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Nadie en la UD espera a Raúl Fernández

El portero, que acaba contrato en junio y que se recupera en ‘Donosti’, tampoco contempla volver

El meta Raúl Fernández, en el choque entre la UD y el Málaga en 2018. | | QUIQUE CURBELO

El meta Raúl Fernández, en el choque entre la UD y el Málaga en 2018. | | QUIQUE CURBELO

Raúl Fernández ni está ni se le espera. El portero, que progresa adecuadamente de su lesión en un centro deportivo muy cerca de San Sebastián, tenía previsto hace meses incorporarse a la UD Las Palmas a mediados de enero, sin embargo, el plan se ha torcido y ya nadie en el club le espera. Ni siquiera el técnico Pepe Mel ni el presidente Miguel Ángel Ramírez, que en sus últimas intervenciones públicas dejaron entrever que el guardameta está lejos de jugar otra vez en el equipo.

El vizcaíno, de 32 años, termina contrato el próximo 30 de junio y no tiene ficha porque está de baja. Así lo acordaron el club y el jugador el verano pasado, al mismo tiempo que pactaron la bajada de su salario, uno de los tres más altos de la plantilla –junto a Sergio Araujo y Christian Rivera–, aunque lo cobrará íntegramente en varios años, fórmula utilizada también con futbolistas como Mantovani o Srnic.

Pasados los meses, nadie en la entidad amarilla espera el regreso de Raúl, que desde el pasado 1 de enero es libre de negociar con cualquier equipo. Si lo encontrara, cuestión complicada porque en abril sumará dos años sin jugar por culpa de dos graves lesiones mal recuperadas, la UD, que querría quitárselo de encima cuanto antes, bien por esa vía o bien por la de la negociación, le abriría la puerta porque significaría un ahorro importante.

Su entorno niega que el club de Pío XII se haya puesto en contacto con él para una rescisión

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El entorno del portero, sin embargo, niega que Las Palmas se haya puesto en contacto con él para tratar una rescisión antes del próximo mes de junio, por lo que la resolución del caso es una incógnita. Tampoco lo aclaró en demasía Ramírez en su comparecencia tras las juntas generales ordinaria y extraordinaria el pasado mes de diciembre. “Va a ser complicado que tenga minutos”, dijo, al tiempo que comentó que no se le buscaba una salida.

Sea como fuere, a Raúl Fernández no se le espera en Barranco Seco. Mel, cuestionado hace semanas por el meta, dejó caer que no le espera porque “no ha hecho trabajo en el campo” y rechazó dar una fecha para su vuelta.

Cabe recordar que el de Bilbao trabaja en el Osasun Sport Clinic bajo la supervisión de Sergio Sukunza, definido por él mismo en sus redes sociales como “experto en hernia discal, rodilla y hombro”. Tanto la UD como él llegaron a la conclusión de que lo mejor para todos era que se marchara fuera para rehabilitar su rodilla maltrecha, la misma que le ha hecho sufrir un calvario desde que Djordje Jovanovic, entonces en el Cádiz CF, chocara contra él de forma temeraria y le produjera una fractura en la rodilla y otra en un dedo de la mano.

La operación buena

Raúl Fernández nunca se restableció del todo tras su primera operación en Gran Canaria, por lo que el verano pasado, harto de no terminara de arrancar, decidió pasar nuevamente por el quirófano, esta vez en Madrid, tras consultar la opinión de otros médicos. Tras la intervención, nunca volvió, sino que se puso en manos de Sukunza, cerca de su casa en el País Vasco, para afrontar la recta final de su recuperación.

Sin embargo, no volverá a jugar con el escudo de la UD, porque nadie le espera ni él tiene la intención de volver. Falta por saber la manera en que el portero, que llegó en el verano de 2018, abandonará la entidad amarilla.

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