Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Una losa sobre Jesé

El delantero de la UD sólo suma un gol, de penalti ante el Lugo, en 13 partidos tras 30 disparos | Sus otras labores convencen a Mel

Jesé Rodríguez, antes del partido frente al Rayo Vallecano el pasado 7 de marzo en el Estadio de Gran Canaria. | | ANDRÉS CRUZ

Jesé Rodríguez, antes del partido frente al Rayo Vallecano el pasado 7 de marzo en el Estadio de Gran Canaria. | | ANDRÉS CRUZ

Hay una cuestión que martiriza a Jesé Rodríguez y no es otra que su falta de gol. El dato es desgarrador: un tanto en 13 partidos, once de ellos como titular. Los números del nueve de la UD Las Palmas son, por tanto, demasiado pobres cuando la misión del delantero centro del equipo es, precisamente, perforar la portería contraria. No es que sea su única misión, pues desempeña otras labores que resultan buenas para el cuadro amarillo, pero la ceguera ante la puerta es una losa demasiado grande para él.

El grancanario, que saltó al escaparate del fútbol mundial en la temporada 2013-14, al acceder al primer equipo del Real Madrid de la mano de Carlo Ancelotti, nunca fue un goleador, pero él mismo se ha obsesionado con ello. Hay otro registro que revela la afirmación: en toda su carrera profesional, es decir, sin contar con su participación en Segunda B ni en categorías inferiores, suma 28 tantos, 22 en diferentes ligas y seis en distintas competiciones oficiales. Todo ello en ocho temporadas.

Sin embargo, su llegada a la UD Las Palmas en el pasado mercado invernal fue concebida como la de un atacante que había de ocupar la plaza de delantero y marcar, más todavía tras el fracaso que supuso la incorporación de Pietro Iemmello, devuelto en diciembre por irrelevante.

Esa posición, además, era que mejor le venía por aquello de que llegaba bastante fuera de forma tras acumular casi un año sin jugar y después de que rescindiera su contrato con el PSG a principios de diciembre. Jugar en la banda, sin duda, le habría generado muchos más esfuerzos. Hasta el propio Pepe Mel declaró en una de sus comparecencias que veía más a Jesé cerca del área que fuera de ella por ese motivo.

Así que el grancanario comenzó a acumular minutos 19 días después de que la UD anunciara se regreso –ya estuvo medio curso anteriormente, a principios de 2017– en el puesto de nueve. Primero fueron 21, ante el Cartagena, y luego 31 en Castellón, hasta que por fin fue titular por primera vez en la cita frente al Rayo Vallecano el 7 de marzo.

En sus primeras apariciones Jesé demostró mucho ímpetu, ganas de agradar y un esfuerzo encomiable. El jugador no paraba de moverse, como tampoco lo hace ahora, generaba espacios y buscaba siempre posiciones de tiro, cuestiones todas ellas que se le presuponen a un futbolista de su caché. Sin embargo, poco a poco el desespero se apoderó de él porque en cuatro partidos desde el inicio y en dos desde la suplencia todavía no había marcado.

El gol llegó, al fin, en su séptimo encuentro, y lo hizo desde el punto de penalti después de que Maikel Mesa, el primer lanzador del equipo, le concediera el tiro para que el delantero se sacara por fin la espina que llevaba clavada, sin embargo, aquel primer tanto no supuso una explosión, sino más bien todo lo contrario, porque desde entonces no ha vuelto a ver portería y han pasado seis jornadas –en medio, se perdió una por sanción su expulsado en Oviedo por una dura entrada por detrás–.

Y eso le provoca frustración, lo que por otra parte, no le impide participar siempre y mostrarse activo. No se esconde. De hecho, suma 30 tiros –2,3 por encuentro–, 11 de ellos a puerta, aunque sin puntería. Ahora tiene por delante tres choques en los que poder reivindicarse y convencer tanto al técnico como a la dirección deportiva y al presidente, de que puede ser el nueve del supuesto equipo ganador del próximo curso. Pero para ello habrá de quitarse la losa.

Compartir el artículo

stats