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Sólo 19 días para el final y un silencio que agota a Mel

El técnico de la UD sigue sin recibir ninguna señal del club y se ve más fuera que dentro

Pepe Mel –centro– habla con sus jugadores durante el entrenamiento de ayer en Barranco Seco. | | LP/DLP

Pepe Mel –centro– habla con sus jugadores durante el entrenamiento de ayer en Barranco Seco. | | LP/DLP

A falta de 19 días para que la UD Las Palmas y el resto de equipos de LaLiga SmartBank se vayan de vacaciones, Pepe Mel se ve cada vez más fuera de la entidad amarilla, cuyos dirigentes, por un lado, han alabado públicamente su trabajo hasta el punto de que el presidente, Miguel Ángel Ramírez, llegó a declarar con contundencia a este medio que se sentaría con él a finales de abril para rubricar el acuerdo de renovación, pero, por otro, no se han dirigido al madrileño en términos de continuidad. Ni en las semanas previas ni ayer, por lo que algo cambió en muy poco espacio de tiempo. Quizá pueda resumirse en una idea tan simple como aplicable a cualquier ámbito de la vida: no lo tienen claro.

Porque si bien Ramírez avanzó que renovaría a Pepe Mel, después se lo pensó por varios motivos. Primero, porque la UD Las Palmas no tenía la salvación asegurada, y luego porque no hay unanimidad entre los mandamases en cuanto a la elección del entrenador para el supuesto proyecto ganador del próximo curso, con Jonathan Viera como bandera a partir del mes de diciembre.

Entre los dirigentes hay división de opiniones en cuanto al entrenador de la próxima temporada

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«La próxima semana nos sentaremos con Mel para rubricar el acuerdo; la salvación ya es virtual». La frase fue pronunciada por el presidente el pasado 20 de abril pocos días después de que el cuadro amarillo empatara con el Málaga CF (1-1) en el Estadio de Gran Canaria. Pasaron tres semanas desde entonces y el técnico, tal y como ha manifestado varias veces en sus comparecencias públicas, no ha recibido llamada alguna.

Tranquilidad

Por eso, con 19 días por delante para que concluya el campeonato, y sin muestra alguna por parte del club de si cuenta o no con él de cara a la próxima campaña, Pepe Mel se ve más fuera que dentro. Desde su entorno más cercano aseguran que está tranquilo, aunque preferiría saber cuanto antes las intenciones de la entidad. Nada que no haya dicho ya él mismo, por otra parte, pero que confirma la falta de comunicación por parte de la UD. Lo único que sabe el entrenador es que tiene cuatro partidos por delante –Zaragoza, Sporting de Gijón, Albacete y Logroñés– y que después del choque en Las Gaunas, el 30 de mayo, no regresará a Gran Canaria porque se irá de vacaciones.

Si bien Ramírez dijo que renovaría a Mel, posteriormente rectificó porque, en primer lugar, la UD Las Palmas no tenía la salvación matemática asegurada, aunque sí la virtual, tal y como dijo él mismo. Fue entonces cuando el discurso oficial pasó a ser uniforme: no se comunicará nada sobre el futuro del entrenador actual hasta que sea imposible el descenso.

En el club cuentan con que un sólo punto frente al Zaragoza –la UD tiene nueve unidades más que la zona roja cuando quedan 12 por disputar– sería suficiente, por lo que prevén poder anunciar la próxima semana si Pepe Mel continúa o no. De ser afirmativo, lo que supondría la reafirmación de Ramírez en su idea, sería una sorpresa para Mel, con quien, por otra parte, tendrían que negociar un nuevo contrato, firmado a la baja durante el verano pasado.

Pero más allá de la cuestión deportiva, hay disparidad de criterios entre los propios dirigentes. Sin ir más lejos, el propio Tino Luis Cabrera, el secretario técnico, se ve como entrenador, aunque Luis Helguera, el director deportivo, no lo ve. En cualquier caso, tal y como contó este medio hace un par de semanas, es una opción real que se conoce dentro del vestuario y que ha provocado ciertas divisiones en el mismo, aunque en ningún caso su opinión será influyente en la decisión final.

Helguera, por su parte, ha ampliado los focos en todos este tiempo y maneja varios nombres en su agenda. Si bien la continuidad de Mel y el descenso de Tino Luis al banquillo son dos opciones reales, tampoco son las únicas. La UD Las Palmas ha puesto también sus miras en la Segunda División B en busca de un técnico joven, con proyección y barato, a imagen y semejanza de Sergio Lobera, un desconocido que en su primera temporada llevó a la UD al playoff –en el curso 2012-13, cuando Las Palmas cayó ante el Almería en la semifinal–.

Dos de esos entrenadores que figuran en la agenda de la UD podrían concluir su temporada el próximo fin de semana, cuando se disputan las semifinales de la fase de ascenso a Segunda División en tres campos de Extremadura. El director deportivo, que estuvo en la Península hace unos días, no presenciará los encuentros in situ ante la imposibilidad de acceder a los estadios, según fuentes de la entidad amarilla.

El madrileño y Tino Luis no son las únicas opciones; la entidad prevé resolver tras el choque del sábado

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Sea como fuere, la resolución del culebrón Pepe Mel tiene visos de que tendrá lugar más pronto que tarde, en cuanto la UD selle su salvación matemática, algo que todos confían pueda ocurrir el próximo sábado ante el Zaragoza (20.00 horas, Gol).

Quedan 19 días para la conclusión del campeonato y las inseguridades del club se prolongan. Para ganar tiempo el discurso giró hacia la permanencia matemática y no virtual, porque en realidad hay partidarios y detractores de la renovación de Pepe Mel, de la llegada de Tino Luis y de la de otro entrenador. Es, por otra parte, algo normal en un grupo de trabajo, aunque las decisiones en la UD siempre se anuncien como consecuencia de un consenso.

Por fortuna para Las Palmas, el equipo estará salvado más pronto que tarde y el club podrá dar a conocer cuanto antes su decisión final para tratar aspirar a cotas mayores el próximo curso. Mientras, la dilación agota a Mel.

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