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Ganar para evitar sofocos

La UD, a ocho puntos del descenso, casi sellará la salvación si gana a la ‘Ponfe’ l> De perder, la zona roja puede quedar a cinco y con Alcorcón y Zaragoza en el horizonte

Sergio Araujo maneja el balón ante la oposición de Álex Suárez –izquierda– y Eric Curbelo durante el entrenamiento de ayer en Barranco Seco. | | LP/DLP

Sergio Araujo maneja el balón ante la oposición de Álex Suárez –izquierda– y Eric Curbelo durante el entrenamiento de ayer en Barranco Seco. | | LP/DLP

De lo virtual a lo matemático. De los probable a lo seguro. Sabe la UD Las Palmas desde hace semanas que vive en una situación cómoda, tranquila por la distancia que mantiene la zona de descenso, pero la mala dinámica en los últimos partidos convierten la cita del próximo domingo (19.30 horas, Movistar LaLiga 2) en el Estadio de Gran Canaria ante la SD Ponferradina al menos en importante. Porque el cuadro amarillo ha visto reducida su ventaja con el paso de las semanas desde los once puntos hasta los ocho actuales y le conviene ganar a los bercianos para evitar sofocos.

No hay alarmismo ni siquiera preocupación, pero sí ganas de vencer para dar el carpetazo definitivo a la temporada. Los 46 puntos actuales, aunque buenos, no garantizan la permanencia en la categoría a falta de seis encuentros. La teoría mayormente adoptada fija la salvación está en 50, por lo que todavía le faltan cuatro para sentirse el próximo curso en Segunda División.

La victoria ante el CD Lugo el pasado 1 de abril fue determinante para avanzar hacia el objetivo marcado por los dirigentes a principios de campaña. Aquel 6-1 del Jueves Santo dejó la zona a roja a 11 puntos de distancia y la salvación virtual en el bolsillo, reconocida incluso por las altas instancias del club. Sin embargo, devenir mediocre del equipo en los cuatro choques siguientes han sembrado el camino de dudas.

Desde entonces la UD ha sumado tres empates –ante el Mallorca (1-1), el Oviedo (0-0) y el Málaga (1-1)– y una derrota –frente al Espanyol (4-0)–, pero sobre todo ha dejado una sensación de dejadez y de falta de compromiso injustificables, fundamentalmente en los partido fuera de casa.

La forma

Ahora regresa al Gran Canaria para tratar, una vez más, de lavar la imagen que ensució lejos de la Isla. Caer frente al líder entraba dentro de cualquier lógica, pero no de la manera en que lo hizo Las Palmas: sin intensidad, sin orgullo, sin alma. Pero también para tratar de conseguir una victoria que aclare el futuro del equipo. La Ponferradina no es, a priori, un rival propicio, porque necesita el triunfo para mantener vivas sus opciones de clasificarse para el playoff –está a cuatro puntos del mismo–.

Así que no será sencillo, pero conviene sacar los tres puntos o al menos no perder. Porque si a la UD se le ocurre caer podría terminar la jornada a sólo cinco puntos del descenso y con una calendario nada halagüeño, ya que la siguiente semana visita al Alcorcón, ahora mismo cuarto por la cola. Y después recibe al Zaragoza, que también está por debajo. En cualquier caso, cuatro puntos en seis jornadas parece una misión fácilmente realizable.

Cuanto antes se produzca la salvación matemática, además, más rápida será la transición de una temporada a otra. De entrada, el club anunciaría definitivamente si cuenta con Pepe Mel o no para el próximo proyecto que tendrá por objetivo alcanzar, cuanto menos, la promoción. La renovación del madrileño no está descartada, aunque cada vez más lejos por el viraje que ha dado el presidente Miguel Ángel Ramírez.

Tino Luis Cabrera, actual secretario técnico, aparece con fuerza como otra de las opciones para ocupar el banquillo, según varias fuentes del club. En todo caso será una cuestión a dilucidar a partir de que lleguen las victorias. El domingo, primera oportunidad.

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