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Nuke hace patria: «Veo difícil jugar en el Tenerife; aquí soy feliz»

Nuke Mfulu La Provincia

Faro, músculo y un discurso inteligente. Prohibido incendiar la batalla de la pasión. Nuke Mfulu, intratable en la medular de la UD, se estrena en un clásico canario ante los curtidos Aitor Sanz y Míchel. «Mel me dice que no sé lo que es un derbi; tengo ganas de que llegue». Sobre si jugaría en el eterno rival, es categórico. Su corazón está atado al Roque Nublo. «Veo difícil marcharme al Tenerife, conozco la rivalidad y aquí estoy muy bien (...) Las Palmas llega en un buen momento para el derbi. Contamos con confianza. Voy mejorando; no sabemos lo que nos espera, lo daremos todo».

Reclama una presencia masiva de aficionados y emular el lleno del Gran Canaria del 21-J ante el Zaragoza. Sobre si Viera o Eric Curbelo se han encargado de introducirle en el universo de los derbis, admite que ha visto imágenes de otros partidos de máxima rivalidad. «Me han explicado que es un partido importante, que puede incluso salvar la temporada. El derbi no se juega, se gana. Llega un gran equipo pero lo daremos todo».

En relación al estado físico de Jesé Rodríguez, detalló que «está bien, listo para el partido». Sobre si le gustaría ganar 5-0, desecha cualquier apuesta. «Mi pronóstico es ganar, lograr los tres puntos y hacer felices a los seguidores».

La principal premisa táctica «es no cometer errores». La fortaleza de local [la UD no ha perdido en Siete Palmas] le vale de garantía para manifestar que «este equipo cumple en el Gran Canaria, estamos progresando a pasos agigantados».

Conjura y asadero

Mel completó la primera arenga. «Ya me dijo que ha vivido muchos derbis [cumple el séptimo duelo canario más otros siete con el Betis ante el Sevilla desde el banquillo], que ahora me tocaba a mí. He jugado partidos importantes pero el que llega me ilusiona». Subraya el gran momento del ‘Tete’ de visitante. «Son sólidos y no te dejan jugar».Para motivarse, le vale con escuchar a la calle. «He visto vídeos de otros derbis. Sentir a la afición te emociona; no podemos fallarles».

Ayer, al término del entrenamiento, el plantel celebró un asadero junto al aparcamiento. La conjura de la chuleta para tumbar al ogro del Teide y estirar la supremacía amarilla.

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