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El adiós más frío de Tana

El jugador, expulsado por el club, se despide con una carta en las redes sociales lDeja el gol en el Bernabéu como su gran momento en la UD

Tanausú Domínguez Tana se va de Sergio Ramos antes de marcar en el Bernabéu, el 1 de marzo de 2017.

Tanausú Domínguez Tana se va de Sergio Ramos antes de marcar en el Bernabéu, el 1 de marzo de 2017. LP/DLP

Todo futbolista tiene un momento icónico, un gesto, una acción o un gol por el que será recordado por encima de cualquier otra cosa grandiosa que haya podido hacer. Maradona, por su fantástico gol a Inglaterra -el segundo- en México 86; Zidane, por su zurdazo en la final de la Champions de 2002; Iniesta; por su tanto agónico en la final del Mundial de Sudáfrica. Y en el caso de Tanausú Domínguez Tana, por su golazo al Real Madrid en el Santiago Bernabéu. Aquella obra maestra ocurrió el miércoles 1 de marzo de 2017, cuando la vida le reservó el papel principal.

Entonces, cuando dejó atrás a Sergio Ramos -como muestra la foto que ilustra esta información- con un control y posterior arrancada sublimes antes de fusilar a Keylor Navas, vivía su mejor momento en la UD Las Palmas, rodeado de buenos jugadores, en un gran equipo y bajo el amparo de Quique Setién. Tres años y medio después la historia de amor quedó en el olvido. Acabó de la manera más cruda: expulsado del club de su vida por actos de indisciplina -según la entidad-, hechos que el futbolista con total rotundidad.

Tan elegante fue su gesto irse del que probablemente sea el mejor central español de todos los tiempos como su carta de despedida, en la que lamenta la forma en la que se produjo su marcha y agradece a todos los que algún día le ayudaron a ser lo que es. Y en la que también avanza medidas legales contra una decisión que considera injusta.

El comienzo

"Termina mi etapa en el club de mi vida, con el equipo que animé desde pequeño y con los colores con lo que he luchado con orgullo. Nunca pensé que llegaría este momento tan amargo y mucho menos de esta forma tan injusta", empieza el futbolista.

Sin elevar el tono, con elegancia, Tana reconoce sus fallos, pero ninguno tan grave como para que la UD haya tomado tal severa decisión: echarle por "causa de despido disciplinario". Tenía contrato hasta junio de 2023 después de renovar en septiembre de 2018, cuando ya había cometido algunas de las faltas graves que argumenta la entidad amarilla ahora para extinguir la vinculación.

"En el pasado cometí errores, como cualquier persona puede cometer a lo largo de su vida, pero actualmente tengo la conciencia muy tranquila porque mi comportamiento ha sido totalmente profesional. Mis abogados y yo entendemos que no existe ningún acto de indisciplina ni que incumpla el régimen interno, y por tanto, no existe ningún argumento por el cual el club pueda resolver mi contrato", continúa.

"A veces en la vida a veces uno no puede elegir cómo despedirse y esto me duelo mucho. Nunca fue mi intención irme así, pero me voy con la cabeza bien alta, sabiendo que en ningún momento he faltado el respeto a esta institución. Pero por mucho que me duela, tengo que seguir luchando por mi futuro y el de mi familia. Por este motivo voy a llegar hasta el final para que nada ni nadie manche mi honor como profesional y salga toda la verdad", reitera el de San Cristóbal, que cumplirá 30 años el próximo 20 de este mes.

Emoción y agradecimiento

La carta que Tana publicó en sus redes sociales también tiene un lado emotivo, de orgullo y agradecimiento. "He trabajado en la oscuridad, contra muchos obstáculos y he sacrificado muchas cosas de mi vida personal para llegar donde más deseaba: jugar en el primer equipo de la UD Las Palmas. Aquí he cumplido muchísimos sueños que tenía desde niño y muchas más que ni llegué a soñar, y puedo decir con orgullo que el camino no ha sido en vano. Infinitas horas de entrenos, viajes y concentraciones, pero cada segundo ha valido la pena porque aquí he sido muy feliz", revela.

"Gracias a aquellos que me habéis ayudado a crecer como persona y como futbolista y, sobre todo, a todos los que me habéis arropado cuando las cosas no salían bien. También una mención especial a mis compañeros de equipo, entrenadores, y personal del club, gracias por todo", prosigue.

Y concluye Tana, pese a que su caso todavía no está cerrado porque se prolongará en los juzgados, con una sentencia: "Aquí he madurado y he vivido grandes cosas que me han hecho aprender mucho, así que me quedo con los buenos momentos y con todo lo vivido con mis compañeros. Siempre desearé lo mejor a la UD Las Palmas porque es y será mi equipo para siempre".

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