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“Hay que pedir perdón otra vez, con el escudo no se gana”

El centrocampista de la UD receta “intensidad” y competir “sin excesos de confianza” ante el Rayo

Fabio González Estupiñán, en un entrenamiento en Barranco Seco. | | UDLASPALMAS.ES

Fabio González Estupiñán, en un entrenamiento en Barranco Seco. | | UDLASPALMAS.ES

Veterano a los 24 años. Una ametralladora de sinceridad. Verdades como puños tras la infamia de Castalia. El centrocampista de Ingenio Fabio González Estupiñán, que jugó el segundo acto en el naufragio ante el colista CD Castellón (4-0), escenificó ayer una autocrítica modélica y de talla ‘XXL’. A corazón abierto, reclama “intensidad, meter la pierna” y acabar con “los excesos de confianza”.

Con 20 partidos en este curso -19 de Liga con 995 minutos-, el canterano advierte que no vale con “salir con el escudo”. Ganar al trote no se concibe en una categoría abonada a las sorpresas. El sábado, toca reválida ante el Rayo (17.15 horas, Movistar LaLiga).

“Necesitamos la victoria. En diciembre nos propusieron un partido muy intenso en Vallecas, marcado por la grave lesión de Cedrés. Tenemos que ganar sí o sí, ya venga el Rayo o el Barça (...) A nivel futbolístico, cuando hacemos las cosas bien y somos intensos en el césped, nos convertimos en un equipo complicado de batir”.

Se desmarca de la controversia arbitral. Desecha el discurso de la campaña y las manos negras.

“Hay que cortar la sangría, si pasas de los 45 goles en contra, eres carne de cañón”, advierte

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“De los árbitros no voy a hablar, forman parte del juego y no nos incumbe valorar su labor. El pasado sábado, quieras o no, no puedas perder por 4-0. Como dijo Álex Suárez al final del partido, tenemos que pedir perdón. Y lo reitero. Trabajamos para revertir la situación, que es complicada, con el vestuario que tenemos: lo vamos a revertir”. Con 48 partidos de amarillo -debutó en Primera de la mano de Márquez-, el papel del sureño no termina de explotar. Lleva 102 minutos en las últimas seis contiendas oficiales (540’).

“Estamos usando un 4-4-2; Javi y Sergio lo están haciendo bien [en el doble pivote]. Mi meta es seguir intenso y estar preparado para rendir. Debo animar a mis compañeros”. La relación con José Mel Pérez es plenamente satisfactoria. “Tengo toda la confianza; nos la transmite a todos los canteranos”

La UD luce una condición bipolar. Capaz de lo mejor y lo peor. De bailar Sporting en una media hora sublime a perder la vergüenza en Castalia. ¿Por qué? El gran enigma del matagigantes de plata.

“Se nos ha puesto ese calificativo tras batir a los tres que venían de Primera [el triplete de titanes]. Competimos bien y, cuando lo hacemos así, se nota que somos un bloque intenso. Repito que necesitamos los tres puntos, no solo para alejarnos de abajo, sino para aspirar a metas mayores”.

Lamenta el elevado número de dianas recibidas (36 en 27 partidos). “Somos el segundo equipo más goleado y tenemos que analizarlo. En una categoría como la Segunda, si encajas en exceso ves mermada tu capacidad para ganar. A nivel futbolístico, cuando hacemos las cosas bien y repito, somos intensos, cuesta superarnos.Pero si nos relajamos y no metemos el pie, cuando pensamos que con este escudo vamos a ganar, la Segunda demuestra que el Castellón le puede ganar a cualquiera”.

El cuento chino de la edad

No escuchó las valoraciones de Mel tras el batacazo. El novelista fue esclarecedor para retratar la apatía de sus pupilos. ‘El segundo gol lo hemos regalado y en el tercero [en el que aparece la figura de Fabio presionando al goleador Díez], pues parecíamos conos’.

“No escuché nada, tampoco conozco el contexto para valorarlo. Necesitamos cortar la sangría porque si pasas de los 45 goles en contra en esta categoría eres carne de cañón”. Recuerda que la juventud no vale de pretexto ante la última crisis de resultados -cuatro derrotas en cinco jornadas-. “A mí me gusta leer prensa y compruebo que se achaca a la juventud la irregularidad de la UD. Parece que somos un equipo joven y es cierto que muchos venimos del filial, pero nuestra pareja de centrales, Álex Suárez y Eric, ya tienen 28 años. La irregularidad está vinculada a la intensidad. Cuando no somos un equipo intenso, somos vulnerables. Fáciles de batir”.

“No escuché al técnico ni sé en qué contexto lo dijo [lo del parecíamos conos en Castalia]”

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Las pérdidas a la hora de sacar el balón son constantes. “Nos exponemos un poco. Entre los equipos de abajo, como Castellón o Sabadell, nos han metido goles entre las dos vueltas. Es una sangría irreal porque cada vez que perdemos, perdemos por mucho”.

Sobre si renovaría a Mel, detalla la receta secreta y se fundamenta en el éxito. “No depende de nosotros. Lo que tenemos que hacer es buscar los tres puntos ante el Rayo; ese es el mejor respaldo que podemos darle al míster”. El verso de la honradez y el talante crítico.

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