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El Huesca, candidato principal para hacerse con Christian Rivera

El asturiano, descartado por la UD, ya jugó como cedido en el equipo aragonés entre octubre de 2018 y junio de 2019 | Tiene una de las tres fichas más altas de la plantilla

El Huesca, candidato principal para hacerse con Christian Rivera

El Huesca, candidato principal para hacerse con Christian Rivera

Quedan cinco días para el cierre del mercado de fichajes de verano y Christian Rivera, uno de los señalados por la UD Las Palmas para abandonar la plantilla, todavía sigue en el plantel a la espera de encontrar un nuevo destino. Pero hay uno al que puede volver: el Huesca, candidato principal para hacerse con el jugador en forma de cesión, fórmula que ya usaron ambos clubes para que el asturiano recalara en Aragón entre octubre de 2018 y junio de 2019.

Los plazos, en cualquier caso, son los tenía previsto la entidad amarilla, que trata por todos los medios de recibir dinero por la cesión y de incluir una compra obligatoria en función de determinados objetivos en la operación de salida del gijonés. Obviamente, le habría gustado quitárselo de encima cuanto antes, pero entraba dentro de lo normal que ningún club, sabedor de que la UD quiere desprenderse de él, aguantara hasta el final para mover ficha.

Así sucedió el verano pasado, cuando Rivera se marchó cedido al Leganés horas antes de que cerrara la ventana, el último día. Entonces, el club pepinero se comprometió a pagar todo el salario del jugador y se guardó una opción de compra, aunque no le salió rentable: cortaron la cesión en el mercado de invierno porque no contaba, no sin que antes la UD tuviera un nuevo equipo para él, el Girona, que pagó la otra mitad del sueldo y estaba obligado a abonar 1,5 millones si lograba el ascenso –y perdonar los aproximadamente 200.000 euros que le quedaban a la UD por pagar del fichaje de Timor–.

Pero el cuadro catalán no subió a Primera, aunque por poco, y Rivera tuvo que volver a Gran Canaria, donde lleva algo más de dos semanas sin entrenar tras regresar de sus vacaciones tardías. En todo el verano no ha tenido ofertas y ahora aguarda los días para que se consume una nueva salida. El Huesca, por varios motivos es el favorito para llevárselo.

El gijonés quiere irse

Primero por la relación que mantienen la agencia de representación del jugador, Bahía Internacional –se comprometió a encontrarle una salida porque Rivera, por otro lado, no está a gusto en Gran Canaria–, y la SD Huesca. El consejero delegado de la agencia es, al mismo tiempo, presidente de la Fundación Alcoraz y consejero también del club oscense. Se trata de José Antonio Martín Petón, quien ya interviniera en la primera operación de préstamo del asturiano aunque Gustavo Cañizares sea el que lleve sus asuntos más directamente.

Pero también porque Christian Rivera tuvo un papel destacado en su primer paso por el equipo del Pirineo, donde dejó una buena sensación a pesar de que el equipo descendió al final del curso. Su balance no fue un desastre: 22 partidos jugados –en algo más de media campaña–, la gran mayoría como titular, y dos goles, pero también protagonismo en el juego.

Salió de la UD Las Palmas en pleno mes de octubre por dos motivos: primero, porque Manolo Jiménez, el técnico de entonces, no contaba con él; segundo, porque el jugador se sentía más cómodo en el norte pese a haber firmado un contrato por cuatro temporadas –termina en junio de 2022– y con una de las fichas más altas de la plantilla de entonces, ya cara de por sí con futbolistas como Sergio Araujo, David Timor, Juan Cala o Raúl Fernández.

Su alto salario, precisamente, es lo que llevó a la UD a cederle el año pasado y el que ahora le supone un lastre demasiado grande, porque le cuesta alrededor de 1,2 millones de euros –el salario bruto del jugador–. Por eso está en la lista de descartados, pero al mismo tiempo es el que tiene una salida más fácil por su cartel y su voluntad de querer marcharse, a diferencia de Mantovani, Srnic o Raúl.

Su fichaje en el verano de 2018 no pudo salirle pero a la entidad amarilla. Hay un dato dramático: pese a lo alto de su ficha y lo largo de su contrato, sólo ha jugado cuatro partidos con la UD –uno de Copa–, tres de ellos como titular y sólo uno completo. Ahora el club quiero volver a quitárselo de encima, pero le será complicado. El Huesca, sabedor de la urgencia de los isleños, no regalará nada. Aparece en el horizonte como candidato principal para llevárselo, pero no a cualquier precio.

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