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La Provincia - Diario de Las Palmas

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La crónica (18ª jornada)

La verbena de Butarque

La UD Las Palmas sucumbe ante el Leganés en otra entrega bochornosa de concesiones defensivas (4-1) -Viera salvó parte del orgullo -La apuesta por Coco, un autogol y un penalti, fue un calvario -El bloque de Mel se desangra: tercera derrota consecutiva y un punto de doce

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Liga Smartbank: CD Leganés - UD Las Palmas LOF

Desastre sin paliativos. La verbena de Butarque. La UD completó la peor actuación del curso ante el CD Leganés (4-1) tras regalar el primer acto y luego ser devorada por la desidia en una tarde para el desconcierto. Y la deshonra. Declive galáctico. Un golazo de Viera salvó el honor. La apuesta por Saúl Coco por el novelista José Mel Pérez resultó cómica -un autogol y un penalti- y el bloque pepinero se ensañó sin gastar calorías. La formación pepinera sumaba una victoria y solo cinco tantos a favor de local, antes del aterrizaje de esta versión aún más demacrada de las ‘hermanitas de la Caridad’. Dolor, bochorno y una relación de activos que queda señalada. Bajo el bombardeo, Sadiku ni calentó -Mujica y Clau Mendes adelantan a uno de los pistoleros del régimen del glamour y la opulencia-. 

Se podría hablar de las bajas -Enzo, Eric Curbelo, Nuke, Ruiz, Pejiño o Peñaranda-, pero algo huele a podrido. Un punto de doce, tercera derrota consecutiva y una partitura que hace aguas en las dos áreas. Calamitoso en ataque y de verbena en el jardín de Raúl Fernández. En el 80’, en plena debacle, Rafa Mujica malogró la segunda ocasión que tuvo. Su golpe al palo consuma la frustración del ciclo del Ferrari. No se trata de pedir fichajes, se trata de ser eficientes. Lo que viene a ser profesionales para evitar un nuevo sonrojo. Extraer rendimiento. 

Mujica se topó con el poste y Clau fue el último recurso en la delantera. Lo de Sadiku: un misterio

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Los tantos de Coco (propia meta), Borja Garcés (de penalti) y de Randjlovic (solo y sin oposición) conforman el lienzo de la descomposición. Así como la puntilla de Merino al filo del 90’. El candidato que saltó por los aires. Solo el zarpazo de Viera aportó algo de cordura. Pero ya era tarde. Un batacazo que escuece. El novelista Mel, que pide fichajes a los cuatro vientos, tenía razón. A este equipo le queda mucho, empezando por la banda. En el kilómetro 18, llegó el cataclismo. Butarque, el cementerio de los sueños amarillos. 

Con Eric Curbelo maltrecho por un proceso vírico, el relevo fue Saúl Coco. Primera titularidad en Liga y segundo presencia en este curso -participó en los once minutos finales ante el Oviedo-. Primer aviso del Leganés y salvador Navas. Lemos peina y desbarata la angustia. Corte contundente del central lanzaroteño y un taconazo de Viera (13’) para iluminar el congelador de Butarque. El peso del partido lo llevaba la UD, el ‘Lega’ esperaba agazapado en su madriguera. Lo mismo que hizo el Real Oviedo o el Zaragoza. Presión elevada del cuadro grancanario en un cuarto de hora de especulación. Primera acción combinativa de Las Palmas y había que contentarse con un saque de esquina. 

Raúl Navas, de volea, completó el primer remate desde la frontal. Respondía Gaku con un misil de uranio. Amonestación para Recio (24’) por un agarrón a Óscar Clemente. El tinerfeño volvió a ser retirado en el descanso. Sorprende la eterna fe del novelista en las cualidades de un mimbre irregular. Tanto deslumbra como se esfuma. Bajo ese manto de tinieblas, la UD lucía falta de ambición. Dominio estéril y aviso de Arnáiz (27’). Las acometidas del ‘Lega’ encontraron su premio de la forma más cómica. Surrealismo puro.

Despeje de Raúl Fernández y el córner de Pardo acaba en la red tras tocar en Coco. Goles de la nada. Los córneres parecen penaltis cuando defiende el amarillo. El envío del centrocampista pepinero, toca en el zaguero lanzaroteño y deja el cuero muerto. Inerte. En esa área pequeña, pasó de todo. Raúl Navas reclamó falta y Fernández, un empujón. En plena marejada infernal, Viera la tomó con el colegiado y queda patente que el galeón de Mel es pieza fácil para el abordaje. Si ante el Málaga, fue un córner terrorífico, remachado por Gassama sin marca, ayer, nueva versión de la verbena. Un envío flácido al corazón del área se coló bajo los brazos de Raúl Fernández. Ganas de llorar. La ley del mínimo esfuerzo para un Leganés sediento de fama. 

