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La Provincia - Diario de Las Palmas

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Christian Rivera vuelve a resentirse y ya nadie le espera

El jugador, que suma cuatro partidos en Liga -el último en diciembre-, dice tener molestias en el aductor aunque las pruebas descartan su tesis

Christian Rivera, presionado por varios jugadores del Rayo Vallecano, el pasado 20 de diciembre en Vallecas. | | LOF

Si hay un misterio con Enzo Loiodice y su pubalgia también lo hay con Christian Rivera y sus molestias en el aductor. Entrenó el pasado lunes con total normalidad después de que la semana pasada se quedara fuera de la convocatoria por culpa de una lesión que Pepe Mel, portavoz del club además de entrenador, desveló en su comparecencia ante los medios, desveló, pero sin especificar de qué se trataba. Según pudo confirmar este medio, el asturiano asegura tener unos problemas en el aductor, sin embargo, ninguna de las pruebas que le han hecho para comprobarlo revelan tal dolencia.

El jugador, sin embargo, volvió a aludir a esos problemas y no se ejercitó ayer por la tarde en el Estadio de Gran Canaria en el segundo entrenamiento de cara a la visita a Castellón el próximo sábado (19.30 horas). En dos semanas, en concreto el día 12, se verá las caras con la UD Las Palmas en los juzgados tras la denuncia que formuló contra el club después de que este le redujera el salario a la mitad. El futbolista, al igual que Raúl Fernández, fue el único que denunció la rebaja de un 50%.

En cualquier caso, ya nadie en la UD espera por Christian Rivera, que únicamente suma cuatro apariciones en la presente temporada. La última de ellas fue en Vallecas, el pasado 20 de diciembre. Supuso su tercer encuentro consecutivo como titular, pero tras la derrota ante el Rayo y el parón navideño desapareció del equipo.

Salida frustrada

La intención de la entidad amarilla el pasado verano era sacarle, sin embargo, no lo consiguió. Si el Girona, club en el que estuvo cedido en la segunda mitad de la temporada, no hubiera caído en la final del playoff frente al Elche, el cuadro catalán habría estado en la obligación de pagar a la UD 1, 5 millones, sin embargo, no lo logró y el regreso de Rivera se convirtió en un lastre demasiado pesado. Aquel acuerdo fue lo último bueno que hizo el exsecretario técnico Toni Otero por el club, pero la jugada no cuadró.

Desde entonces el propio presidente Miguel Ángel Ramírez no ocultó su deseo de que saliera. Incluso, el propio Pepe Mel –portavoz además de entrenador– no dudó en decir que Rivera tenía por delante varios meses con el objetivo de hacerse con un puesto y tener opciones de salir en el mercado invernal. Al final, sólo lo introdujo en cuatro partidos, tres de ellos en diciembre, pero ningún club picó.

En lo que va de año, Rivera no ha jugado un sólo partido, aunque ha entrado en la lista en alguno de ellos. La semana pasada no estuvo y ahora vuelve a alegar molestias en el aductor que ninguna prueba detecta. La semana que viene se encuentra en los juzgados con la UD. En el campo, meses después, aún no se sabe cuándo.

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