Suscríbete desde 1,50 €/mes

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

El Sergio que no sale en las fotos

Con el ‘3’ a la espalda, Ruiz es el termómetro y el brazo ejecutor del mejor lienzo de Pepe Mel

Sergio Ruíz supera a Samu durante el partido de este sábado

Sergio Ruíz supera a Samu durante el partido de este sábado Andrés Cruz

El Sergio del silencio. El que emigra de las portadas. Ruiz, la mano de Mel en un pulso con aroma a Velázquez. El lienzo perfecto. El trabajo de orfebrería de la UD y del cántabro pasó desapercibido para el rival. José Gomes, piloto del Ferrrari del Almería de los 21,7 millones de inversión en 18 fichajes, achacó el resbalón en el Gran Canaria a “dos regalos” de su retaguardia. Puso en duda el pase de Sergio Ruiz y el remate estelar del otro Sergio, Araujo, en la acción del 1-0. “Hubo falta sobre Maras, me pareció todo muy extraño. Se lo pusimos muy fácil”.

La kilométrica diferencia presupuestaria entre Las Palmas (tope salarial de seis millones) y Almería (19,2) sí se notó en el ‘verde’. El modesto, ordenado y obsesivo, manejó su partitura ideológica con un contragolpe mortífero (37,1% de posesión) y un apetito letal (21 faltas y 10 remates). A la elegancia de Pejiño, Rober, Enzo Loiodice y Kirian, se suma una presión titánica. Licenciados en el cortocircuito.

Con la fórmula del 4-1-4-1, Ruiz es el ancla y el padre espiritual de una propuesta reconocible. Esta UD juega de memoria y desnudó las miserias del portaaviones que salió con Villar y Umar de estiletes. El bloque grancanario ya es el máximo realizador del campeonato (9 goles, 540 minutos) y contabiliza 182’ sin recibir un tanto. Toda una demostración de fiabilidad.

El galáctico es Mel. Se permitió la licencia de dar minutos a Aridai Cabrera y a Cristian Cedrés. Para fortalecer la autoestima de dos mimbres carentes de gloria, les brindó el tramo final de un pulso resuelto.

A la eficiencia de Ruiz el silencioso, y la gran actuación de Eric Curbelo, se suma el papel de Dani Castellano. Otro activo cuestionado, señalado por el entorno, y que demostró que está capacitado para ‘bailar’ ante Aketxe y Balliu. El oficio que demandó Mel a sus pupilos, con una media de edad sobre los 25-26 años, floreció ayer ante uno de los rivales más completos de la competición. El debut del artillero Pietro, la gran joya de la corona, quedó en mera anécdota.

Celebración de la UD tras la victoria al Almería UDLP

Con ocho remates y dos saques de esquina como bagaje, el Almería gozó de un tiro franco en el corazón del área de Umar Sadiq y poco más. Lanzamientos lejanos de Akieme, Aketxe (2) y la descomposición.

Achacar esta victoria de autor -la mayor hazaña de Mel en su periplo de amarillo de tres temporadas- a la negligencia defensiva de Maras o Cuenca resulta cómico e injusto.

El mérito reside en competir como bloque y llevar una idea hasta el fin. Hasta la última trinchera. En reconocer, lleve la elástica rosa, azul, amarilla o de la legión, a una UD infatigable. ADN eléctrico y comprometido en el barro. Las labores defensivas son tan capitales como un gol de rabona. La recuperación de Araujo no es casual, es un síntoma del orden. Cada pieza en su sitio, cada eslabón con su rol.

En esa etiqueta de oficinistas, el funcionario jefe es Ruiz. Con una competencia de nivel -Fabio y Javi Castellano-, no hay margen para el desaliento. El miércoles, hay revolución. Rotaciones. El listón queda altísimo. La clave reside en el compromiso, no en el precio. El tope salarial es morir ahogado en sudor. La rutina de los Sergios, Ruiz y Araujo.

Para continuar leyendo, suscríbete al acceso de contenidos web

¿Ya eres suscriptor? Inicia sesión aquí

Y para los que quieren más, nuestras otras opciones de suscripción

Compartir el artículo

stats