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El wasap de Curbelo al Tenerife

El central satauteño, 95 duelos con la UD, congela a Sadiq y encara el clásico canario del sábado en un estado pletórico | Mel vinculó su fortaleza a «las palmeras de chocolate»

Curbelo pugna con Sadiq.

Curbelo pugna con Sadiq. LFP.ES

Vitamina para el derbi.Torrente de adrenalina para ajusticiar al Tenerife el 16-O en el Gran Canaria. La UD sale airosa del Estadio Municipal de los Juegos Mediterráneos (1-1) en el primer desliz de la UD Almería en su fortaleza. Las tablas del reconocimiento. Solo hay que mirar Oviedo (2-1), Málaga (2-0) y el cuadro chicharrero (3-1) se fueron de vacío del Guantánamo almeríense. Arrollados por la dictadura del demonio Sadiq -pichichi de LaLiga SmartBank-.

El wasap de Curbelo al Tenerife

Pero Las Palmas tenía el antídoto en su arsenal. El Santo Grial es propiedad de un ingeniero y del marqués del caño eterno de La Feria. Dos pilares para la épica y la taquicardia. Ayer, la formación del novelista José Mel Pérez, el estratega se doctoró al dar entrada a Pinchi (46’), Sadiku (65’) y Navas (73’), apuró hasta el 90’ para dar el zarpazo definitivo de ‘JV-21’. Nunca entierren al Mesías. Gigantes en las dos orillas. La contundencia del satauteño Eric Curbelo, en su mejor partido de amarillo, y el oportunismo de Viera, con ese toque preciso y milimétrico ante la salida del meta Fernando Martínez, valen un tesoro. En el último segundo, el pase de Raúl Navas generó el espacio preciso. Balón al hueco, desmarque del artista y el lienzo del 1-1. Es el segundo tanto del ‘21’ en este curso -el anterior fue de penalti ante el Cartagena el pasado domingo- y comienza a justificar una inversión récord.

El wasap de Curbelo al Tenerife

El fichaje galáctico que se sacó de la chistera Miguel Ángel Ramírez comienza a dar réditos. Ya nadie se acuerda de Sergio Araujo. Puntuar en Almería exigía alcanzar la matrícula en las dos trincheras, y así aconteció. Raúl Fernández dejó tres intervenciones de oro -en especial la mano del 20’- y Cardona estira su progresión. Ya no es un benjamín. Curbelo congeló a Sadiq y Ferigra fue retirado por el riesgo de expulsión. Los centros de Álvaro Lemos elevaron la presencia ofensiva. Las lesiones de Ramazani y Robertone fueron producto del sobreesfuerzo. Tumbar a la UD de Mel te exige navegar al límite. La crónica es escueta, un tiempo para cada equipo. Del tanto inicial de Portillo -toque elegante para sortear a Raúl y Ferigra- a un dominio apabullante.

El acoso del cuadro de Rubi fue manejado de forma sabia por la UD Las Palmas. Siempre quedan los misiles de Pejiño -obligan al rival a lucir el escudo-. Con Jesé y Fabio desdibujados, tampoco fue el mejor día de Alberto Moleiro. Le pudo el elevado nivel físico en la medular, el ida y vuelta del músculo. El peaje de las tardes del sudor frío. En esa capacidad de cambiar de registro, Mel estuvo hábil: apostó por Pinchi y retiró al tinerfeño -perdió un carrusel de balones que provocaban contras de fuego-. En el segundo movimiento, le echó valor. Jesé aceptó la condena sin miramientos. Sadiku tuvo que fajarse con Balic y Chumi. Pinchi abrió el campo y Pejiño acabó el partido (completó los 95 minutos). De esta manera, queda patente que el nivel físico del gaditano está a prueba de maratones y ultramaratones. En el segundo acto, todo cambió. La UD gobernó el pulso desde la posesión.

Un grito bajo el éxtasis

Viera adelantó su posición, Sadiku fue un incordio para la muralla de Rubi y las bandas eran propiedad de Pinchi y Pejiño. Ale García fue la quinta y última sustitución -saltó por Sergi Cardona y se ubicó junto a Pinchi en la izquierda-.

Al nuevo escenario, también cabe sumar el orden y criterio que aporta la figura de Enzo Loiodice. Y eso que vio una amarilla a los 30 segundos de pisar el verde. El envío de Raúl Navas, el resbalón de Chumi y el toque de Viera conforman el telegrama de la justicia.

Appiah, Pozo y Babic pudieron sentenciar a la UD en el tiempo añadido. Había que sudar sangre. A pesar del acoso local, nada más sellar el 1-1, Viera pegó un grito que fue como un tornado diabólico: ‘A por otro, vamos a por otro’.

La movilidad de Nuke y su ‘matrimonio’ con Enzo en la sala de máquinas son un reclamo de eficiencia. Fabio había completado el trabajo sucio. Bajo el meritorio ejercicio de oficio y constancia, el ingeniero y el pintor barroco salen enfundados con el maillot de héroes. Una rotonda para cada uno.

Mel vinculó la fortaleza física de Curbelo -hace un año- a la repostería satauteña. «Está en forma; será por las palmeras de chocolate de Santa Brígida». Bollería de titantes. Aporte calórico para tumbar al ‘Tete’.Punto de madurez dedicado a Ramis.El partenón aguarda impaciente el clásico de la galaxia. Un apunte: Viera nunca ha batido al Tenerife en duelo oficial.

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