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El mal del recién ascendido

La UD, con Mel en el banquillo, cayó en cuatro de sus ocho visitas a equipos que acababan de subir a Segunda | El nuevo reto, en El Plantío, donde Las Palmas sólo venció en 1988

Curbelo, mientras el Castellón celebra uno de sus goles a la UD el curso pasado. | | LOF

Curbelo, mientras el Castellón celebra uno de sus goles a la UD el curso pasado. | | LOF

A la UD Las Palmas no se le dan demasiado bien los equipos recién ascendidos a Segunda División. Sobre todo lejos de Gran Canaria, donde, con Pepe Mel en el banquillo, sólo ha ganado en dos de sus ocho visitas. En otras dos empató y en cuatro perdió. Esta temporada sólo se ha medido de momento con un novato, el Ibiza, pero fue en Siete Palmas (1-1). El lunes, el Burgos pondrá a prueba a los amarillos en El Plantío.

La próxima visita de la UD Las Palmas al Burgos CF, el próximo lunes (20.00 horas), no sólo supone un reto para el cuadro amarillo por su dificultad histórica de ganar partidos fuera de casa, sino también porque en los últimos años, más concretamente desde que Pepe Mel llegó al banquillo en marzo de 2019, sólo ha podido vencer en dos de sus ocho visitas a los equipos recién ascendidos a Segunda. En otras dos ocasiones, empató, y en las otras cuatro salió derrotada. Ahora, en El Plantío, busca cambiar la historia.

Aunque el campo de la ciudad castellanoleonesa nunca ha sido propicio para el cuadro amarillo, que sólo ganó una vez allí, en 1988, por 1-2 y con goles de Andrés y Chinea. Aquel Burgos era el Real, que vestía con camiseta roja, y no el Club de Fútbol, que lo hacía y hace de blanco. En cualquier caso, el estadio, remodelado recientemente, siempre fue el mismo. El balance del resto de visitas es desolador: cuatro derrotas y tres empates.

La UD de Mel tendrá en cinco días su novena oportunidad de vencer a un novato de la categoría en su feudo, cuestión que la temporada pasada sólo pudo conseguir en Las Gaunas, en la última jornada y ante una UD Logroñés con muy pocas posibilidades de salvarse. Fue en mayo pasado cuando Aridai firmó el 0-1.

Antes, los resultados habían sido catastróficos. La última caída tuvo lugar en Castalia, donde el CD Castellón endosó un 4-0 rotundo a Las Palmas, que venía de ganar, pero con la debacle desterró casi cualquier posibilidad de alcanzar el playoff.

En la primera vuelta, las salidas a Cartagonova y a la Nova Creu Alta también supusieron un sonrojo. La derrota por 3-0 frente al Cartagena, después de un buen inicio del equipo, supuso el primer batacazo del curso, al que se sumaría otro después con la caída por 3-1 ante el Sabadell justo después de ganar el derbi.

Mirandés, Cartagena, Sabadell y Castellón, los verdugos de un equipo que sólo ganó a la ‘Ponfe’ y al Logroñés

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Si la campaña pasada los amarillos perdieron tres y ganaron uno, en la anterior el registro fue mejor, aunque no mucho. En aquella 2019-20, Las Palmas venció en Ponferrada por 0-2, empató en Fuenlabrada (0-0) y en Santander (1-1), y perdió en Miranda de Ebro (2-1). En vez de tres puntos de 12, sumó cinco.

En cambio, los datos de la UD en el Estadio de Gran Canaria ante equipos recién ascendidos a Segunda son mejores. En la temporada 2020-21 se impuso al Logroñés (2-1), al Castellón (2-1) y al Cartagena (2-0), y sólo cayó frente al Sabadell (0-1). En la 2019-20, los triunfos fueron ante la Ponfe (3-0) y el Mirandés (1-0). Además, empató contra el Racing de Santander (2-2) y perdió ante el Fuenla (1-3).

Cabe destacar que en los 14 encuentros que Mel dirigió a la UD en la campaña 2018-19, dos novatos visitaron Siete Palmas: el Mallorca, que venció por 1-2, y el Rayo Majadahonda, que cayó por 3-2. Pero el mal de los amarillos ante equipo que se estrenan está fuera de casa. En Burgos, nueva oportunidad de redención.

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