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50º aniversario de la muerte de Juan Guedes

Gallego: “En aquella época no había muchos como Guedes”

El central del FC Barcelona y Sevilla, con 20 cursos en Primera, recuerda la figura del mito amarillo como “un jugador capaz de manejar el partido y hacerlo suyo”

La selección militar de fútbol posa en el partido que perdieron en El Molinón de Gijón 1-2 contra Turquía. De izquierda a derecha, en la fila superior, Rodri (Atl. de Madrid), 
Echarri (Valladolid), Gallego (Barcelona), Rebellón (Sevilla), Martínez Jayo (Atl. de Madrid), Glaría (Atl. de Madrid) y Rodri II (Levante); en la fila inferior, Ufarte (Atl. de Madrid), 
Guedes (UD Las Palmas), Grosso (Real Madrid), Fusté (Barcelona) y Oliveros (Sevilla).  | LP/DLP

La selección militar de fútbol posa en el partido que perdieron en El Molinón de Gijón 1-2 contra Turquía. De izquierda a derecha, en la fila superior, Rodri (Atl. de Madrid), Echarri (Valladolid), Gallego (Barcelona), Rebellón (Sevilla), Martínez Jayo (Atl. de Madrid), Glaría (Atl. de Madrid) y Rodri II (Levante); en la fila inferior, Ufarte (Atl. de Madrid), Guedes (UD Las Palmas), Grosso (Real Madrid), Fusté (Barcelona) y Oliveros (Sevilla). | LP/DLP

Suplemento con LA PROVINCIA


Mañana se cumplen 50 años de uno de los días que marcó la historia del fútbol canario, de la UD Las Palmas y de la sociedad del Archipiélago: la muerte de Juan Guedes a los 28 años de edad. Con motivo de esta efeméride y con el objetivo de recordar y resaltar su figura, LA PROVINCIA/DLP ofrecerá a sus lectores un suplemento especial que gira en torno a la vida de Juan Guedes, uno de los futbolistas más ilustres del balompié en Canarias. Firmas como las de Amado Moreno, Antonio Cruz Domínguez o Javier Domínguez García se entrelazan con testimonios de rivales, compañeros y familiares. Todo acompañado de estampas que trasladarán al lector al Guedes futbolista, pero también al Guedes ciudadano, parte imborrable de una huella irrepetible en el fútbol canario: la mejor UD Las Palmas en sus 70 años. | LP/DLP

“De él siempre pensé una cosa: a jugadores como estos es mejor tenerlos como compañero que como rival”. Al otro lado del hilo telefónico, contento a medias tras el paso de la jornada de LaLiga –ganó su Barça y perdió su Sevilla–, Francisco Fernández Rodríguez, al que el fútbol elevó como Paco Gallego, responde con paciencia y parsimonia en la búsqueda de las palabras que mejor definen la huella de Juan Guedes. Y es justo por ahí por donde fluyen los recuerdos de Gallego sobre el excelso medio grancanario, sobre una estampa templada de amarillo en el centro del campo. Todo un día antes de que se cumplan 50 años de la muerte de la leyenda de la UD.

“Creo que la primera vez que nos conocimos, yo estaba con la selección andaluza y él con la de Las Palmas”, comenta Gallego, que dejó tras su retirada una trayectoria soberbia de 20 años en Primera División con las camisetas de Sevilla –en dos etapas– y FC Barcelona. “En aquella época la UD Las Palmas era impresionante, la verdad. Eran buenísimos, muy buenos. Todos canarios menos los porteros [en referencia a Ulacia y Oregui]. Después ya llegaron los argentinos, pero es que eran muy buenos. Era la cantera canaria en el césped. Una cosa espectacular, siempre arriba”, explica.

“Era más difícil hacer lo que hacía... Que rodara el balón era un milagro”, afirma

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Aquel fallecimiento de Guedes no solo conmocionó a la UD Las Palmas sino a todo el fútbol español. “Fue una cosa muy tremenda... Ya se venía hablando de que estaba muy mal, pero siempre esas cosas te llegan, te duelen”, explica el central de Puerto Real, que por aquel entonces era un fijo en al frente de la zaga del Barça, asentado también en la selección española, donde los caminos de Gallego y Guedes se entrecruzaron.

A jurar la bandera

“Tengo muy buenos recuerdos de él porque era un gran amigo mío, siempre lo consideré así, al igual que Tonono. Cuando coincidimos en la selección o como rivales, siempre me los tomé así, como unos buenos amigos. En la selección, siempre hicimos un buen grupo cuando aparecían los canarios. No sé si era porque nuestras personalidades, yo como andaluz y ellos como canarios nos acercaba más, pero es que nos llevábamos muy bien”, sentencia Gallego.

El escudo de la selección unió sus caminos. Pero antes de llegar a la absoluta, a ser ‘internacional A’, la ‘mili’ les hizo conocerse mejor. El servicio militar obligatorio no encontraba excepciones. Cuanto antes, mejor. Todas las secciones militares de España dependían del Ejército y no de las federaciones. Las aptitudes de Guedes no pasaron desapercibidas. Tampoco las de Gallego. España acudió al Campeonato del Mundo de 1965 con la intención de hacer cosas importantes. Tanto que se proclamaron campeones de aquella edición del torneo, en una selección que consiguió enganchar a la afición española tanto como si se tratara de la absoluta.

