Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Pejiño vuelve a sonreír para elevar el juego de la UD

El barbateño, titular después de cuatro meses, reaparece con gol y completa una actuación notable - Es indiscutible para Pepe Mel

El amarillo Pejiño dispara a puerta para marcar el segundo gol de la UD Las Palmas frente el FC Cartagena, el sábado pasado.

El amarillo Pejiño dispara a puerta para marcar el segundo gol de la UD Las Palmas frente el FC Cartagena, el sábado pasado.

Cuatro meses después, Francisco Jesús Crespo Pejiño volvió a ser titular. Del 21 de octubre de 2020 al 20 de febrero de 2021. Se rompió el isquiotibial sólo tres días después de su última aparición desde el inicio y luego el tobillo en una acción desgraciada cuando estaba a punto de reaparecer. Los percances cortaron su vuelo, pero hace dos semanas regresó con un puñado de minutos tras saltar desde el banquillo y el sábado pasado, frente al mismo equipo contra el que sufrió su primera lesión, por fin recuperó su sitio y volvió a sonreír.

Estuvo bien. Pepe Mel le situó en un lugar donde no lo había utilizado mucho, en el extremo derecho, desde donde partió hacia el centro para marcar el segundo gol de la UD Las Palmas frente al FC Cartagena –la acción, en la imagen que ilustra este texto–. Tuvo suerte, porque el desvío por parte de un defensor resultó clave para que el balón entrara en la portería de Chichizola, pero valió igual y sumó su segundo tanto en la temporada –también marcó ante el Fuenlabrada–.

Aguantó 75 minutos hasta que fue sustituido por Benito Ramírez, cuyo bajo rendimiento a lo largo de todo el curso hizo que al andaluz se le echara mucho más de menos. Porque su aportación es mayor, tanto arriba como abajo, y eso lo sabe bien Pepe Mel, que le considera un fijo.

Lo demostró desde la segunda jornada, cuando le dio la titularidad tras el estreno en Butarque y no se la quitó hasta que descansó por primera vez, y fue justo en ese partido en Cartagonova cuando se rompió en la media hora que jugó.

El sábado, Pejiño regresó por fin para elevar el juego de la UD. Su verticalidad, su buen regate y disparo, y su sacrificio en labores defensivas para ayudar al lateral de turno son las cualidades que al técnico le llenan. Las sacó a relucir ante el cuadro murciano después de dos partidos de puesta a punto –Sabadell y Almería–, aunque quienes le conocen sostienen que todavía la falta un punto de velocidad que le hará mejor.

En cualquier caso, Pejiño al 75% es titular en un equipo al que no le sobra el talento y que acusa enormemente cualquier baja de los mejores futbolistas del plantel.

Deseado

De no haber sido por su rotura en el isquio y su problema posterior en el tobillo tras pisar sobre el pie de Enzo Loiodice en un entrenamiento, el barbateño habría tenido opciones de dejar dinero en caja en el pasado mercado invernal, porque su buen hacer en el tramo inicial del campeonato había despertado el interés de algunos clubes de Primera División.

Sin embargo, la inactividad frenó cualquier atisbo de venta –el traspaso con cesión hasta final de temporada era una de las opciones más factibles, tal y como hizo la UD el año pasado con Josep–, aunque la misma podría producirse el próximo verano.

De hecho, Pejiño es una de las bazas principales que maneja la dirección deportiva liderada por Luis Helguera para obtener beneficio. Para que eso ocurriera tendría que salir a final de temporada, toda vez que después le quedaría un año de contrato y podría, por tanto, quedar libre en junio de 2022.

Con su incorporación a coste cero tras terminar su vínculo con el Sevilla FC la entidad amarilla pretendía generar patrimonio para luego obtener rentabilidad. Y ahora con su regreso vuelve a estar en el escaparate. Pejiño se ha liberado y ha vuelto a sonreír. Y con él, la UD.

Compartir el artículo

stats