presentó sus últimas alegaciones el pasado viernes al expediente disciplinario que le abrió el club por supuestas conductas reprobables, y con el que la entidad pretende en última instancia rescindir el contrato que le une al futbolista hasta junio de 2023.

El instructor del caso trasladará sus conclusiones al consejo de administración de la UD en las próximas horas y en base a ella se emitirá una resolución definitiva al caso. Puede ocurrir que Tana acabe fuera de la entidad, que reciba una sanción o que salga indemne y, por tanto, tenga pleno derecho a pertenecer a la plantilla 2020-21.

Se trata de una cuestión que no se dilatará mucho más en el tiempo. La UD Las Palmas, en su política de reducción de gastos para el curso que viene ante la bajada del tope salarial impuesto por la LaLiga y la reducción de ingresos por los efectos de la pandemia -no ingresará de momento por la campaña de abonos ni por determinada publicidad en el Estadio por la ausencia de público-, quiere librarse del jugador a toda costa porque se trata de uno de los que más cobra del plantel.

Es por ello por lo que contrató a un detective privado para que siguiera los pasos del grancanario en la búsqueda de actos de indisciplina que supusieran dos faltas graves, circunstancia que, según reveló el presidente Miguel Ángel Ramírez, permitirían al club rescindir unilateralmente el contrato del futbolista.

Las pruebas

Fuentes de la UD aseguran que las pruebas recopiladas por el investigador son lo suficientemente claras como para que el instructor les dé la razón. Las mismas demostrarían que Tana habría cometido actos de indisciplina durante meses. La defensa del jugador, por contra, niega que los argumentos presentados por el detective constituyan faltas graves y así lo hizo saber en las alegaciones que presentó al expediente abierto por el club.

Cabe recordar que el propio Ramírez fue el que desveló en una comparecencia pública el pasado 11 de agosto que la dirección deportiva había trasladado al mediapunta la apertura del expediente, y añadió una revelación: que Tanausú Domínguez ya había cometido dos faltas graves desde que volviera a tener ficha en enero y que la entidad podría haber roto el vínculo y no lo hizo.

Uno de esos incidentes tuvo lugar a principios de febrero, cuando el futbolista llego "indispuesto" -según fuentes del club- a un entrenamiento y tuvo que volver para casa por recomendación del médico tras comprobar que no estaba en condiciones de entrenar.

En cualquier caso, algo ha debido de cambiar para que la UD primero haya perdonado al jugador, según reveló el máximo mandatario, y luego le haya puesto un detective para seguirle en busca irregularidades que le permitan poder rescindirle sin que al club le cueste un sólo euro.

Mientras, Tana está apartado del equipo y no inició la pretemporada que arrancó hace ya tres semanas, por lo que, en el caso de que salga vencedor, no estará al mismo nivel físico que sus compañeros para el inicio del campeonato, previsto para el fin de semana del 12 y 13 de septiembre.

La resolución del conflicto está al caer y, en todo caso, supondrá una astilla más en la relación entre el club y el jugador, que parecen condenados a separar definitivamente sus caminos.