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Alcorcón y el baile en la puerta

Una cantada de Josep ante los alfareros le relegó al banquillo por Valles, que ahora es suplente

Josep Martínez, exportero de la UD, en el partido ante el Alcorcón, en el que fue sustituido al descanso, en 2019.

Josep Martínez, exportero de la UD, en el partido ante el Alcorcón, en el que fue sustituido al descanso, en 2019. Quique Curbelo

En pleno asentamiento de Álex Domínguez en la portería de la UD Las Palmas tras quitarle el puesto a Álvaro Valles hace tres jornadas, llega al Gran Canaria el verdugo de otro guardameta amarillo. El verdugo es el Alcorcón y el guardameta Josep Martínez, que tras un fallo estrepitoso frente al cuadro alfarero al filo del descanso perdió la titularidad no sólo en los siguientes partidos, sino también en la segunda parte de ese mismo choque.

En una de las últimas acciones del primer periodo, una falta lateral, colgada desde muy lejos, se la tragó el valenciano y propició el tanto del empate. Ganaba la UD por 1-0 y la cantada resultaría definitiva. El de Alzira calculó muy mal, dudó al salir y, cuando lo hizo, se tragó la pelota, que tocó en el poste antes de que Diéguez lo empujara a la red a placer. 1-1 y al vestuario.

La sorpresa para todos fue que a la salida del mismo Josep ya no estaba entre los once amarillos: acababa de ser sustituido por Valles. Al final del encuentro Pepe Mel explicó que el meta había arrastrado problemas en el tobillo durante la semana y que fue él mismo el que había solicitado el cambio, sin embargo, en realidad el técnico no estaba contento con su rendimiento. Le vio frágil deportiva y, sobre todo, mentalmente, y lo relegó al banquillo.

Cambios

Comenzó entonces la etapa de Valles como portero titular de la UD Las Palmas hasta que la pandemia del coronavirus detuvo el fútbol en el mes de marzo. Tras el confinamiento, Josep, entonces ya fichado por el Leipzig –el club alemán lo compró en enero pero lo dejó cedido hasta final de curso–, recuperó su sitio porque llegó al reencuentro con LaLiga en junio mejor que el sevillano, hasta que se tuvo que ir de vacaciones antes de incorporarse a su nuevo club.

Sólo entonces Valles recuperó su sitio y no lo perdió hasta que hace dos semanas completara otra mala actuación en el choque ante el Mirandés en casa. Venía de una serie de partidos en los que no había rendido como acostumbraba –léase Sabadell, donde regaló un gol– y Pepe Mel le castigó: al siguiente encuentro, frente al Sporting de Gijón, dio la alternativa a Álex Domínguez, que disputara contra el Alcorcón su quinta aparición como profesional –cuatro esta temporada y una la anterior–.

El cuadro alfarero, por tanto, inició el baile en la portería de la UD en noviembre del año pasado. La lesión de Raúl Fernández, cuyo regreso se espera para el próximo mes de enero una vez complete su rehabilitación de la rodilla en San Sebastián, abrió un debate que, a día de hoy, aún no está resuelto.

El jefe

El guardián ahora es el meta de Granollers –Barcelona–, pero el sitio está reservado para el vasco siempre y cuando se recupere al cien por cien y no rescinda su contrato antes del próximo 30 de junio, algo que no tiene previsto hacer pese a que en el club no lo verían con malos ojos, ya que tiene una de las tres fichas más altas del plantel –junto a Sergio Araujo y Christian Rivera–.

Mientras estuvo bien Raúl Fernández fue indiscutible, pero desde que sufriera dos lesiones graves en abril de 2019 en un choque frente al Cádiz los intercambios en la meta amarilla han sido constantes. El último verdugo –de Valles– fue el Sporting; el penúltimo –de Josep–, el Alcorcón.

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