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Cedrés, para finales de julio; Loiodice arranca con el grupo

El francés, operado del pubis en abril, trabajará en todo caso a un ritmo menor que el resto desde mañana | El grancanario, operado en la rodilla en enero, ve la luz al final del túnel

El centrocampista francés Enzo Loiodice. LP/DLP

Cristian Cedrés y Enzo Loiodice están muy cerca de reencontrarse con el fútbol. El segundo antes que el primero, pero los dos han superado ya lo peor de sus respectivas lesiones y afrontan ya la recta final de su recuperación. La temporada pasada no les sonrió: ambos tuvieron que ser operados y se perdieron la mayor parte del campeonato. Y ahora, cuando sólo queda una día para que arranque la pretemporada del proyecto 2021-22, esperan estar disponibles lo antes posible para volver a disfrutar de su profesión.

El francés comenzará mañana junto al resto de sus compañeros, mientras que el grancanario lo hará en solitario porque lleva medio año fuera. Para su inclusión en el grupo habrá que esperar hasta final de mes, según la previsión inicial que maneja la UD. Pero Loiodice tampoco empezará a tope, puesto que también está contemplado que entrene a un ritmo menor que el resto hasta comprobar que está totalmente recuperado del pubis.

Cabe recordar que el centrocampista fue operado en la zona a principios de abril después de que el tratamiento conservador al que fue sometido no diera resultado. En realidad, era una molestia que traía desde hacía tiempo y que se acrecentó después de que fichara por el club isleño el verano pasado. En concreto, comenzó a sentir dolores en las últimas semanas de 2020, justo cuando dejó de jugar.

Desde diciembre

Su última participación data del pasado 13 de diciembre, día en que la UD empató a cero en casa frente a la AD Alcorcón (0-0). Loiodice no pudo terminar el partido. Tuvo que pedir el cambio en el descanso y entonces no sabía que no volvería a jugar en toda la temporada.

Pasaron la Navidades y no entró en las dos primeras citaciones para medirse con el Espanyol y el Mallorca. Sí lo hizo en los dos encuentros siguientes, frente al Leganés y el Mirandés, pero la realidad es que no estaba para jugar. De hecho, Pepe Mel no le incluyó ni un sólo minuto en ninguno de los dos choques.

El centrocampista espera recuperar el rol de titular que tuvo hasta su lesión; sólo jugo 15 partidos

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Fue entonces cuando él, el cuerpo técnico y los servicios médicos se dieron cuenta de que sus molestias en el pubis eran más graves de lo que parecía. Por ello, el jugador viajó a Francia a finales de febrero en busca de una valoración de un galeno de su país. La conclusión fue clara: si no mejorana en un mes, lo mejor era pasar por el quirófano, algo que finalmente sucedió el 9 de abril.

Tras la operación, Loiodice empezó una cuenta atrás con el objetivo de estar disponible para entrenar el primer día de la pretemporada. Lo ha logrado, aunque en la UD tienen claro que no quieren tomar riesgo alguno porque no hay prisa, ya que el campeonato comienza a mediados de agosto. Por eso el centrocampista, que ha trabajado durante las semanas de vacaciones con un recuperador francés, empezará a trabajar con el grupo, pero a un ritmo menor. Entrenará y parará según el plan que le establezcan.

El extremo grancanario Cristian Cedrés.

El extremo grancanario Cristian Cedrés. LP/DLP

El caso de Cristian Cedrés es diferente, porque aunque el grancanario lleva menos tiempo sin jugar, su lesión fue mucho más grave. Sufrió una rotura del ligamento cruzado anterior y del menisco de la rodilla derecha a los pocos minutos del partido de la UD en Vallecas, el último del año 2020, y fue intervenido en la tercera semana de enero.

Por supuesto, se perdería la temporada y le quedaría un largo camino hasta poder estar disponible nuevamente, pero el jugador ha evolucionado mejor de lo esperado, gracias en buena medida a su voluntad y ganas en los últimos meses, y estará mañana en el estreno en Barranco Seco.

Trabajo individual

A diferencia de Loiodice, no trabajará con el grupo de entrada, sino que está previsto que pueda sumarse a finales de julio tras completar un trabajo específico de recuperación. En principio, no estaría listo para los cuatro partidos que la UD disputará en la Península –entre el 20 y el 30 de julio–, pero sí para la vuelta. En cualquier caso, viajará con la expedición para continuar con su puesta a punto. Cabe recordar que en un amistoso en Marbella, precisamente, se lesionó de gravedad la otra rodilla, la izquierda, en 2019.

Por tanto, ni Loiodice ni Cedrés fueron protagonistas en el curso 2020-21. El balance del francés fue de 15 partidos y un gol –al Lugo de falta directa en el Anxo Carro; el del grancanario, seis encuentros y cero tantos. El primero quiere recuperar el rol de titular que tenía hasta que se lesionó; el segundo, el que se ganó en las últimas siete jornadas de la campaña 2018-19, cuando irrumpió en el primer equipo de la mano de Mel.

Ambos ven la luz al final del túnel. Los dos se las prometían felices, se lesionaron de gravedad y pasaron por el quirófano. Ahora están en la recta final para volver.

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