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La Provincia - Diario de Las Palmas

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La ‘Mel-talidad’ ganadora

El discurso motivador de Mel en la previa queda en nada por la nula intensidad de los jugadores l La goleada señala a todos en pleno proceso de renovación del entrenador

Álvaro Lemos encara a Pedrosa, que fue su pesadilla junto a Puado, en una acción de la primera parte. | | LOF

Jamás imaginó Pepe Mel que sus buena intención de motivar a los futbolistas de cara a la vista al líder, reflejada en un vídeo publicado por el club, fuera a tener tan poco efecto. Los amarillos demostraron una falta de intensidad alarmante que facilitó el trabajo al Espanyol y que señaló al técnico y al plantel mientras el club planea renovar al madrileño. 

“Una pregunta sencilla, sencilla eh... ¿Vosotros pensáis que se puede ganar mañana –por ayer– o no?”. La frase la pronunció Pepe Mel en el entrenamiento del viernes antes de un alegato motivador dirigido a los jugadores de cara a la visita al líder. La respuesta no pudo ser más desoladora: un par de sís, uno detrás del otro, y nada más. La poca efusividad de los jugadores en la contestación pareció ser un premonición. Porque de ninguna manera podían vencer al RCD Espanyol con la actitud con la que saltaron al césped de Cornellà-El Prat al día siguiente.

Deslizó el técnico madrileño su malestar por la publicación del vídeo en uno de los canales oficiales de la UD Las Palmas, acompañado de un comentario que rezaba Meltalidad-ganadora. El mismo, grabado sobre el césped de Barranco Seco en un corrillo, refleja entre otras cosas que trató de incentivar a los suyos mediante la búsqueda de un enemigo externo llamado prensa, que no creía en ellos, seguramente con buenas intenciones, pero sin saber que el mayor enemigo del cuadro amarillo esta temporada está en sí mismo.

La UD estuvo desparecida durante todo el partido y si no recibió más de cuatro goles fue porque Álvaro Valles hizo dos buenas paradas a bocajarro y porque el rival, infinitamente superior de base –escrito sea de paso–, le perdonó. La derrota entraba en cualquier supuesto, pero no de esa manera.

Hasta Álex Suárez reconoció que el Espanyol había salido con un punto más referido a la intensidad, lo que señala directamente a la puesta en escena de los jugadores, porque ese apartado sólo depende de ellos. La pasividad absoluta de Sergio Ruiz y Maikel Mesa en el primer gol fue sólo un avance, porque el drama mayor todavía estaba por llegar.

Entre el minuto 9 y el 23 Las Palmas recibió tres goles que sacaron a la luz todas sus carencias. Los siguientes observadores de lujo fueron Clemente, Lemos y Álex Suárez. Los dos primeros por permitir que un saque de puerta lo convirtieran Pedrosa y Puado –ambos extraordinarios– en el segundo tanto y el último por estar fuera de zona.

Más errores

En el tercero, Lemos y Suárez prefirieron facilitar el trabajo a Puado antes que encimarle. El gallego, además, rubricó su penosa actuación con una expulsión por doble amarilla al filo del descanso, ambas tan impropias como infantiles, más cuando portaba el brazalete de capitán. Un desastre en mayúsculas que Curbelo se encargó de agrandar cuando estiró el brazo sin mirar el balón. Penalti de libro y cuarto gol.

El fútbol contempla el fallo y más contra equipos que son mucho mejores en todo, pero no los regalos derivados de un problema grave de puesta en escena, una cuestión que la UD ha repetido a lo largo del curso. Y es por ahí por donde Pepe Mel también queda señalado, porque si bien los futbolistas son los ejecutores, la reproducción de los mismos errores requiere de soluciones mayores que el técnico no ha encontrado.

Sucede otra mancha en la buena imagen general de la UD este curso –con el objetivo de la salvación en base al discurso de los dirigentes casi cumplido– cuando Miguel Ángel Ramírez y Pepe Mel afrontará la renovación del técnico la próxima semana. Esa era y es la previsión. Si el propósito es la continuidad del entrenador, tal y como confesó el presidente, no debiera haber mayor misterio. Pero bien harían que entre los cambios esté el de la Mel-talidad.

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