La mano que mece la cuna

Un tiro desde la frontal, tras tocar en el muslo, golpeó en la mano de Saúl Coco. Mehdi Nafti se frotó las manos. Le tocó el Gordo. La enésima cadena de despropósitos puso en bandeja de plata la puntilla: 2-0. El nuevo ídolo de Butarque Borja Garcés iluminó el epitafio. Fiasco en la puesta en escena, sin noticias de Kirian ni de Clemente. La propuesta barroca y estética de la UD resultó un fraude. Tan previsible como endeble en la retaguardia. Las pérdidas de Fabio fueron alucinantes. Una propuesta de cartulina, que se derretía ante cada despertar pepinero. Zarandeados y sin un gramo de pedigrí. 

Revolución y tres cambios frenéticos de Mel. Había que enmendar el destrozo. Moleiro, Ferigra y Mujica. Hasta que no llegó el tinerfeño, no se hizo la luz. Tras una amenaza de Mujica, el primer lanzamiento fue del nuevo Pedri. Apareció Riesgo que estaba de turismo. Respuesta de Javi Hernández y recuperación de Jesé en una acción lateral. Pase de oro de Viera y Mujica se quedó solo ante Riesgo. El disparo fue una broma. 

La UD se dejó de pamplinas y fue más vertical. Pero llegó el tercero de Randjelovic tras rematar sin oposición en el segundo palo. El cuadro amarillo ya estaba con tres centrales -Navas, Ferigra y Coco- y abierta en canal. Con el 3-0, Viera logró el tanto del honor. Sabin Merino, a pase de la muerte de Arnáiz, cerró la cuenta realizadora. Por el camino, la apuesta por Clau Mendes y Óscar Pinchi. Lo que demuestra que Sadiku viajó para comprar lotería. El delantero albanés no entra en las quinielas de Mel. Igual que Maikel Mesa, dos casos para ser analizados. 

La presencia de Moleiro en el segundo tiempo le dio otro aire; emergió la cordura

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La UD más previsible y carente de espíritu, tiró de amor propio en un tramo final para el olvido. Pidieron ser cinco. Mano milagrosa de Raúl Fernández y una vuelta a las andadas. Mujica se topó con el palo y Clau escenificó su falta de mordiente. A todas luces, se concibe incomprensible que Sadiku no tengo el honor de defenderse. 

Aún sostenidos en la sexta plaza, la UD firmó una señora hecatombe. Faltó espíritu y preocupa la nefasta comunicación entre Jesé y el mundo. Parecía una isla inerte, más allá del Pacífico. Con el Tenerife en las alturas, domingo de honda preocupación. Depresión imperial. El ‘Lega’ hizo lo que le dio la gana. Abusó de un rival sin defensa alguna. Padecimiento en el Guantánamo de Butarque. Mel fue sepultado por su laberinto. Llora el Roque Nublo. 

Ficha técnica: 

CD Leganés: Asier Riesgo; Palencia, Bruno, Sergio, Javi Hernández; Gaku, Recio (Perea, 69'), Pardo (Naim, 82'); Randjelovic (Avilés, 90'), Borja Garcés (Juan Muñoz, 69') y Arnáiz (Sabin Merino, 82').

UD Las Palmas: Raúl Fernández; Álvaro Lemos, Saúl Coco (Clau Mendes, 70'), Navas, Cardona (Ferigra, 46'); Fabio González; Clemente (Mujica, 46'), Kirian (Moleiro, 46'), Jonathan Viera, Benito Ramírez; y Jesé Rodríguez (Óscar Pinchi, 80'). 

Goles: 1-0, min. 30: Saúl Coco (propia meta). 2-0, min. 44: Borja Garcés. 3-0, min. 69': Randjelovic. 3-1, min. 85: Jonathan Viera. 4-1, min. 89: Sabin Merino.

Árbitro: Ávalos Barrera. Amonestó a Recio (24'), Javi Hernández (61'); así como a Saúl Coco (42') y Jonathan Viera (45').

Incidencias: Municipal de Butarque, 7.400 espectadores. 

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