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Preocupación por Sergio Ruiz ante una posible fisura

El jugador, ausente ya dos semanas, se hará otra prueba porque no termina de arrancar

Sergio Ruiz, presionado por Seoane, del Huesca, esta temporada. | | ANDRÉS CRUZ

No sabía Sergio Ruiz cuando el árbitro del partido entre la UD Las Palmas y la UD Ibiza decretó al poco de comenzar la segunda parte que había cometido falta sobre un rival, cuando en realidad era él el que había sufrido una patada, que la acción le iba a acarrear más problemas de la cuenta. De entrada, tuvo que ser sustituido y perderse los últimos 40 minutos, pero las consecuencias se han alargado ya dos semanas y la tercera está en camino. Porque no hay visos de que pueda llegar a la cita del domingo (17.15 horas) frente al FC Cartagena en el Gran Canaria.

Lo que parecía un simple golpe resultó ser un edema óseo que le impidió estar en los partidos contra el Burgos CF y la SD Ponferradina, pero lo que es más desalentador es que el cántabro podría tener algo más grave porque no termina de arrancar. Por eso en las próximas horas o días se le realizará una que determinará si tiene algún tipo de fisura en la zona del tobillo derecho.

Lo que sí descartaron los servicios médicos de la UD desde el principio fue que tuviera afectados los ligamentos, es decir, que la posibilidad de que hubiera sufrido un esguince o una rotura quedó desechada. Por eso el plan con el centrocampista fue conservador: debía guardar reposo unos días porque tenía el pie demasiado hinchado y se probaría días antes del choque en El Plantío para comprobar si ya estaba en condiciones de entrenar. Sin embargo, los dolores nunca remitieron.

Ensayo fallido

Cada vez que Sergio Ruiz saltaba en solitario al césped de Barranco Seco sentía molestias en el pie. Por eso quedó descartada su presencia en Burgos y todos confiaron en que, con unos días más de descanso, estaría disponible frente a la Ponfe, pero las previsiones fracasaron.

La semana pasada Sergio Ruiz trabajó en el campo con ejercicios de conducción de balón y pequeños movimientos, pero no se sintió cómodo. Además, notó dolor cada vez que golpeó el balón, un claro síntoma de que no se había recuperado y que, probablemente, tendría algo más grave.

Por eso, ante la previsión de que el futbolista pueda tener alguna pequeña fisura todavía no localizada, la UD determinó que la mejor opción era que volviera a examinarse. En el caso de que las pruebas demuestren que el de Astillero padece de algo más que de un edema óseo, tendrá que estar otras varias semanas sin poder participar. Y todos, el equipo y Ruiz, habrían perdido las dos semanas que ya han pasado desde aquella jugada desgraciada con un jugador del Ibiza.

Loiodice, el sustituto

En ese tiempo Pepe Mel ha encontrado en Enzo Loiodice al sustituto de Sergio Ruiz. Coincidió, además, con el cambio de sistema del 4-3-3 al 4-2-3-1 con el objetivo de dar un mayor protagonismo al centro del campo, ya con Jonathan Viera cerca de su plenitud de forma, en sacrificio de un extremo. El ‘21’ y el tridente era demasiado, al menos de entrada.

El francés, que es duda para la visita del Cartagena porque se le salió el hombro durante el partido pasado, aunque todos confían en que pueda llegar, completó un buen partido en Burgos y una buena primera parte el sábado pasado. Sacrificado en Anduva, donde fue sustituido a los 22 minutos, ha recuperado su sitio.

Pero ese lugar está reservado para el cántabro, la extensión de Mel en el campo y elegido por el técnico como capitán. Sin embargo, debe esperar para su regreso.

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