“Fuimos campeones del mundo y había un gran ambiente. La mayoría de los que estábamos en la ‘mili’ ya jugábamos en Primera División. El Ejército se las arreglaba para dejarnos jugar muchas veces con nuestros equipos, para que no nos destinaran a África. La instrucción la hacíamos, pero después nos daban muchas facilidades. Era básico porque como te tocara África te ibas a pegar un año mínimo sin jugar. Era lo único que ganábamos por ser futbolistas”, recuerda.

Gallego: “En aquella época no había muchos como Guedes” | LP/DLP

José Ufarte o Ramón Grosso integraban un equipo que tenía al mando en el banquillo a Luis Alfonso Villalain, un teniente coronel apasionado del deporte y del fútbol que consiguió ascender al Murcia a Primera División en 1950 y que había sido entrenador de Racing de Santander y del Mallorca. “Eran selecciones muy potentes. Además, todos teníamos de 20 a 23 años, con lo que estábamos en plenitud física, unos toros. Teníamos una gran calidad también. Muchos llegamos a la selección nacional, incluidos los canarios Guedes, Tonono, Martín, Germán o yo mismo. Nuestros rivales ese Mundial eran selecciones potentísimas. Nosotros mismos teníamos un equipazo. Después estaba Francia, Turquía, Portugal, Marruecos... Era una selección muy, muy buena”, agrega el exfutbolista andaluz de 77 años. Entre esos futbolistas, por ejemplo, Eusebio, que un año después sería el máximo goleador del Mundial de Inglaterra.

Juntos, y también con Germán, conquistaron el Campeonato del Mundo militar

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De ahí a las dos internacionalidades que completó Juan Guedes con la selección absoluta, hay un denominador común: Gallego como compañero del once inicial –también José Claramunt, jugador del Valencia CF–. “Podía haber jugado más en la selección, desde luego. Aquella UD Las Palmas, de verdad lo digo, eran muy buenos: Martín, Tonono, Guedes, Germán, Castellano, León...”, continúa.

Y la radiografía que pinta de Guedes el exfutbolista del FC Barcelona va por ahí, por la calidad táctica y técnica que dibujaba el centrocampista con sus piernas. “Era un tipo tan elegante jugando en el césped como fuera de él. Manejaba muy bien el balón. En aquella época no había muchos jugadores como él, que fueran capaces de tener el control del balón, un hombre que manejaba el partido. A mí, personalmente, me encantaba como jugaba porque hacía el campo y el partido suyo con el balón”, recuerda Gallego.

Los campos de ayer

Todo con un añadido: la complejidad que tenía jugar en campos de césped a los que le faltaba la hierba o, en su defecto, que pareciera una selva. “En aquella época, además era más difícil porque se jugaba siempre, pasara lo que pasara: con lluvia, con barro, con césped corto, con césped alto, sin césped... Que rodara el balón era un milagro y él lo hacía posible. Era muy técnico, con una zurda exquisita. A alguno le daría algo hoy si llega a ver en sitios donde jugamos nosotros.

Entre esa técnica y una zurda sublime, Gallego también dibuja la silueta que el ‘6’ tenía sobre el campo. “Después tenía una envergadura preciosa para jugar como lo hacía. Aunque pareciera que no, era muy fuerte. Era un fútbol reposado, muy bonito. Podía jugar caminando que el balón iba rápido, que al final es lo que importa aunque otros pensaran que no. Con la forma que tenía de ser parecía lento, pero no lo era. Siempre estaba en su sitio, siempre pedía el balón. Cubría mucho espacio en su campo”, explica Gallego, que en 1971 perdió a un compañero, a un rival y a un amigo.

El centrocampista amarillo ingresó en el Ejército para cumplir con el servicio militar en el Regimiento de Artillería en La Montaña, un campamento situado en la zona de La Isleta. La imagen corresponde a uno de los viajes que Guedes completó con la selección militar de fútbol. Detrás, aparece la silueta de Francisco Gallego. |

La expulsión en El Molinón


“Hubo algunos partidos de ese Mundial que fueron durísimos. Turquía y Marruecos tenían un fútbol muy agresivo, nos dieron por todos lados”. Más de medio siglo después de aquel torneo, Gallego recuerda las “batallas” que vivió la selección militar en ese Campeonato del Mundo militar de 1965. Precisamente contra Turquía, Guedes puso punto y final a su torneo. El partido acabó 1-2 y el medio grancanario participó en el gol español, que supuso el empate en la primera mitad. Un saque de falta con su zurda fue transformado en gol por Fusté. Sin embargo, en la segunda mitad, un tanto anulado a Grosso desembocó en una trifulca entre los jugadores españoles, los turcos y el árbitro de por medio. El resultado, Guedes y Martínez Jayo expulsados. Al grancanario le cayeron dos partidos de sanción. | E. L.

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