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El frontón de Cardona

La UD encadena 220 minutos sin recibir un gol | El argentino, por fin, brilla en la zaga

El central argentino Tomás Cardona se anticipa a Xisco, con Víctor García (17) y Eric Curbelo, en segunndo plano. | | LOF

La peluquería del rigor. 220 minutos sin recibir un tanto. La línea defensiva de la UD, masacrada en Cornellà (4-0), el pasado 24 de abril, y que fue la más batida durante varias semanas, saca pecho. Con 48 tantos recibidos en 38 contiendas, acumula dos pulsos airosa -ante la SD Ponferradina (2-0) y ayer en Alcorcón (0-0)-. Bautizada como las hermanitas de la Caridad, por el propio José Mel Pérez, en el infierno de Santo Domingo emergió la figura de Tomás Cardona. El central argentino fue un frontón. Desbarató cualquier conexión con los puntas Marc Gual y Xisco. Abortó cualquier amenaza.

El último tanto encajado fue el de Embarba desde el punto de penalti (minuto 48 ante el RCD Espanyol). El bochorno ante el bloque periquito obligó a Mel a recurrir a una figura residual como el bonaerense. Cardona solo había sumado tres presencias de titular antes de su resurrección ante la Ponferradina. Relegó a Álex Suárez al banquillo, que había encadenado 30 duelos de titular.

La apuesta por Cardona esconde un plan físico específico, elaborado para esquivar sus continuas recaídas musculares. Con el argentino, cedido por Godoy Cruz, al cien por cien, el panorama ha cambiado de forma radical en el engranaje de las sospechas. A esta resurrección se suma el castigo de Álvaro Lemos. Ale Díez es el dueño del lateral diestro tras la expulsión del gallego en Cornellà.

El extremeño (13 partidos, 900 minutos) completó ayer uno de sus mejores actuaciones con la UD. Exigido por la figura de Dani Ojeda, que dejó un taconazo de cine, el exjugador del Extremadura va recuperando el tono. Lemos, tras la lesión de Rober González, regresó al verde tras ganarse el perdón de Mel. A esta partitura del cemento y el orden, cabe sumar la labor invisible de Fabio González.

Cardona maquilla sus cifras -siete duelos y 500 minutos- en la que parecía una decepción de manual. Sin Kirian -retirado en el descanso- y con Jesé fuera de combate -se marchó por precaución-, la UD aprendió a sufrir y padecer.

La parsimonia y bajada de brazos ante el RCD Espanyol es un mal recuerdo. Del bochorno a un talante oficioso. El peso de la responsabilidad. Con 15 faltas cometidas y cinco saques de esquina concedidos, la formación de Mel aprendió a latir bajo el fango.

Solo la falta de precisión de Jesé, Araujo y Pejiño evitaron una histórica de calado histórico. No hay manera de tomar el cementerio de Alcorcón. Al menos, Las Palmas no fue un títere como aconteció en Cartagena FC (3-0), CD Castellón (4-0) o Sabadell (3-1).

Tras 38 jornadas, los amarillos han dejado en once su portería a cero. Con 48 dianas en contra, son el segundo conjunto más batido tras el Lugo (49). Es la tercera ocasión en este curso que el ejército de Mel deja su portería a cero dos jornadas consecutivas. Llega en el tramo final de la maratón más macabra y con Cardona. Una figura renacida. Las ‘hermanitas’ se piezas de acero al son de un tango.

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